Aportes del electroencefalograma convencional y el análisis de frecuencias para el estudio del trastorno por déficit de atención. Segunda parte, JR Garcell

Tags: Clin Electroencephalogr, EEG biofeedback, J Am Acad Child Adolesc Psychiatry, EEG activity, attention-deficit, FERNANDEZ-BOUZAS, JOHN ER, hyperactivity disorder, Clin Neurophysiol, children with attention deficit disorder, HARMONY, Factor de Escala, Factor de Escala Global, CHABOT RJ, CROFT, Salud Mental, electroencefalograma, VILLA, Rev Neurol, Lippincott Williams & Wilkins, inattentive type, Importancia de la, Attention deficit hyperactivity disorder, GALINDO Y VILLA, FERNANDEZ T, Electroenceph Clin Neurophysiol, Int J Neuroscience, Int J Psychophysiol, CLARKE AR, J Neuropsychiatry Clin Neurosci, American Clinical Neurophysiology Society, Harmony T, Int J Neurosci, TDA, abnormal EEG activity, American Academy of Neurology
Content: APORTES DEL ELECTROENCEFALOGRAMA CONVENCIONAL Y EL ANБLISIS DE FRECUENCIAS PARA EL ESTUDIO DEL TRASTORNO POR DЙFICIT DE ATENCIУN. SEGUNDA PARTE* Josefina Ricardo Garcell**
Una limitaciуn de la mayorнa de los estudios con EEG es que dan por descontado que sus grupos clнnicos son homogйneos (6). Sin embargo, los resultados expuestos en la primera parte sugieren que los niсos con TDA pueden constituir un grupo heterogйneo con diferentes anormalidades electrofisiolуgicas subyacentes. En la investigaciуn que Chabot y Serfontein (27) llevaron a cabo con 407 pacientes con dйficit de atenciуn, se encontraron diferentes subtipos de acuerdo con las MEBAs: 38% tenнa un exceso de actividad theta, 28% un exceso de actividad alfa, 13% un exceso de beta, 2.6% un exceso de actividad delta, 10.5 % otras alteraciones y 7% no tenнa anormalidades en estas medidas. En un estudio realizado con 154 niсos y adolescentes mexicanos diagnosticados con TDA por el DSMIV (1), Ricardo-Garcell y colaboradores (71) observaron diferentes patrones en los resultados de las MEBAs: pacientes con un predominio de actividad theta (20%) o alfa (22%), sobre todo en las regiones anteriores y medias, con exceso de actividad beta como ъnica alteraciуn (2%), con aumento de actividad lenta a predominio delta (6%), con anormalidades difusas (25%), con alteraciones que sugieren un retardo en la maduraciуn de la actividad elйctrica cerebral (10%) y sin anormalidades en estas medidas (15%) (figura 2). El porcentaje de pacientes con patrones normales en las MEBAS podrнa explicar el hecho de que Diamond (30) no encontrara diferencias en el EEG, entre sujetos controles y con TDA, en el estudio piloto que realizу en 1997. Otros autores han referido diversos subgrupos electroencefalogrбficos en sus muestras de TDA (13, 16, 17, 28). Clarke y colaboradores (13, 16, 17) encon-
traron que entre 15 y 20% de los niсos con TDA del tipo mixto tenнan niveles significativamente elevados de actividad beta (con predominio frontal). Tales niсos eran similares, desde el punto de vista conductual, a los otros niсos con TDA, pero tenнan mayor propensiуn a los berrinches y a la labilidad emocional. Probablemente, la diferencia entre los porcentajes referidos por Clarke y colaboradores (13, 16, 17) y por Ricardo y colaboradores (71) se deba a que los primeros incluyeron casos que mostraban otras alteraciones en las MEBAs, ademбs del exceso de actividad beta, mientras que los ъltimos sуlo consideraron aquellos pacientes en que la ъnica anormalidad era un exceso de beta. Por su parte, Clarke y su grupo (13, 15, 16, 22) han realizado varias investigaciones para caracterizar las semejanzas y diferencias entre los subtipos mixto e inatento del TDA. En general, en las dos categorнas podнan observarse: a) de la PR delta centro posterior, de la PR theta y de la PR alfa global, asн como una de la PR beta fronto-central; es decir, actividad lenta incrementada y deficiencia de actividad rбpida, lo cual sugerнa un retardo en la maduraciуn; b) PR theta y del cociente theta/beta, asн como PR delta y beta a travйs de todas las regiones, la actividad alfa estuvo en niveles normales; este patrуn se considera como indicativo de hipoalertamiento cortical. Lo anterior significa que hay dos subgrupos electroencefбlogrбficos que son comunes a pacientes con diferentes diagnуsticos clнnicos. En cuanto a las diferencias encontradas por estos autores, pueden seсalarse las siguientes: 1. en el tipo mixto aparece un subgrupo con niveles elevados de actividad beta que inicialmente interpretaron como reflejo de un hiperalertamiento cortical, pero ahora
