LA CONSTRUCCION POETICA DE LA CASA DE ARIBAU Y DE LA CIUDAD DE BARCELONA EN NADA DE CARMEN LAFORET, DMJR LEÓN, DLUZE ZAMUDIO, AG MATEOS

Tags: Carmen Laforet, Antonio Iglesias Laguna, Seix Barral, Gil Casado, La familia de Pascual Duarte, casa de la familia, David William Foster, Novela Existencialista
Content: Universidad AutONOMA METROPOLITANA UNIDAD IZTAPALAPA LA CONSTRUCCION POETICA DE la Casa DE ARIBAU Y DE LA ciudad de Barcelona EN NADA DE CARMEN LAFORET. TESIS PRESENTADA POR MARIA GUADALUPE SALAZAR AGUILAR PARA OBTENER EL TНTULO DE LICENCIADA EN LETRAS HISPБNICAS ASESORA: DOCTORA MARНA JOSЙ RODILLA LEУN LECTORAS: DOCTORA LUZ ELENA ZAMUDIO PROFESORA ADRIANA GONZALEZ MATEOS. 1
DEDICATORIA ESTA TESIS ESTA DEDICADA A: MIS PADRES, GRACIAS POR TODO ESTE TIEMPO Y POR SU APOYO. MIS SEGUNDAS MADRES; LAS PROFESORAS QUE ME BRINDARON SUS APOYO Y ALIENTO. MIS AMIGAS, PATRICIA QUINTO E HILARIA GONZALEZ, POR NO DEJARME CLAUDICAR. A TODA AQUELLA PERSONA QUE ME BRINDO UNA MANO AMIGA DURANTE ESTE TIEMPO DE LUCHA CONMIGO MISMA. A DIOS, POR DARME LA VIDA Y SALUD PARA ACABAR ESTE SUEСO. 2
I N D ICE Introducciуn I Contextos en los que surge la novela Nada de Carmen Laforet. 1.1 Contexto histуrico de la posguerra espaсola. 1.2 Contexto literario de la dйcada de los cuarenta. II. Estado de la cuestiуn. Balance de la crнtica sobre la novela. III. Anбlisis de los elementos de la novela. 3.1 Estructura y narradores 3.2 Los temas 3.2.1 El hambre. 3.2.2. La violencia 3.2.3. La posguerra. 3.3 Los personajes 3.3.1. Los personajes femeninos 3.3.2 Los personajes masculinos. IV. Lenguaje y estilo. 4.1. La oposiciуn casa-ciudad a travйs del lenguaje. 4.1.1. Las imбgenes de la casa 4.1.2. Las imбgenes de la ciudad. Conclusiones Bibliografнa y Hemerografia.
Pбginas: 4 5- 11 11-18 19-26 27-35 36-44 45-49 50-57 57-69 69-75 76 77-87 87-98 99-101 102-105
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INTRODUCCIУN El siguiente trabajo de investigaciуn es un anбlisis a la novela Nada, de la autora espaсola de la Posguerra Espaсola, Carmen Laforet. En este trabajo, el lector o lectora podrб encontrar una sнntesis de los crнticos de la escritora, del contexto histуrico y literario de la novela y ademбs el anбlisis de la obra y del tema central: la construcciуn de los espacios de la casa y de la ciudad desde la narratologнa. Este trabajo no es un estudio sociolуgico de Nada o una enumeraciуn de los distintos espacios que contiene, es una investigaciуn sobre la significaciуn de algunos de los elementos de la novela, pero seсalando algunos aspectos extra textuales presentes en ella y su importancia. Consideramos que quizб nuestro aporte sobre esta obra de Laforet no les parezca a los lectores muy llamativa; sin embargo, despuйs de haber leнdo otros trabajos para llevar acabo la redacciуn sobre esta obra, nos sentimos muy orgullosas de que sea un estudio que no se parece en nada a lo encontrado en otra tesis de reconocida universidad. Esta tesis es el fruto de mucho cariсo a la carrera a pesar de las adversidades que acometieron a su creadora, asн como del apoyo incondicional de amigos y profesores. Sin mбs que decir: ADELANTE CON LA LECTURA. ESPERAMOS QUE ESTE TRABAJO LES SIRVA. 4
Capнtulo I: Contextos de la novela Nada de Carmen Laforet. 1.1. Contexto histуrico de la posguerra espaсola. Para comprender la literatura escrita en la posguerra espaсola es necesario conocer el contexto en que se generу y ademбs los antecedentes de este periodo. Esto, porque a partir de estos marcos histуricos es como se entenderб mejor cуmo es que los problemas se agravaron a tal punto de desencadenar una guerra y cуmo esto se manifestу en la literatura de ese tiempo. Asн, a continuaciуn se aborda el contexto histуrico desde 1931 hasta la dйcada de los cuarenta, йpoca en que la novelista Carmen Laforet escribiу y publicу su primera novela Nada, obra objeto de nuestro anбlisis literario. El perнodo de la Segunda Repъblica se iniciу el 14 de abril de 1931 y terminу el 18 de julio de 1936, con el Golpe de Estado de las fuerzas militares y el estallido de La guerra Civil. Durante los tres primeros aсos ­el llamado "Bienio transformador (1931-1933)"1- la situaciуn para la gente de las clases bajas de la sociedad espaсola mejorу considerablemente, pues el gobierno implementу una serie de reformas que las beneficiaron en lo social y econуmico (como una primera reforma agraria, el establecimiento de la educaciуn laica, el matrimonio civil y el divorcio; el voto para la Mujer2, etc.) Pero de 1933 a 1935 este ambiente cambiу de nuevo a causa de un nuevo gabinete, formado por gente conservadora, que echу para atrбs todas las reformas logradas por el gobierno anterior. A estos aсos, por ello, se les llamу: el "bienio negro". 1 La informaciуn histуrica de este perнodo republicano se consultу en Ramуn Tamames, La Repъblica. La Era de Franco, 8Є ed., Madrid, Alianza, 1980, pp. 199-220. 2 Mуnica Gustafsson. Hijas de la Republica en la temprana posguerra espaсola. Un estudio de tres novelas de Carmen Laforet como muestras del Bildungsroman femenino, en: www. lab1.isp.su.se./escritora_2000/MG.2.htm, 11 de marzo 03. 5
De esta manera, en estos aсos de la Repъblica, los graves problemas heredados -el latifundismo, las huelgas obreras, el conflicto Iglesia-Estado, etc.- no lograron solucionarse del todo, al contrario, con el tiempo "se transforman en otras situaciones crнticas"3 -como la sublevaciуn del general Sanjurjo en 1932 y la represiуn violenta de la revoluciуn de Asturias en 1934, por nombrar algunas- que lograron desprestigiar al rйgimen republicano. A esto se sumу la influencia negativa de la crisis econуmica de 1929 en la economнa europea y el nacimiento de la Falange (1933), уrgano polнtico-militar que sirviу de base para la organizaciуn del Golpe de Estado que ocurriу posteriormente. Ante el descontento de la gente, el gabinete de este "Bienio negro" llamу de nuevo a elecciones eran los inicios de 1936-, mismas que ganу el Frente Popular (organizaciуn de partidos de izquierda). Al instalarse en el gobierno, йste continuу con las reformas detenidas durante el gabinete anterior, sуlo que esta acciуn originу otra serie de problemas y al mismo tiempo, estos hechos provocaron de nuevo la movilizaciуn de los partidos de derecha y de los generales del ejйrcito, que ya habнan estado organizando en secreto una conspiraciуn para derrocar a la Repъblica. El nuevo gobierno, sin embargo, prestу poca atenciуn a estos peligros, pues tuvo que resolver "la huelga de construcciуn y de electricistas [...] iniciada el 1 de junio"4. Y fue en estas condiciones cuando empezaron los primeros preparativos para que el ejйrcito diera el Golpe de Estado "el 17 de julio en Marruecos y el 18 del mismo mes en la Penнnsula"5 e iniciara "la clara escisiуn contemporбnea de `las dos Espaсas'"6, una que estaba a favor de los falangistas y otra a favor de los republicanos, que durarнa tres aсos. 3 Ramуn Tamames, Op. cit, p. 203. 4 Ibid, p. 215. 5 Carlos Blanco Aguinaga, Julio Rodrнguez Puertуlas e Iris M. Zavala. Historia de la Literatura espaсola (en lengua castellana) t. III, Castalia, Madrid, 1979, p. 9. 6 Ibid, p. 287. 6