*Los resъmenes en inglйs y espaсol vienen en la primera parte de este artнculo. Salud Mental, Vol. 27, No. 1, febrero 2004. **Laboratorio de Psicofisiologнa, Unidad de Neuropsicologнa. Divisiуn de Servicios Clнnicos. Instituto Nacional de Psiquiatrнa Ramуn de la Fuente. Calzada Mйxico-Xochimilco 101, San Lorenzo Huipulco, Tlalpan, 14370 Mйxico D.F. Telйfono: 5655 2811 Extensiones 234 y 227.
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consideran otras posibilidades (26); 2. existieron diferencias entre los dos grupos clнnicos en relaciуn con la distribuciуn de la actividad theta en las regiones frontales que los llevaron a pensar que dicha actividad se asocia en el grupo mixto a una disfunciуn del lуbulo frontal, mientras que en el inatento se relaciona con disfunciones del SNC que no estбn vinculadas directamente con este lуbulo; 3. el tipo mixto parece tener mayor grado de hipoalertamiento cortical que el inatento; 4. tanto estos autores como Chabot y Serfontein (27) han notado que las anormalidades de las MEBAs de los inatentos son menos marcadas que la de los mixtos y se sitъan entre las de йstos y los valores normales. Por tanto, si se tienen en cuenta a) los resultados anteriores; b) que un problema importante en el modelo del retardo maduracional es que el TDA se encuentra en los adultos (7); c) que este modelo y el de la desviaciуn del desarrollo son demasiado simples para explicar adecuadamente el perfil sintomбtico y los resultados de los estudios conductuales en el TDA (6), es lo que ha llevado a Clarke y colaboradores (22) a proponer un nuevo modelo del TDA mбs enfocado sobre la disfunciуn subyacente que sobre el perfil conductual. Este modelo propone tres subtipos distintos dentro del diagnуstico de TDA, independientes de las categorнas diagnуsticas del DSM-IV: 1. un subtipo con hipoalertamiento cortical; 2. un subtipo con retardo maduracional (ambos encontrados tanto en el tipo mixto como en el inatento) y 3. un subtipo con exceso de actividad beta que parece ser exclusivo del TDA mixto. No se han referido perfiles de EEG para el tipo hiperactivo/impulsivo del DSM-IV (6). Algunos investigadores han evaluado la utilidad de las medidas del EEG en el diagnуstico del TDA (27, 57, 59). Mann y colaboradores (57), aplicaron una funciуn discriminante y encontraron que las medidas del EEG podнan predecir la pertenencia al grupo con una precisiуn aproximada de 80%. Chabot y Serfontein (27), quienes usaron tambiйn un anбlisis discriminante con nueve variables del EEG, obtuvieron 95% de clasificaciуn correcta de niсos normales y 93% de niсos con problemas de atenciуn. Monastra y colaboradores (59) observaron que la razуn theta/beta podнa discriminar los sujetos con TDA de los controles, con una sensibilidad de 86% y una especificidad de 98%. En relaciуn con la utilidad de las MEBAs para evaluar la respuesta al tratamiento del TDA, se pueden considerar dos grandes campos: la neurorretroalimentaciуn (neurofeedback) y el tratamiento farmacolуgico. Sobre el primero han aparecido numerosas publicaciones (vйase 63 para una revisiуn del tema), pero en la mayorнa de ellas se pueden criticar aspectos metodolуgicos. Entre los estudios con mayor control 8
en este sentido se encuentran los de Linden y colaboradores (55), Monastra y colaboradores (61) y Rossiter y La Vaque (77). Monastra y colaboradores (61) observaron en un grupo de 100 pacientes (6-19 aсos), tratados todos con metilfenidato y 51 de ellos tambiйn con neurorretroalimentaciуn, que todos mejoraron conductualmente, pero sуlo quienes se sometieron a esta tйcnica mantuvieron su mejorнa cuando fueron evaluados sin el fбrmaco y fueron los ъnicos en quienes disminuyу la actividad lenta en el EEG. Serнa conveniente explorar, en pacientes con TDA, la metodologнa seguida por Fernбndez y colaboradores (37) en niсos con problemas de aprendizaje, ya que es muy rigurosa y produjo buenos resultados. Chabot y colaboradores (28) estudiaron las MEBAs en 130 pacientes con TDA, antes y entre 6 y 14 meses despuйs del tratamiento con estimulantes (metilfenidato y dextroanfetamina). Era mбs probable que los pacientes que mostraban exceso de actividad alfa y beta manifestaran una mejorнa conductual con los estimulantes. La probabilidad de una respuesta positiva disminuyу y la de una negativa aumentу cuando estos pacientes tenнan un exceso de actividad theta. Chabot y colaboradores (28) recomendaron la validaciуn de estos resultados. Clarke y colaboradores (20, 21, 23, 24, 26) han dado a conocer varias publicaciones recientes sobre las diferencias en los perfiles de las MEBAs entre los buenos respondedores a distintos tipos de estimulantes, asн como de los efectos de estos fбrmacos sobre el EEG de los pacientes con TDA despuйs de un periodo de seis meses de tratamiento. Estos resultados pueden resumirse asн: 1. Los buenos respondedores al metilfenidato tienen un perfil de hipoalertamiento cortical mбs evidente que los no respondedores, mientras que con la dextroanfetamina, cuanto mбs notable es el retardo en la maduraciуn del EEG, mejor es la respuesta al fбrmaco. Estos resultados contrastan con los de Chabot y colaboradores referidos anteriormente (28). 2. La diferencia entre los perfiles de los buenos respondedores al metilfenidato y a la dextroanfetamina sugiere que ambos grupos tienen disfunciones diferentes del SNC. 3. Los estimulantes tienden a normalizar el EEG (los principales efectos son sobre las bandas theta y beta), pero la normalizaciуn no es total y parece beneficiar sobre todo a aquellos con un perfil de hipoalertamiento cortical. 4. En el caso de los TDA con un exceso de actividad beta en su EEG, el efecto de los estimulantes evidenciу una disminuciуn de dicha actividad pero no indicу una normalizaciуn del EEG, por lo que Salud Mental, Vol. 27, No. 2, abril 2004
estos autores infirieron que probablemente el exceso de beta no representa un perfil de hiperalertamiento cortical (como habнan pensado inicialmente), sino que posiblemente se relaciona sуlo con los aspectos de hiperactividad/impulsividad y no con la inatenciуn. El hecho de que el TDA sea un trastorno prevalente en los varones puede explicar por quй la mayorнa de las muestras de los estudios estбn constituidas por hombres y que no se encuentren muchas referencias sobre la influencia del sexo en los resultados obtenidos con las MEBAs. Clarke y colaboradores (14) evaluaron a 80 niсos con TDA (40 de cada sexo), con los diagnуsticos de TDA mixto o con predominio de la inatenciуn, y observaron que las diferencias con los controles sanos fueron mayores en los varones. En una investigaciуn reciente, estos autores (25) estudiaron a 100 niсas con TDA mixto o con predominio de la inatenciуn y encontraron que 96% de la muestra tenнa el mismo patrуn de disfunciуn del SNC descrito en los varones (hipoalertamiento cortical) pero, a diferencia de йstos, constituyen un grupo mбs homogйneo ya que no aparecieron los subgrupos de retardo en la maduraciуn ni de exceso de actividad beta. El anбlisis del efecto de la edad sobre el EEG en estos mismos grupos con TDA, sugiere que hay dos componentes independientes que constituyen el diagnуstico actual del DSM-IV y que son cuantificables usando las medidas electrofisiolуgicas: 1. un componente hiperactivo/impulsivo que parece resultar de un retardo en la maduraciуn