En esta Guerra Civil (1936-1939), la sociedad se dividiу tajantemente en dos bandos. Al respecto, menciona Eduardo Haro que "la Espaсa urbana estuvo con la Repъblica: la de los obreros, los intelectuales, los empleados y una buena parte de militares. La rural se alzу con Franco" 7. Йstas, se enfrentaron de manera feroz en varias batallas a lo largo del territorio espaсol y conforme transcurriу el tiempo, la situaciуn social para la zona republicana se tornу crнtica, ya que carecieron de alimento, armas y refuerzos debido a la neutralidad que mostraron algunos paнses europeos frente al conflicto; mientras que a los sublevados todo les fue favorable, porque hubo ayuda extranjera en armas y dinero de Alemania e Italia, asн como refuerzos traнdos por el General Franco de Etiopнa. Tambiйn tuvieron suficiente comida, porque la zona nacionalista se "quedу con las dos terceras partes del trigo, la mitad de las patatas y las hortalizas, (ademбs de) las nueve dйcimas partes del azъcar"8. Finalmente, despuйs de haber pasado por esos largos aсos de luchas, esfuerzos y sangre, los militares al mando del general Francisco Franco lograron obtener la victoria y con ello, el control del gobierno y del paнs. Espaсa siguiу dividida, pero ahora en vencidos y vencedores y comenzу ahora otra penosa etapa, llamada la Posguerra. Mientras tanto, en el resto de Europa, ya habнa empezado la Segunda Guerra Mundial, que indirectamente, afectarнa a la ya lastimada naciуn espaсola y a su nuevo rйgimen, el franquismo. Despuйs de la guerra, los problemas que no habнan sido resueltos en tiempos anteriores, en esta primera dйcada de la posguerra reaparecieron, sumбndose a los provocados directamente por el conflicto bйlico como: los presos polнticos, la devastaciуn de ciudades y pueblos, los huйrfanos y expatriados, el desabasto de vнveres, etc. Lo diferente respecto al pasado lejano y cercano radicу 7Algunos datos sociales o condiciones sobre la Guerra Civil se consultaron en el artнculo de Eduardo Haro Tecglen. "Asн йramos en los aсos cuarenta", en www. vespito..net./historial/. 7
en el sistema de gobierno impuesto y en las medidas llevadas a cabo para mantenerse en ese sitio y a la vez controlar una naciуn que buscaba reconstruirse de nuevo. El general Francisco Franco, al llegar al gobierno impuso una dictadura que durу cerca de 40 aсos, y junto con sus colaboradores reorganizу la vida completa del paнs. Esta reorganizaciуn afectу todos los sectores y aspectos de la sociedad y se reflejу tambiйn en la producciуn literaria de esta йpoca. En los inicios de los aсos cuarenta, la atmуsfera que reinaba en esos momentos era de destrucciуn, carestнa y desolaciуn. La sociedad tuvo que soportar la censura, la privaciуn, la violencia y otros malestares. Las personas que habнan ayudado a la Repъblica fueron, o cesadas de sus trabajos o encarcelados por "rojos" y sometidos a las peores condiciones que reinaban en las cбrceles y campos de concentraciуn " que surgieron a lo largo y ancho" de Espaсa para contener a los prisioneros y hacerles pagar sus culpas9; sus familias quedaron desamparadas y seсaladas por el rйgimen, situaciуn que se mantuvo siempre latente por el gobierno como una forma de manifestar su poderнo y castigo a los enemigos. El hambre afectу a los mбs pobres y vencidos, pues los alimentos se racionaron, entregбndose sуlo a travйs de "la cartilla para la comida y el tabaco"10. Pero como йstos no fueron nunca suficientes ni para mal vivir, las personas se abastecieron en el "estraperlo" o mercado negro, en donde se podнa conseguir casi de todo. Y cuando no les alcanzу para comprar lo necesario, recurrieron entonces a otros medios: " los espaсoles pobres se convirtieron en devoradores de farinetas, de almortas, de salazones, de castaсas. En 1943 la castaсa se convirtiу en el plato nacional"11. 8 Eduardo Haro. Art. cit, p. 2. 9 Rafael Abella. Por el imperio hacia Dios. Crуnica de una Posguerra (1939-1955), Planeta, Barcelona, 1978, p. 51. 10 Ibid, p. 2 11 Rafael Abella. Ob. cit., p. 116. 8
Este comercio ilegal, a principios de la dictadura fue combatido, pero luego "por doquier florecнa la mбs irresponsable y abusiva indisciplina en lo social, en lo moral y en lo econуmico"12, hasta llegar al punto de que todo se ofrecнa por un precio (los puestos polнticos, los permisos, la comida, etc.). Esta terrible situaciуn alimenticia propiciу a su vez, el surgimiento de enfermedades crуnicas que diezmaron considerablemente a la poblaciуn. Algunas de ellas fueron: "las hepatopatнas, los calambres musculares, los edemas del hambre". "Asimismo, las circunstancias favorecнan las epidemias de la difteria, de la fiebre tifoidea, del paludismo, de la disenterнa y sobre todo de la tuberculosis pulmonar"13 Pero, no sуlo los alimentos fueron racionados, este control recayу en todo lo utilizable y necesario, como por ejemplo el combustible para los autos. Debido a la Segunda Guerra en Europa y a la simpatнa que Franco tenнa por los otros regнmenes totalitarios (el nazi en Alemania y fascismo en Italia), el paнs no podнa comprarles combustibles a Inglaterra o Francia y ademбs, las otras naciones tenнan que ocuparlos para sн mismas. Es decir, en todo el continente habнa un desabasto que afectу tambiйn a los espaсoles, que para solventar esta situaciуn, recurrieron a medidas y recursos disponibles. Por ejemplo, menciona Abella que unas personas "volviendo hacia atrбs las pбginas dEl Progreso, tal como las condiciones lo estaban imponiendo en todos los уrdenes, retornaron al carruaje de caballos"14, y que los transportes de pasajeros, sobre todo el tranvнa y el metro, "transportaban racimos humanos de personas como si fuera ganado". Aparte del racionamiento de productos, la sociedad tuvo sobre sн, como mйtodo controlador, la censura y la vigilancia. Para la ejecuciуn de 12 Ibid, p. 49. 13 Ibid, p.119. 9
йstas se crearon aparatos represivos especнficos, como la Nueva Guardia Civil, encargada de hacer respetar las leyes civiles-religiosas implementadas por el franquismo, mismas que llegaban a todos los rincones de la sociedad y de la vida (se revisaban los libros y bibliotecas pъblicas y privadas, los espectбculos, los contenidos de los periуdicos, etc.) Por ejemplo, se controlaba y prohibнa la agrupaciуn de mбs de 20 personas que no tuvieran un permiso especial15. Ademбs de la penuria del hambre, del racionamiento y del abuso de los comerciantes del estraperlo, podemos sumar otras mбs que con el transcurrir del tiempo se fueron creando y que afectaron a la poblaciуn en general, como la incipiente llegada de campesinos a la ciudad, agravando el problema del racionamiento y de la vivienda de los citadinos afectados -porque йstos muchas veces vivнan en zonas afectadas o mal construidas, que en cualquier momento podнan derrumbarse-; los niсos huйrfanos, que ante las circunstancias antes descritas se volvнan unos rapaces, etc. En el бmbito de polнtica interna, el rйgimen organizу su gobierno de manera centralista y unitaria, prohibiу la pluralidad de partidos polнticos que pudieran oponйrsele y repartiу los cargos polнticos a gente de confianza, supervisando este campo tambiйn como lo harнa con todo lo demбs. A los obreros de todos los ramos, el franquismo los controlу por medio de un sindicato vertical, que los vigilaba de manera fйrrea y le negaba toda posibilidad de mejoras. Asн, los trabajadores de las clases bajas; "decapitadas sus organizaciones sindicales y polнticas, muertos los mбs de sus lнderes, soportaron la carga de (la) reconstrucciуn econуmica"16; sin embargo, la situaciуn no fue la misma para aquellos que desde el inicio de la guerra habнan manifestado su apoyo a los 14 Ibid. pp. 70-71. 15 Ramуn Tamames, Op. cit. p. 374. 16 Josй.-Carlos Mainer, "La vida cultural (1939-1980)" en Historia y crнtica de la literatura espaсola. Йpoca contemporбnea (1930-1980), Francisco Rico (Coord.), Crнtica, Barcelona, 1980, p.6. 10