del SNC, ya que tiende a normalizarse con la edad, y 2. un componente de inatenciуn que no parece normalizarse con la edad y se asocia con una desviaciуn del desarrollo en el funcionamiento del SNC (14). La mayorнa de los estudios basan sus criterios sobre el retardo en la maduraciуn o desviaciуn del desarrollo de la actividad elйctrica cerebral en comparaciones de los TDA con sujetos normales y no en los cambios etбreos que ocurren en la poblaciуn de pacientes con este trastorno. Es decir, se requiere el estudio de sujetos controles mбs que de individuos normales si se quiere abordar el problema de si las alteraciones encontradas son especнficas del TDA (6). Un aporte valioso en esta lнnea de pensamiento lo constituyen los trabajos de Bresnahan y colaboradores (10) y de Bresnahan y Barry (11) citados anteriormente. Los primeros evaluaron 75 pacientes con TDA entre 6 y 42 aсos: 25 niсos, 25 adolescentes y 25 adultos. Estos pacientes fueron comparados con sujetos normales equiparados en edad y sexo. Encontraron un exceso de actividad theta en los tres grupos de pacientes, mientras que la disminuciуn de actividad beta respecto a los controles fue siendo menor segъn se incrementaba la edad, es decir, se parecнan mбs a los Salud Mental, Vol. 27, No. 2, abril 2004
normales. Como el componente hiperactividad disminuye con la edad y la impulsividad se mantiene, esto los llevу a asociar la hiperactividad a la disminuciуn de actividad beta y la impulsividad al exceso de actividad theta. Posteriormente, Bresnahan y Barry (11) examinaron si este perfil de EEG era especнfico para el adulto con TDA. Los EEGs fueron registrados en reposo y con los ojos abiertos. Los investigadores compararon 50 pacientes adultos con TDA, 50 sujetos que tenнan manifestaciones del trastorno pero no reunнan los criterios para el diagnуstico de TDA y 50 sujetos controles. El grupo con TDA se diferenciу de los otros dos en la PA y la PR theta elevadas y consideraron este resultado como especнfico del TDA. Una limitaciуn de estos trabajos es que se basaron solamente en medidas espectrales correspondientes a derivaciones de la lнnea media. Uno de los principales aspectos no tratados adecuadamente todavнa, es si la comorbilidad puede determinar o modular los resultados del EEG seсalados anteriormente. Para responder a esta pregunta, lo recomendable serнa incluir cuatro grupos experimentales: pacientes con TDA, controles sanos, TDA + X, y X sуlo, que serнa el trastorno comуrbido (6). Sin embargo, el grupo de trabajo de la Universidad de Wollongong (Australia) ha realizado dos estudios interesantes con pacientes portadores de dos comorbilidades frecuentes con el TDA: los problemas de aprendizaje y el trastorno desafiante oposicionista (18, 19). Clarke y colaboradores (19) encontraron que los pacientes con TDA del tipo mixto que mostraban comorbilidad con problemas de aprendizaje, tenнan valores mayores de PR theta, del cociente theta/alfa, de PR delta (posterior) y valores menores de PR alfa que aquellos sin comorbilidad. Los autores sugirieron que el TDA y los problemas de aprendizaje tienen correlatos electroencefalogrбficos independientes y que, cuando los trastornos se combinan, cada uno contribuye con un nivel adicional de anormalidad en el EEG. Estos mismos investigadores (18) compararon tres grupos de 20 niсos, de entre 8 y 12 aсos: TDA del tipo mixto, con y sin comorbilidad con el trastorno desafiante oposicionista y controles sanos. Los resultados evidenciaron que las diferencias con los controles fueron similares en los dos grupos de pacientes, siendo menores las alteraciones en los que tenнan comorbilidad. Por lo anterior concluyeron que las anormalidades presentes en este ъltimo grupo parecen ser especнficas del componente TDA y no estбn determinadas por el trastorno desafiante oposicionista. Ricardo-Garcell y colaboradores (72) llamaron la atenciуn acerca de que los estudios referidos no tienen 9
en cuenta que los espectros crudos estбn afectados por un factor de escala multiplicativo (45, 83). Es decir, las potencias absolutas del EEG estбn afectadas por un Factor de Escala Global (FEG), que representa 42% de la varianza total de los datos corregidos por la edad. La sustracciуn del FEG de las potencias absolutas disminuye la variabilidad no fisiolуgica y ayuda a mejorar la precisiуn diagnуstica cuando se comparan pacientes con sujetos normales. En un trabajo reciente, este mismo equipo (73) observу en un grupo de pacientes con tumores supratentoriales, que la sustracciуn del FEG de las potencias absolutas (banda delta) mostrу mayor concordancia con el volumen de la lesiуn evidenciada por la IRM que cuando no se realiza dicha sustracciуn. Este aspecto tiene particular importancia si se analiza que algunos pacientes con TDA muestran disminuciones significativas de la actividad lenta (27), pero cuando se lleva a cabo la sustracciуn del FEG se observa un exceso anormal de la actividad lenta que no se habнa tomado en cuenta (72) (figura 2). Por otra parte, no hay referencias sobre la asociaciуn existente entre las medidas espectrales del EEG y las variables derivadas de pruebas neuropsicolуgicas de uso frecuente en los pacientes con TDA. En el laboratorio de Psicofisiologнa del Instituto Nacional de Psiquiatrнa Ramуn de la Fuente, de la ciudad de Mйxico, se estбn llevando a cabo investigaciones sobre este particular en pacientes sin antecedentes de riesgo neurobiolуgico, fнsicamente sanos y vнrgenes a cualquier tratamiento mйdico o psicolуgico (70, 75). Reyes-Zamorano y colaboradores (70) estudiaron la relaciуn existente entre los valores de la PA y un grupo de variables del CPT (CPT, por sus siglas en inglйs: Continuous Performance Test), prueba neuropsicolуgica que evalъa dos de los sнntomas primordiales de la atenciуn: la impulsividad y la inatenciуn, obtenidos en momentos diferentes, en un grupo de pacientes con TDA (edad promedio = 10.49 aсos). Estos autores observaron que los valores de PA en las bandas delta, theta y alfa, pero sobre todo en la segunda, estuvieron ligados con una ejecuciуn deficiente en la mayorнa de las variables analizadas en el CPT. Encontraron, por ejemplo, una correlaciуn positiva y significativa entre la actividad theta (casi generalizada), la actividad delta en las regiones frontales y los valores del tiempo de reacciуn. Ricardo-Garcell y colaboradores (75) evaluaron la asociaciуn existente entre variables del Wisconsin Card Sorting Test (errores perseverativos y no perseverativos) y de la Torre de Londres-Drexel (violaciones al lнmite de tiempo y violaciones a la regla) y la PA obtenida en reposo, en momentos diferentes, en 71 pacientes con TDA entre seis y 17 aсos. La primera prueba es un paradigma de la memoria de trabajo, funciуn 10
neuropsicolуgica que depende de la atenciуn con esfuerzo, mientras que la segunda evalъa la funciуn ejecutiva de planeamiento, la cual es necesaria para solucionar problemas cognoscitivos de orden superior. Los investigadores observaron que, en la medida que aumentaban los valores de la PA en las bandas delta y theta, sobre todo delta, se incrementaban tambiйn los errores perseverativos y las violaciones al lнmite de tiempo. Algo semejante ocurriу entre los valores de la PA delta, theta y beta y las violaciones a la regla. Las correlaciones significativas y positivas encontradas entre los valores de la PA y las variables conductuales se interpretaron como un reflejo de la asociaciуn existente entre los trastornos en la organizaciуn de la actividad elйctrica cerebral y los defectos cognoscitivos propios del TDA. Por otra parte, una conclusiуn frecuente en los estudios de mapeo cerebral, cuando se observa un exceso de voltaje en un electrodo, es que la regiуn inmediatamente subyacente es la causante de esa actividad. Esto no es necesariamente cierto pues puede suceder que, debido a la complejidad anatуmica del cerebro, la fuente