nacionalistas. Estas personas se posesionaron de los trabajos mejor remunerados, obtuvieron privilegios en sus salarios y raciones de comida y ademбs eran reconocidas como colaboradores del nuevo gobierno. En el бmbito internacional, Franco y los partidarios de la dictadura, se proclamaron simpatizantes del nazismo y sus acciones bйlicas, siguiendo con interйs todo lo relacionado al avance de las fuerzas alemanas por los paнses invadidos17. Sin embargo, el gobierno no se uniу a los paнses del Eje, aunque sн intervino en la lucha de manera indirecta, cuando enviу la Divisiуn Azul; una compaснa de soldados que auxiliу a los alemanes en la campaсa contra el socialismo, al que tanto odiaba el rйgimen. Ademбs de estos soldados, tambiйn se mandaron varios civiles para trabajar en las fбbricas de los alemanes, pues los varones de esta naciуn peleaban todos en la guerra. Sуlo que, estos hombres no iban motivados ъnicamente por el interйs de ayudar a los nazis; la verdadera razуn fue porque pagaban mejor en las fabricas nazis y las condiciones de trabajo parecнan ser mejores que las que reinaban en su propia patria, donde tenнan que laborar hasta tres turnos para poder mal comer. 1.2. Contexto literario de la dйcada de los cuarenta. Al revisar los textos sobre la vida literaria de esta dйcada y las anteriores, distinguimos varios puntos diversos en los crнticos. Han estudiado diferentes temas sobre el contexto literario de los aсos de la preguerra, la guerra y la posguerra de Espaсa; como la ideologнa de los intelectuales, los gйneros producidos y la calidad de las obras realizadas, las circunstancias histуricas y sus consecuencias en la cultura de esos tiempos, la comparaciуn individual entre los diferentes autores surgidos o entre las generaciones que formaron, las influencias que tuvieron y su validez, 11
etc. Es decir, que los aspectos analizados sobre la guerra civil espaсola y la cultura alrededor de ella son tan variados y diferentes, como la crнtica que los ha estudiado. De esta manera, hay una divergencia de opiniones y de asuntos que trataremos de abordar en una forma cronolуgica para un mejor entendimiento. Si consideramos la actividad cultural de la preguerra, concuerdan la mayorнa de los crнticos18 en que la actividad literaria en los aсos de la Repъblica siguiу desarrollбndose de manera normal, a pesar de los problemas que estaban ocurriendo. Los intelectuales se caracterizaron por las actividades polнticas que realizaban en esos momentos. Los pertenecientes a la promociуn mбs joven, llamada o identificada por algunos crнticos como la generaciуn de 1927, fueron sobre todo poetas y ensayistas polнticos, que lucharon a favor de las clases bajas de la sociedad. Para Josй Corrales Egea y los demбs analistas, lo que marcу a esta generaciуn fue el "ensayo de Ortega sobre La deshumanizaciуn del arte e ideas sobre la novela"19, texto que para algunos estudiosos transformу la mentalidad, el estilo literario y el punto de uniуn entre esta generaciуn y las siguientes, haciйndolos frнos, insensibles o alejбndolos de las circunstancias por las que pasaba la naciуn. Por ejemplo, para Eugenio G. De Nora, estos jуvenes intelectuales y su "ideologнa liberal deshumanizada"20 no son merecedores de enlace con la generaciуn de la posguerra, por lo que existe una "oquedad ideolуgica" en los nuevos escritores de 1940. Sin embargo, Josй Corrales considera lo contrario. Para йl, la novela 17. Rafael Abella. Op. cit. pp.68-81. 18 La informaciуn siguiente es una suma de varios artнculos sobre el tema de la literatura de estos periodos. Sin embargo, el eje de la redacciуn se tomу de Carlos Blanco Aguinaga, Julio Rodrнguez Puertolas e Iris M. Zavala. Historia Social de la literatura espaсola (en lengua castellana),t. II y t. III, Madrid, Castalia, 1984, t.. II: pp. 218-231, 283-295, 307-315, 374-383, t. III: 9-173. 19 Josй Corrales Egea. La novela espaсola actual (Ensayos de Ordenaciуn), Madrid, Cuadernos para el diбlogo, 1971, p. 26. 20 Eugenio G. De Nora. La novela espaсola contemporбnea (1939-1967), 2Є ed., amp., Madrid, Gredos, 1970, p. 63. 12
producida en la Repъblica sн "enlaza con la vida, la actualidad y (los) problemas"21 que padecнa Espaсa en esos momentos. Los escritores mбs grandes, en cambio, eran los de la llamada Generaciуn del 98 y ya hacнa tiempo que habнan abandonado sus pensamientos revolucionarios. Sobre ellos tambiйn cambian las posturas de anбlisis. Algunos crнticos22 con "espнritu de continuidad"23 opinan que las nuevas generaciones retoman o siguen los moldes de estos artistas, otros,24 en cambio, los califican de modelos arcaicos, por lo que los nuevos talentos los rechazan, inclusive junto a la generaciуn del 27. En cuanto a la actividad cultural durante la guerra, vemos que cuando estallу la Guerra Civil, estos intelectuales se dividieron en dos bandos, junto con toda la sociedad espaсola. Unos estuvieron a favor de la Repъblica y otros apoyaron a los nacionalistas. Durante el tiempo que durу el conflicto, la zona republicana siguiу produciendo literatura. Los escritores pusieron sus obras al servicio de la causa popular y se agruparon, la mayorнa, alrededor de las revistas literarias y culturales El mono azul, Hora de Espaсa, Madrid. y Cuadernos de la Casa de la Cultura; ademбs formaron la Alianza de Intelectuales Antifascistas y organizaron el II Congreso Internacional de Escritores, al que asistieron figuras nacionales e internacionales, como PABLO NERUDA, Alejo Carpentier, Octavio Paz, Nicolбs Guillйn, y otras de igual renombre. Este auge paradigmбtico de literatura republicana en plena guerra civil terminу con la muerte de uno de los 21 Josй Corrales Egea. Op. cit. p. 28. 22 Por ejemplo, Juan Goytisolo y Fernando Morбn, son de esta postura u opiniуn. Juan Goytisolo. El furgуn de cola, Seix Barral, 1967, pp. 77-94. Fernando Morбn. Novela y semidesarrollo. (Una interpretaciуn de la novela hispanoamericana y espaсola), Madrid, Taurus, 1971, pp. 197-327. 23 Josй-Carlos Mainer. "La vida cultural (1939-1980)" en Francisco Rico. Historia y crнtica de la literatura espaсola.. Йpoca Contemporбnea (1938-1980), Barcelona, Crнtica, 1980, p. 8. 24 Es el caso del crнtico Domingo Pйrez Minik. Novelistas espaсoles de los s. XIX y XX. Madrid, Guadarrama, 1957, pp. 229-277. 13