de origen estй en un lugar distante del electrodo donde se registrу. Cuando se conoce el lugar donde se origina una fuente de corriente, el «problema directo» consiste en saber cуmo se va a distribuir el voltaje en diferentes puntos; en cambio, se denomina "problema inverso" cuando no se sabe dуnde se origina la fuente de corriente y se calcula su origen a partir de los valores de voltaje registrados en los diferentes electrodos (32, 35). Entre los diversos mйtodos matemбticos que tratan de solucionar el "problema inverso" se encuentran la Tomografнa Electromagnйtica Cerebral de Baja Resoluciуn (LORETA, 67, 68) y la Tomografнa Elйctrica Cerebral de Resoluciуn Variable (VARETA, 84). Los siguientes son algunos de los aspectos en que VARETA difiere de LORETA: 1. los generadores de corriente estбn restringidos a la sustancia gris por el uso de una mбscara probabilнstica que prohнbe soluciones en otras zonas: sustancia blanca, lнquido cefalorraquнdeo, y 2. VARETA se ha extendido al dominio de las frecuencias (FD-VARETA) (8). En la tйcnica del VARETA se utiliza el atlas probabilнstico cerebral, desarrollado en el Instituto Neurolуgico de Montreal (31), para proyectar las fuentes de la actividad elйctrica cerebral. En este "cerebro promedio", cada voxel tiene un valor de probabilidad de ser sustancia gris, dato que se obtuvo a partir del anбlisis de 305 imбgenes por resonancia magnйtica de sujetos normales. Para saber si los valores de las fuentes se desvнan de la normalidad, Bosch y colaboradores (8) introdujeron las normas de la transformaciуn Z del logaritmo del espectro cruzado fuente, y calcu- Salud Mental, Vol. 27, No. 2, abril 2004
Fig. 2. Mapas Z de algunos de los perfiles obtenidos con las medidas espectrales de banda ancha (MEBAs) en pacientes con TDA. En la fila A aparecen, de izquierda a derecha, ejemplos de mapas con excesos de actividad theta (PA), alfa (PA), beta (PR), y un mapa normal (PA total). En la fila B se muestran, de izquierda a derecha, los mapas de la PR delta y theta donde se aprecia un exceso de actividad lenta, mientras que en los mapas siguientes (PR alfa y beta) es evidente el dйficit de actividad rбpida (perfil conocido como retardo en la maduraciуn). Los dos primeros mapas Z de la fila C corresponden a las PAs delta y theta de un paciente con TDA, mientras que los dos ъltimos son los mapas Z de las mismas bandas pero despuйs de haber sustraнdo un factor de escala global de las potencias absolutas. Al realizar esta operaciуn, se puede apreciar un exceso de actividad lenta que no es evidente en los mapas tradicionales. La escala de la derecha expresa las desviaciones estбndar en que las diferentes derivaciones se desvнan del promedio de la medida en el grupo normal de referencia. PA: potencia absoluta; PR: potencia relativa.
laron las ecuaciones de regresiуn con la edad para cada voxel y cada frecuencia en un grupo de 306 sujetos normales. Por consiguiente, una lнnea de investigaciуn importante para analizar los procesos cognoscitivos y a los pacientes con lesiones cerebrales es estudiar las fuentes de la actividad elйctrica cerebral (8, 29, 33-36, 44). Chabot y colaboradores (29) utilizaron la tйcnica del VARETA (8) para evaluar las posibles fuentes anormales del EEG en un grupo de niсos con TDA. De este modo hallaron dos grupos: uno con una fuente anormal a 11Hz., cuyo origen parece ser la regiуn cortical parietal derecha, y otro con la fuente a 5.4Hz., que se relacionу con anormalidades en la corteza temporal y el hipocampo. Con este mismo procedimiento, Ricardo-Garcell y colaboradores (74) encontraron resultados diferentes en 35 adolescentes con TDA: todos los pacientes presentaron fuentes anormales de actividad elйctrica cerebral en alguna frecuencia lenta o rбpida, pero la topo- Salud Mental, Vol. 27, No. 2, abril 2004
grafнa de las mismas se ubicу en derivaciones frontocentrales, sobre todo frontales. Estos resultados contrastan tambiйn con los del anбlisis espectral de banda ancha (25.7% de los pacientes tuvo un mapeo cerebral normal) y con el hecho de que no se encontrara una relaciуn entre las fuentes anormales del EEG y el tipo clнnico de TDA. Hace aproximadamente cinco aсos que la Academia Estadounidense recomendу no usar el anбlisis cuantitativo del EEG como procedimiento diagnуstico o como vнa para tomar decisiones terapйuticas en pacientes con TDA (65). Sin embargo, hay quienes consideran (46) que esta opiniуn estб sesgada y que no debe tomarse como definitiva, ya que el EEG cuantitativo ha alcanzado su madurez y demostrado su utilidad en diferentes afecciones psiquiбtricas (47). Ademбs, si se recuerdan los resultados obtenidos con las MEBAs en el TDA, que el EEG brinda informaciуn sobre el funcionamiento cerebral y que es una tйcnica no invasiva y mucho mбs econуmica que los estudios de imбgenes 11
cerebrales, entonces puede valorarse como una buena opciуn para evaluar a pacientes con TDA, asн como su futura introducciуn en la prбctica clнnica. Todavнa se requieren nuevas investigaciones que profundicen en los posibles generadores de la actividad elйctrica cerebral anormal y en las relaciones entre variables neuropsicolуgicas y las MEBAs. Asimismo, segъn Barry y colaboradores (6) es necesario realizar un anбlisis conjunto de las MEBAs y de los potenciales cognoscitivos para mejorar la precisiуn de la clasificaciуn diagnуstica de los dos mйtodos por separado. Finalmente, cabe recordar que muchos niсos y adolescentes con TDA se convierten en adultos con la sintomatologнa propia de esta entidad (80). De los casos diagnosticados clнnicamente durante la infancia, este trastorno persiste en la adolescencia en 50-80% de los sujetos, y en la vida adulta en 30-50% (2). En vista de lo anterior, si estos pacientes no son diagnosticados y tratados adecuadamente en sus primeros aсos de vida, quedan expuestos a serios problemas psicopatolуgicos en la adultez (56). Por tanto, todo esfuerzo que se haga en esta direcciуn se debe evaluar constructivamente y no debe rechazarse por mal uso, desconocimiento, rigidez o impaciencia profesional. Agradecimientos La autora desea expresar su mбs sincero agradecimiento (tanto en la segunda parte como en la primera), por su inspiraciуn y apoyo, a todos los integrantes del proyecto de investigaciуn "Caracterizaciуn electrofisiolуgica de niсos y adolescentes con Trastorno por Dйficit de Atenciуn" (proyecto nъm. 42126, financiado por SEP-CONACYT), que se desarrolla en el Instituto Nacional de Psiquiatrнa Ramуn de la Fuente. Asimismo, la autora expresa tambiйn su agradecimiento al Departamento de Publicaciones del mismo Instituto y, en particular, al seсor Mario Aranda por la correcciуn de estilo realizada para la publicaciуn de este trabajo. REFERENCIAS 1. American Psychiatric Association: Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorder. Cuarta ediciуn. American Psychiatric Association, 78-85, Washington, 1994. 2. BARKLEY RA: Behavioral inhibition, sustained attention, and executive functions: constructing a unifying theory of ADHD. Psychol Bull, 121:65-94, 1997. 3. BARKLEY RA: Attention-deficit Hyperactivity Disorder. A Handbook for Diagnosis and Treatment. Segunda ediciуn. The Guilford Press. Nueva York, 1998. 4. BARKLEY RA, SHELTON TL, CROSSWAIT C, MOOREHOUSE M, FLETCHER K, BARRET S, JENKINS L, METEVIA L: Preschool children with disruptive behavior: three-year outcome as a function of adaptive disability. Dev Psychopathol, 14(1):45-67, 2002. 5. BARRY RJ, CLARKE AR, McCARTHY R, SELIKOWITZ M: EEG coherence in attention-deficit/hyperactivity 12
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Salud Mental, Vol. 27, No. 2, abril 2004

JR Garcell

File: aportes-del-electroencefalograma-convencional-y-el-anlisis-de.pdf
Title: SM 02 2004 02
Author: JR Garcell
Author: JOSE ARTEMIO
Subject: SM 02 2004 02
Published: Wed May 19 17:18:00 2004
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