mбs importantes escritores de la generaciуn del 27 y luchador social: Antonio Machado, en febrero de 1939, justo antes del tйrmino de la guerra. El gйnero mбs cultivado por los escritores republicanos durante estos aсos fue el lнrico, el cual tuvo mucha popularidad entre los soldados, porque ellos mismos elaboraban algunas poesнas que se publicaban posteriormente en las ya referidas revistas dirigidas por escritores de renombre. La prosa y el teatro, sin embargo no gozaron de mucha popularidad, pero sн se siguieron escribiendo. En la zona nacionalista, tambiйn la literatura se siguiу produciendo, pero a diferencia de la republicana, fue de muy mala calidad ­ sobre todo la novela y el teatro-, aunque la poesнa pudo salvarse un poco por la figura del poeta Manuel Machado, hermano de Antonio Machado, el poeta clave de este momento. El comъn denominador de esta literatura novelesca, surgida bajo el signo de la guerra civil, es, sin duda, la rigidez, la falta de complejidad psicolуgica y humana de los personajes; la ausencia de ecuanimidad y la carencia de temple en el estilo; el determinismo que divide a los personajes en dos categorнas opuestas: los buenos y los malos- idealizando a los primeros y engrandeciendo a los segundos-.25 Respecto a la actividad cultural de la posguerra, al terminar la Guerra Civil, "la victoria militar del general Franco el 1 de abril de 1939 supuso la implantaciуn en todo el paнs de un rйgimen <>"26, mismo que provocу la huida de Espaсa de todos aquellos que habнan participado en la defensa del gobierno republicano, porque temнan por sus vidas. Entre los que salieron, estaba una gran mayorнa de intelectuales republicanos. El resto que se quedу lo integraban escritores a favor de la dictadura y unos pocos democrбticos, que ante la represiуn que siguiу, prefirieron callar y sumergirse en sus recuerdos de tiempos pasados. Fue en este ambiente de tiranнa, pobreza intelectual y devastaciуn, cuando reiniciу la vida de la sociedad aparentemente unida de nuevo 25 Josй Corrales Egea. Op. cit. p. 31. 26 Carlos Blanco Aguinaga, Op. cit., t. III, p.73. 14
por el rйgimen y de los nuevos intelectuales, quienes para los crнticos de ese momento o de aсos posteriores, presentaron caracterнsticas muy diversas entre sн, con lo que se le puede estudiar desde varios бngulos. Hay una divisiуn de posturas sobre la ideologнa de la posguerra, notada por el crнtico Josй- Carlos Mainer27 Algunos autores28 consideran que los escritores de la posguerra se enfrentaron con un vacнo o fractura con el pasado cercano de la literatura nacional, ocasionado por el conflicto bйlico reciйn ocurrido y la censura establecida por el nuevo rйgimen, que prohibiу la ediciуn y lectura de las obras de las generaciones antecesoras; o por el deseo de buscar nuevas alternativas de escritura, que no eran satisfechas en los modelos de la generaciуn del 98 y del 27. Sin embargo, existe otro grupo que expresa que los novelistas de la posguerra tienen lazos de uniуn con los maestros de los aсos anteriores al conflicto. Para Juan Goytisolo el "comъn denominador de casi todos sus miembros es su apego a la tradiciуn, su conservadurismo"29, el cual, para el crнtico, se observa en los rasgos de sus obras. En uno u otro caso, la vigilancia ejercida por el sistema sobre la literatura y su producciуn fue constante y se dejу sentir por medio de diversos recursos como el del ya mencionado de la censura; pero no sуlo los autores del pasado fueron prohibidos, las obras de escritores extranjeros que sirvieron de moldes para algunos narradores de esos aсos, tambiйn sufrieron la tijera del filtro del gobierno, asн como tambiйn las pelнculas que llegaron a la naciуn. En el бrea cultural, las actividades realizadas en esta primera dйcada de los cuarenta eran muy pobres tambiйn y siempre supervisadas por los vencedores nacionalistas, sin embargo se 27 Josй-Carlos Mainer. Art. cit., p. 6. 28 Vйase a Antonio Laguna Iglesias. Treinta aсos de la novela espaсola (1938-1968), v. I, 2Є ed. Madrid, Prensa Espaсola, 1970. pp.139-158 y 263 ­269. 29 Juan Goytisolo. Op. cit, p. 80. 15
empezaron los primeros esfuerzos. Y quienes los iniciaron, asombrosamente, fueron los propios falangistas universitarios, al crear en 1940 la revista Escorial, publicaciуn que fue en ese ambiente restrictivo y sofocante, un intentу de abrir las puertas a las nuevas generaciones que buscaban expresarse. 30 Ademбs de este tнtulo, surgieron otras mбs como: Vйrtice, Garcilaso, Destino, Juventud, Haz, La Estafeta Literaria, etc.,31 las cuales tenнan cada una un rasgo particular que las diferenciaba de las demбs. Por ejemplo, Escorial y Arbor fueron dos revistas antagуnicas por el origen de sus fundadores y por sus metas; la primera creada por intelectuales, la segunda por miembros de la iglesia. O la revista Garcilaso, que tuvo sus raнces en las tertulias en el cafй Guijуn. Otras revistas fueron: EL espaсol, surgida el 31 de octubre de 1942, "rotativo abigarrado, bastante mal compuesto, donde el sensacionalismo polнtico [...] alternaba con la informaciуn literaria, las evocaciones histуricas, las entrevistas y encuestas y las novelas seriadas". Estaba abierta a la colaboraciуn juvenil y fomentaba la polйmica. Pretendiу "ser una publicaciуn popular y mayoritaria que contribuyera a crear un estado de opiniуn y una comunicaciуn permanente con las formas de la cultura y espнritu nacionales". La estafeta literaria, ya citada mбs arriba, de dedicaciуn exclusiva a la literatura y Fantasнa, surgida en 1945.32 Pero no sуlo fueron las publicaciones las ъnicas actividades realizadas, tambiйn se llevaron a cabo festivales que rememoraron a personajes pasados como Luis Vives, San Juan de la Cruz y otros relacionados tambiйn con la iglesia, fiel aliada y ayudante del rйgimen franquista; y tertulias 30 Vйase para este tema a Josй Corrales Egea, Op. cit, o a Josй-Carlos Mainer. "La vida cultural (1939-1980)" y "La reanudaciуn de la vida literaria al final de la guerra civil" en Francisco Rico (Coord.) y Domingo Yndurбin. Historia y crнtica de la literatura espaсola. Йpoca contemporбnea (1939-1980), t. VIII, Crнtica, Barcelona, 1980, pp. 5-13 y 46-53. 31 Josй Corrales, Op cit., p. 29. 32 Ibid. 16
a la usanza del siglo XIX, como la llamada Musa Musae (antes referida), integrada por poetas falangistas que se reunнan a charlar sobre sonetos, liras y otras formas tradicionales de la poesнa que tambiйn fueron resucitadas en ese afбn de enaltecer lo arcaico33. Ademбs de las revistas literarias, las tertulias y los festivales; el gobierno de Franco, en esos primeros aсos de la posguerra, creу "los cнrculos infraculturales (tebeos y novelas rosa y de aventuras, cancionero popular, cinematografнa nacional y extranjera, radiodifusiуn y, al fin, televisiуn)" que dividieron la unidad del pъblico espaсol34 y que mбs tarde serнa motivo de denuncia por los intelectuales espaсoles. Sumado a este "mйtodo industrial" estб el de "la cocapitalidad intelectual que en la Espaсa de posguerra habнan de ejercer Madrid y Barcelona" cada una con sus propias peculiaridades: De andadura mбs tradicional, dada a la conferencia vespertina y al tono oficial, mбs protagonizada por profesores, fue la ejecutoria madrileсa; mбs mercantil y moderna, nada oficial y con pretensiones de europeidad, la vertiente barcelonesa de la cultura literaria espaсola, que compartiу ademбs su espacio fнsico con otra cultura especнfica, la catalana. 35 Y para completar las estrategias de manejo de la cultura, hay que resaltar la creaciуn de los premios de literatura, que durante la primera dйcada despuйs del conflicto, asн como en los aсos posteriores, vendrнan a darle renombre a los nuevos autores del paнs y fama a sus novelas. Circunstancia que tambiйn es analizada por los crнticos, y que los divide segъn sus particulares puntos de vista. 33 Carlos Blanco Aguinaga. Op. Cit., p. 82. y Josй-Carlos Mainer. "La reanudaciуn de la vida literaria al final de la guerra civil" en Francisco Rico. Historia y crнtica de la literatura espaсola. Йpoca contemporбnea (1939-1980), t. VIII, Crнtica, Barcelona, 1980, p. 47. 34 Josй-Carlos Mainer. "La vida cultural" en Francisco Rico. Historia y crнtica de la literatura espaсola Йpoca contemporбnea (1939-1980), t. VIII, Crнtica, Barcelona, 1980, p. 7. 35 Ibid. 17
El primero de ellos, el premio Nadal, nacido en 1944, significу un gran impulso para muchos autores que tuvieron que esperar un premio para publicar sus obras36. Le siguieron otros mбs, como el de Biblioteca Breve de 1959 o el Fomentador de 196037, mismos que ademбs de ser un reconocimiento a los ganadores, en ocasiones brindaban un apoyo econуmico al autor. En lo concerniente a la novelнstica producida en esa inmediata posguerra; para la crнtica existen autores que merecen ser tomados en cuenta dentro de la literatura nacional y otros en donde "la esterilidad y la reiteraciуn mediocre constituye(ro)n regla general"38. Para un sector de crнticos que revaloriza esta primera dйcada de producciуn, hubo algunas obras que constituyeron la excepciуn y causaron conmociуn en el ambiente intelectual estancado de los aсos cuarenta. Dos de ellas son de primordial interйs para explicar el contexto literario aquн visto: La familia de Pascual Duarte (1942) de Camilo Josй Cela y Nada (1945) de Carmen Laforet. 36 Antonio Laguna Iglesias. Treinta aсos de la novela espaсola (1938-1968), v. I, 2Є ed., Madrid, Prensa Espaсola, 1970, p. 140. 37 Josй Corrales Egea, Op. cit , p. 38. 38 Carlos Blanco Aguinaga, Op. cit., p. 91. 18
Capнtulo II. Estado de la cuestiуn. Balance de la crнtica sobre la novela. Dentro de la narrativa espaсola del siglo XX, la figura de Carmen Laforet tiene un papel importante, no sуlo debido a su desempeсo y producciуn literaria, sino a las circunstancias en que produjo sus novelas y a las crнticas surgidas de ellas. Ya que su nombre fue causa de polйmica entre los intelectuales de su tiempo y de los tiempos siguientes, esto debido sobre todo a su primera novela titulada Nada; misma que aun sigue impactando a muchos aсos de su apariciуn. Carmen Laforet naciу en Barcelona el 6 de septiembre de 1921, pero su infancia y juventud las viviу en las Islas Canarias. A Barcelona regresу a los 18 aсos para estudiar filosofнa y Letras y Derecho, carreras que no concluyу. A los 21 aсos se trasladу a Madrid donde contrajo matrimonio con el periodista M. Gonzбlez Cerezales y tuvo varios hijos. En 1944 escribiу su primera novela Nada y con ella ganу en ese mismo aсo el Premio Nadal. Ademбs publicу: La isla y los demonios (1952), La mujer nueva (1955), premio Menorca y premio Nacional de literatura; Un matrimonio (1956), La insolaciуn (1963), La llamada (1954), conjunto de relatos cortos; La muerta (1952), La niсa y otros relatos (1970), colecciones de cuentos; y Paralelo 35 (1967), un libro de viajes. Los crнticos han analizado Nada desde varios aspectos o temas, asн como tambiйn las circunstancias extraliterarias alrededor de ella, con el fin de entender mejor la relevancia y trascendencia de esta novela. En estos anбlisis se observan varias vertientes de opiniуn de la crнtica, que dividiremos de acuerdo a los siguientes aspectos: 1.- Nada, comparada con las otras novelas de su creadora. 2.- El mйrito de la novela en su contexto histуrico. 19
3.- La autora y su novela en contraste con otros escritores, y 4.- La clasificaciуn de la novela de acuerdo a la temбtica y otros elementos. 1.- Nada comparada con las otras novelas de Carmen Laforet. Un grupo de crнticos ha comparado a Nada con otras novelas de Laforet, dividiйndose las opiniones en torno a la calidad artнstica de la obra. Para algunos, la narraciуn tuvo deficiencias de estilo, mismas que logrу mejorar en las novelas siguientes o que perduraron en las posteriores. Es el caso de M. Garcнa Viсo, para quien "los defectos esenciales de la narrativa de Carmen Laforet" son: "1є. El descuido del lenguaje" , "2є. La incongruencia , inconsistencia y arbitrariedad de muchos pasajes. La abundancia de elementos tremendistas y rebuscadamente raros en las situaciones y las psicologнas," "3є. Y, en estrecha conexiуn con el anterior, la tendencia al empleo de trucos que sirven para sorprender al lector; para entretenerle sin obligarle a pensar"39 Para otros, Nada es la mejor novela de todo el conjunto. Y algunos mбs, los menos de la lista, consideraron que todas las novelas de esta escritora tienen la misma calidad artнstica. Por ejemplo, para el crнtico Ignacio Soldevilla Durante40 la mejor novela es La Insolaciуn, mientras que para, Eugenio G. De Nora, Nada tiene "mayor virtualidad estйtica": "pese a todo, a la hora de elegir, Nada, con mбs defectos, posee tambiйn mayor encanto, mayor virtualidad estйtica, y, aunque con cierta discontinuidad (sobre todo en su segunda parte) un valor de testimonio"41. Otro escritor que concuerda con la misma idea es Josй Corrales Egea, que opina que "su obra 39 M. Garcнa Viсo. Novela espaсola actual, 2Є., ed, aum., Madrid, Prensa Espaсola, 1975, pp. 84 y 85. 40 Ignacio Soldevilla Durante. La novela desde 1936, Alhambra, Espaсa, 1980, p. 124. 41Eugenio G. De Nora. La novela espaсola contemporбnea 1939-1967, 2Є ed. amp., Gredos, Madrid, 1970 , p. 105. 20
posterior no sуlo ha defraudado la esperanza que Nada habнa despertado, sino que йsta, con ser su primera novela, ha quedado como la mejor"42 Para Бngel Valbuena Prat, sin embargo, no sуlo una o dos obras tienen calidad literaria, sino todas sus novelas. Al respecto menciona: "El hбbil dominio tйcnico de Carmen Laforet se encuentra tambiйn en sus novelas cortas. Es siempre una escritora que sabe dar intensidad a cuantos temas toca. Lo logra ya en sus artнculos periodнsticos..."43. Para este autor, el virtuosismo literario de la escritora se expresa tanto en sus novelas como en su labor periodнstica, por lo que tiene derecho a un lugar en la literatura nacional y universal. De esta manera, hay varias direcciones de opiniуn sobre este primer acercamiento. Unos concluyen que sуlo una de sus novelas, ya sea Nada u otra posterior, merece ser leнda, pues las demбs no tienen los mismos elementos artнsticos; y otros, que toda su producciуn comparte la misma condiciуn de importancia. 2.- El mйrito o desmerito de la novela en su contexto histуrico. En otra lнnea de anбlisis, para algunos crнticos, la primera obra de Carmen Laforet no tiene mйrito literario por sн misma, sino que logrу su йxito debido a una serie de factores externos que ayudaron a crearles la fama y el renombre. Es el caso, por ejemplo, de los crнticos Arturo Torres Rioseco, Josй Domingo y Fernando Morбn. Para el primero, los elementos que intervinieron para brindarle un status a la novelista y a su obra, fueron: 42 Josй Corrales Egea. La novela Espaсola actual, (Ensayo de ordenaciуn) Madrid, Cuadernos para el diбlogo, 1971, p. 39. 43Бngel Valbuena Prat. Historia de la literatura espaсola, t. VI, Йpoca Contemporбnea, 9Є ed., Barcelona, Gili, 1983, p. 364. 21
"1є. La absoluta aridez literaria de la йpoca. 2є. La novedad de un premio literario y, 3є. El hecho de que fuera una mujer la agraciada"44. Y continъa con una serie de observaciones sobre el йxito de ambas: "Nada se convirtiу de la noche a la maсana en una obra famosa, en un йxito de librerнa, hecho rarнsimo en Espaсa. їSe debiу esto a la calidad de la novela o a la combinaciуn de los factores seсalados? Nadie puede negar que en el йxito de muchas obras artнsticas la casualidad juega un papel importante."45 Es decir que para este crнtico, ni la novela ni la autora tuvieron valor pos sн mismas, pues la obra sуlo fue exitosa porque ganу un premio, porque no habнa otras novelas mбs ricas artнsticamente y por haber sido escrita por una mujer joven y bonita que cautivу a los jueces; aunque realmente no tenнa nada de escritora, la premiaron por su carisma o su sensualidad. Cuando Arturo Torres termina su artнculo sobre la autora, predice lo siguiente: "Es mi opiniуn que el nombre de Carmen Laforet no quedarб por mucho tiempo en los anales de la literatura espaсola"46 ЎVaya que si se equivocу en su vaticinio, el retractor de nuestra novelista!, ya que han pasado muchos aсos desde esta nota y ella ahora forma parte de los escritores estudiados por las jуvenes generaciones. Circunstancias muy semejantes plantea el crнtico Josй Domingo. Йl atribuye la popularidad de la obra a la juventud y simpatнa personal de Carmen Laforet, asн como a la publicidad dada a la novela47. Es decir, que para йl tambiйn tuvo peso la situaciуn que tenнa la cultura en Espaсa en ese momento; no obstante, sн considera a la novelista como "una excelente narradora, dotada de 44 Arturo Torres Rioseco. "Tres novelistas espaсolas de hoy" en RHM, 31(1965), Columbia, p. 418. 45 Ibid. . 46 Ibid., p. 420. 47 Josй Domingo. La novela espaсola del s. XX. 2.- De la posguerra a nuestros dнas, Barcelona, Labor, 1973, p. 50. 22
una intuiciуn verdaderamente asombrosa de lo que debe ser una narraciуn de interйs palpitante, con una sencillez expositiva que es una de las mejores armas de su eficacia"48. Y no sуlo estos dos crнticos consideran estos rasgos extraliterarios, sino que la mayorнa de los estudiosos de la autora espaсola reconocen que la situaciуn de posguerra influyу en la recepciуn de la novela, debido a que en esa йpoca, el paнs sufrнa un vacнo de obras recientes, pues sуlo habнa traducciones de obras extranjeras, de autores de la generaciуn del 98 o "biografнas amenas"49 que leer. Por ello y para promover la creaciуn y la ediciуn de obras propiamente espaсolas, los intelectuales falangistas crearon un premio literario, el Nadal50. Posteriormente se crearon otros mбs, como el de Biblioteca Breve de 1959 o el Fomentador de 1960. De este modo, el Nadal propiciу que nuevos autores espaсoles salieran a la luz y que sus obras ganaran prestigio artнstico y comercial; ya que ademбs de ser editadas en Espaсa, tambiйn se tradujeron a otros idiomas, como es el caso de Nada, de Carmen Laforet51, que recibiу este premio en el aсo de 1944; en su primera convocatoria. Por esta razуn algunos investigadores cuestionan la fama de la escritora y la consideran producto del mercado o de una situaciуn posbйlica. Para otros crнticos, en cambio, la autora sн se ganу un sitio en la historia de la literatura espaсola por su calidad de narradora y por ser una de las pioneras de la nueva literatura. 48 Ibid 49 Josй Corrales Egea, Op. cit. p. 326. 50 Vйase para mбs informaciуn sobre los premios literarios creados, a Josй Corrales Egea. Op. cit., p. 38, o a Francisco Rico, Historia y crнtica de la literatura espaсola, Йpoca Contemporбnea, Barcelona, Crнtica, 1980, pp. 325-328. 23
Antonio Iglesias Laguna es un defensor de esta postura: Han pasado los aсos para poner las cosas en su punto. Nada, por manifestar el descontento de una generaciуn , por desahogar el ansia independentista de la mujer espaсola, debe considerarse novela testimonial importante; por sus instituciones, su exaltaciуn y su buena prosa, figura justamente entre los hallazgos narrativos de la posguerra.52 3.- La autora y su novela en contraste con otros escritores Ademбs de comparar todas las obras de la autora entre ellas para ver cuбl es la mejor o menos mala o de estudiar si la novela y su creadora fueron famosas por la йpoca en que surgieron o si perdurarнan en el tiempo y espacio; los crнticos analizan los valores intelectual y artнstico, de la escritora y de Nada, contrastбndolos con otros relatos y otros narradores de esa йpoca. Asн, en algunos estudios, la crнtica considera a Carmen Laforet como integrante de una generaciуn de autores, llamada de diferentes modos de acuerdo a una serie de rasgos en comъn que presentan: "Generaciуn de posguerra" (Minardi, Gustafson, Nieves, Goytisolo, Corrales y Spires), por haber escrito y publicado despuйs del conflicto; "generaciуn de 1910-1920" (Iglesia), por ser los aсos de nacimiento de los autores que despuйs dela guerra publicarнan sus obras; y "Generaciуn del cuarenta"53 (Gil Casado, Mainer y Brown), por haber sido la dйcada en que se dieron, segъn algunos estudiosos, los primeros avances de una nueva literatura espaсola que sirviу para impulsar a posteriores novelas. En estos textos, se explica: el por quй del nombre de la generaciуn; si es un conjunto homogйneo o si hay divisiones y cuбles son sus caracterнsticas particulares; el rasgo o los rasgos que definen o comparten los autores analizados, 51 Бngel Valbuena Prat. Op. cit. nota al pie, p. 360. 52 Antonio Iglesias Laguna. Treinta aсos de novela espaсola (1938-1968), v. 1, 2Є., ed, Madrid, Prensa Espaсola, 1970, pp. 265 y 266. 24
cada uno de ellos o todos; los elementos mбs importantes que presentan algunas de sus obras y las conclusiones obtenidas. En otros artнculos, aparece mencionada de manera individual o se explican ciertas objeciones para considerarla dentro de un conjunto de escritores. Por ejemplo, para Antonio Iglesias Laguna, la autora "se halla hacia la generaciуn 1923-1930 (la verdaderamente innovadora); pero por anйcdota, temбtica e ideologнa pertenece a la de 1910-1920" 54. 4.- La clasificaciуn de la novela de acuerdo a la temбtica y a otros elementos. Un ъltimo grupo de estudiosos, centrados especнficamente en los elementos internos de la novela, consideran a la obra desde varias categorнas de anбlisis. Los nombres que ha recibido son muy diversos y cada crнtico expone sus razones para clasificarla de ese modo particular, coincidiendo en ocasiones con los demбs. A Nada, se le ha designado con los siguientes calificativos: 1.- Novela de Bilgdusroman o Novela de Formaciуn (Andrew, Ciplijauskaitй y Gustafson), pues su personaje personal, Andrea, comienza la novela siendo una adolescente y la termina transformada, para algunos analistas, como una mujer o una persona mбs madura de pensamiento. 2.- Novela Tremendista (Soldevilla y Valbuena), por los aspectos tan crudos o violentos presentes en la obra y que la asemejan a la otra novela publicada por esos mismos aсos, del escritor Camilo Josй Cela: La familia de Pascual Duarte. Sobre este asunto vale la pena hacer un 53 Ademбs de estos nombres, otros apelativos son: "generaciуn escindida" (Gullуn), "generaciуn quemada" (Masoliver), "generaciуn destruida" (Dнaz Plaja). Pablo Gil Casado. La novela social espaсola (1920-1971), 2Є., ed., aum., y corr. Seix Barral, Barcelona, 1975, nota el pie, p. 106. 54 Antonio Iglesias Laguna. Op. cit., p. 263. 25
parйntesis y mencionar cуmo este adjetivo, "tremendismo", tambiйn fue y sigue siendo objeto de polйmica entre los crнticos, quienes lo definen de maneras muy personales y propias. 3.- Novela Existencialista (Valbuena), categorнa que al igual que el tremendismo, se discute entre los estudiosos de la autora. Para contados crнticos la obra presenta asomos de esta filosofнa o tendencia ideolуgica. 4.- Novela Realista (Grande y Torres). Para algunos analistas de Laforet, Nada, por presentar la situaciуn de la posguerra sin ninguna clase de disfraz, corresponde a este tipo de obras. Argumento que otros van a debatir ( Nora y Morбn). 5.- Novela Romбntica (Torres), por la perspectiva intimista y sentimental de la narradoraprotagonista. 6.- Novela Autobiogrбfica (Mancisidor, Garcнa, Valbuena, Torres, Domingo y Muсoz). Sobre esta categorнa, la mayorнa de los crнticos coinciden en que en la novela, las experiencias de su autora sirvieron de base para la historia y el punto de vista elegido para narrar es un "alter-ego" de la propia Carmen Laforet; aunque ella negу dichos aspectos de su obra. Estos son sуlo algunos de los modos de clasificar a esta novela, no dudamos que conforme pase el tiempo aparezcan nuevos apelativos, tal vez surgidos de ella misma o del contexto de la historia de la literatura y aplicados en su caso. Y, por ъltimo, en las posturas que existen en relaciуn al modo como termina Nada y los valores plasmados en ella, tambiйn hay una bifurcaciуn: un grupo ve la obra como algo portador de elementos positivos, en tanto que otros la consideran como pesimista y negativa, con elementos derrotistas. Como se puede notar, esta narraciуn ha sido catalogada de muy diversas maneras, segъn el aspecto que resalte o quiera tomar el crнtico, confirmando con esto la riqueza del texto. 26
Capнtulo III: Anбlisis de los elementos de la novela. 3.1. Estructura y narradores ARGUMENTO La novela trata de la experiencia de Andrea, una joven de dieciocho aсos, quien llega a Barcelona para pasar un aсo en la casa de sus parientes de la calle de Aribau y estudiar la carrera de Letras en la Universidad de esa ciudad. Durante este tiempo se da cuenta cуmo la violencia es lo que reina en el espacio de la casa y rige la convivencia de sus familiares. Trata de encontrar alivio en la amistad que establece con sus compaсeros de la universidad, pero con el tiempo estas amistad le provocan desilusiones. Su ъnica amiga, Ena, conoce a su tнo Romбn y se aleja de ella; ademбs, sus amigos pseudo-bohemios la defraudan. Al fin, despuйs de otras peripecias y acontecimientos importantes ­como la muerte de su tнo Romбn- Andrea parte de la casa de sus familiares para irse a vivir a Madrid, invitada por su amiga Ena. ESTRUCTURA DE LA OBRA La obra de Carmen Laforet 55 se compone de tres partes. La primera tiene nueve capнtulos y estб centrada, sobre todo, en el espacio de la casa de Aribau, a donde llega a vivir Andrea con sus parientes. En esta secciуn de la novela la narradora protagonista nos relata sus primeras impresiones de la familia, cуmo son fнsica, moral y psicolуgicamente, cуmo se relacionan entre sн y cуmo es su contacto con el resto de la sociedad de Barcelona. Seсala la forma en que ella se familiarizу con cada uno y lo que pensaba y percibнa como miembro de esa familia. Asн mismo, su narraciуn abarca a otros personajes y espacios cercanos y lejanos a los que concurre, como por ejemplo la universidad y sus compaсeros, su relaciуn con ellos y la visiуn que йstos tenнan de 27
ella antes de iniciar amistad. Misma que le origina conflictos con sus familiares y le pone al descubierto ciertas actitudes desconocidas para ella. El primer capнtulo que abre la novela trata de la llegada de la narradora-protagonista en tren a la ciudad y de su traslado a la casa de Aribau, donde reconoce a sus familiares. Sumado con el segundo, estos "capнtulos hablan de la ruina fнsica de la casa"56, mientras que el tercero: "inicia la descripciуn de la ruina psicolуgica de los personajes que forman esta familia espaсola"57, empezando por la tнa Angustias, "la tнa beata [...] quien pretende imponerles a todos su voluntad"58 para continuar con Romбn, quien habita una buhardilla; con el matrimonio de Juan, Gloria y su hijo, que siempre estбn agrediйndose; la abuela, quien nunca duerme y siempre trata de arreglar los conflictos y, finalmente, Antonia, la cocinera, acompaсada por su mascota llamada "Trueno". El eje de la vida de sus parientes es la violencia. Las escenas que la narradora selecciona muestran en su mayorнa las discusiones que ocurren entre ellos por cualquier motivo y sin embargo, para ellos estas peleas se han vuelto algo trivial y comъn. El mismo Romбn se lo menciona a Andrea en la primera discusiуn que йsta presencia: "-No te asustes pequeсa. Esto pasa aquн todos los dнas" (p. 30). El ъltimo capнtulo de esta parte termina con la partida de la tнa Angustias, tambiйn en tren, a un convento fuera de la ciudad para ordenarse como monja. De esta manera, se puede observar un paralelismo de situaciones entre los personajes de Andrea y Angustias, en lo que respecta al desplazamiento de espacios al cerrarse esta secciуn. Porque si bien, para Andrea, joven de 55 Carmen Laforet. Nada, introd. de Rosa Navarro Durбn, Barcelona, Destino, 1999, 275 pp. Todas las citas de la obra se tomaron de esta ediciуn y sуlo seсalarй el nъmero de pбginas entre parйntesis. 56 Marcela del Rнo Reyes. "El movimiento degradante dentro de la casa-doble ­espejo de la novela Nada de Carmen Laforet" en Literatura femenina contemporбnea de Espaсa, VII Simposio Internacional, 1991, California State Univesity e Instituto literario cultural hispбnico, p. 115. 57 Ibid. 28
dieciocho aсos, la ciudad representa en un inicio, "una palanca de vida" para Angustias su salida es un escape de la ciudad que concibe como " infierno" , pues "...en toda Espaсa no hay una ciudad que se parezca mбs al infierno que Barcelona" (p. 26). La segunda parte de la obra contiene tambiйn nueve capнtulos e inicia con la salida de Andrea de la casa de Ena. En esta secciуn el espacio de la ciudad se amplia y ahora no sуlo las calles son las ъnicas que visita Andrea en sus paseos. Tambiйn recorre los espacios externos a la ciudad junto con Ena y Jaime, visitando la playa en vacaciones y el puerto con Gerardo. Por otra parte, los espacios "cerrados e нntimos" de igual manera se multiplican, ya que, ademбs de la casa de Aribau, Andrea conoce y entra a la casa de Ena, situada en la Vнa Layetana; al estudio de Guнxols "en el barrio antiguo" y a la casa de Pons, en la calle Muntaner, de donde sale desilusionada y defraudada de la fiesta que ofreciу aquйl, al final del capнtulo dieciocho de esta segunda parte. En estos capнtulos la narradora relata quй es lo que hace la Andrea joven despuйs de sentirse libre de la vigilancia de Angustias: "Por primera vez me sentнa suelta y libre EN LA CIUDAD, sin miedo al fantasma del tiempo" (p. 107). Ademбs, narra cуmo la protagonista marca un distanciamiento con la familia de la casa de Aribau y estrecha un lazo mбs afectivo con sus compaсeros de la universidad. El tema central que invade esta secciуn es el hambre experimentada por la joven, al no alcanzarle su pensiуn mensual para cubrir todas las necesidades- econуmicas y alimenticias. Asн mismo, el tуpico de la violencia familiar en la casa se continъa e 58 Robert C. Spires. La novela espaсola de posguerra. Creaciуn artнstica y experiencia personal, Cristobal, Madrid, 1978, p. 53. 29
intensifica en esta parte de la obra, porque sus tнos no sуlo se agreden verbalmente, sino que lo hacen fнsicamente. Y la libertad adquirida despuйs de la partida de la tнa Angustias se ve asн opacada y subordinada, debido a la carencia de comida. La tercera y ъltima parte de la novela tiene sуlo siete capнtulos y se inicia con un diбlogo entre la madre de Ena y Andrea. La ciudad nocturna es el marco espacio temporal que abre esta secciуn y dentro de йste, los otros lugares que aparecen en esta secciуn son abiertos y pъblicos en su mayorнa: cafйs, la estaciуn del tren, calles, etc. En estos capнtulos, las subtramas que se presentaron en la segunda parte finalizan; como por ejemplo, la historia de Ena y Romбn. Йste ъltimo es motivo de conversaciуn en casi todos los diбlogos que sostienen los demбs personajes, aъn despuйs de su suicidio en el capнtulo veintidуs. El capнtulo final de esta secciуn repite, en apariencia, la acciуn de la protagonista al inicio de la novela. Andrea sale de la casa para empezar una nueva vida en otro sitio y levanta la mirada hacia el piso en seсal de despedida. De esta manera, el relato finaliza en una narraciуn aparentemente circular, pues la joven protagonista de la historia parece volver a buscar una vida nueva, un futuro en otra ciudad espaсola, sin embargo, ya lleva consigo las experiencias pasadas con sus parientes y los conocimientos encontrados en las calles de Barcelona. LOS NARRADORES. "En Nada, [...] la focalizaciуn es interna, fija y la narraciуn autodiegйtica"59, es decir, la narradora es a la vez la protagonista de su relato. Pero aunque parezca que existe una sola figura, 59 Luis Marнa Quintana Tejera. Nihilismo y demonios (Carmen Laforet: tйcnica narrativa y estilo literario en su obra), UAEM, 1997, Mйxico, p. 57. 30
la de Andrea, йsta "tiene doble faz", "se divide en un Yo vivencial y un Yo observador"60, o para Robert Spires: la "hablante (ser contemplativo) y la protagonista (ser actuante)"61. Asн hay dos planos de la narraciуn, uno que se refiere a la experiencia sufrida por la Andrea-protagonista, caracterizada por ser una joven de dieciocho aсos, provinciana y con ilusiones de adolescente y otro que se relaciona con la mujer adulta que cuenta y rememora desde un presente lo sufrido por ella aсos atrбs en la ciudad de Barcelona. Como narradora adulta, Andrea asume la уptica de la joven adolescente, pero esto no ocurre todo el tiempo, "a veces se funde y a veces se realiza separadamente"62 el punto de vista de ambas Andreas, lo que produce, para Spires, en el texto una ambigьedad temporal o para Alicia G Andreu "una multiplicidad de estratos textuales"63. En otras palabras, la narraciуn presenta momentos en que la narradora adulta se distancia de la protagonista y otros en que se confunde con ella. Desde que comienza la novela, la narradora nos va llevando de la mano y el microcosmo que nos presenta "nos llega interpretado, transformado por su punto de vista"64. Realiza intromisiones aclaratorias en los diбlogos de los personajes, seсalando lo que dicen o aclarando elementos que ella considera importantes. Sуlo en contadas ocasiones deja su guнa para que los demбs personajes muestren ellos mismos la acciуn; como en la escena del capнtulo IV de la primera parte, en donde desaparece casi por completo como narradora y personaje, para dar paso al diбlogo de su tнa Gloria con la abuela, indicando ъnicamente la participaciуn de cada una con la acotaciуn correspondiente. 60 Marcela del Rнo Reyes. Art. cit. p. 120. 61 Robert C. Spires. Op. c it. p. 51. 62 Ibid. p.52. 63 Alicia G. Andreu. "Huellas textuales en el Bildungsroman de Andrea" en Revista de literatura, 59 (1997), nъm. 118, p. 256. 31
Como narradora, cuando Andrea se refiere a sus parientes, lo hace de una manera familiar, los seсala por sus nombres propios: Angustias, Romбn, Juan, Antonia. En ocasiones, sin embargo, utiliza palabras cariсosas para nombrarlos, como por ejemplo: "echй una mirada de reojo a mi tнo y vi que tampoco a йl parecнan irle bien las cosas" (p. 117), que muestran un cambio en las emociones de la narradora. Al narrar, Andrea utiliza a veces los guiones, que le sirven para explicar o aclarar elementos de su historia "Mi equipaje era una maletуn muy pesado ­porque estaba casi lleno de libros- y lo llevaba yo misma..." (p. 13 y 14) o para seсalar quй personaje dijo el diбlogo "-Sн, hijo mнo ­decнa la abuela, envolviйndole en una mirada de adoraciуn-, haces bien." (p. 33). Los parйntesis y las comillas francesas sirven a la narradora para seсalar los pensamientos de la Andrea personaje: "(їSabrб Romбn -pensaba yo- que algunas personas le consideran una celebridad, que la gente aъn no le ha olvidado?)" (p. 61) o para esclarecer datos sobre la historia: "(Era una imagen demasiado irreal la visiуn de aquel cuarto con luz de crepъsculo, con la silla vacнa y las vivas manos de Romбn, diabуlicas y atractivas, revolviendo aquel pequeсo y pudibundo escritorio)". Y la separaciуn tipogrбfica de la primera parte, en los ъltimos capнtulos, funciona para dividir la informaciуn y auxilia a la narradora para presentar los distintos puntos de vista de los personajes acerca de la partida de Angustias. El tiempo de la historia de Andrea narradora es de un aсo. Pero de este lapso la narradora selecciona dнas clave. A veces seguirб el orden cronolуgico de las estaciones y meses de ese aсo de manera vaga y general: "ЎCuantos dнas sin importancia! Los dнas sin importancia que habнan transcurrido desde mi llegada me pesaban encima..." (p. 42), pero en ocasiones 64 Rosa Navarro Durбn. Introducciуn a Nada, ed. cit, p. XXX. 32
retrocederб en el tiempo ­analepsis- para aclarar o explicar cуmo es que el pasado tiene que ver con la escena que va a presentar. Ademбs de Andrea, en la historia hay otros narradores. Uno de ellos es Gloria. Ella cuenta en el capнtulo IV de la primera parte cуmo es que conociу a Juan y a Romбn en los aсos de la guerra y lo que hicieron despuйs de terminada йsta. Su relato tiene como funciуn proporcionar elementos de las actividades de los hermanos y de la situaciуn de algunas regiones espaсolas durante el conflicto: Gloria.- Te voy a contar una historia, mi historia, Andrea, [...] Ya sabes tu que yo estaba en un pueblo de Tarragona, evacuada...Entonces, en la guerra, siempre estбbamos fuera de nuestras casas. Cogнamos los colchones, los trastos, y huнamos. Habнa quien lloraba. ЎA mi me parecнa todo tan divertido!...Era por enero o febrero cuando conocн a Juan, tu ya lo sabes. Juan se enamorу de mн en seguida y nos casamos a los dos dнas...Le seguн a todos los sitios a donde iba...Era una vida maravillosa, Andrea. p. 46. Ademбs, la narraciуn de Gloria nos brinda informaciуn sobre su vida antes de casarse, de cуmo era la vida que reinaba en esos aсos en la casa de Aribau y de la mentalidad y conducta de los habitantes del piso. Todo esto filtrado por su particular punto de vista que la abuela contradice o afirma. Como narradora, Gloria se caracteriza por usar expresiones que hacen pensar que ya habнa contado algo de su vida o que Andrea-personaje ya sabнa algunos hechos, como por ejemplo: "Ya sabes tъ" o "tъ ya lo sabes" (p 46) y por hacer constantes juicios sobre lo que hacнan los hermanos, sobre todo Romбn. Gloria califica a Romбn de traidor y de espнa de los nacionales y de su propio hermano, al robarle dinero y joyas proporcionadas para ayuda de ella y de su criatura prуxima a nacer. En este primera intervenciуn de Gloria, el personaje-narrador aporta datos de su propia personalidad que en la narraciуn de Andrea se irбn ampliando y confirmando, 33
como por ejemplo: el de espiar y escuchar a travйs de las puertas y el de mentir en la informaciуn contada, ya que menciona no haberse dejado pintar desnuda por Romбn y mбs adelante, el relato de Andrea y sus propios diбlogos la desmienten. Mбs adelante, en la tercera parte de la novela, en el capitulo XX, este personaje, al responder a una pregunta de la narradora-protagonista, se convierte de nuevo en narradora y nos brinda la informaciуn faltante del episodio de la persecuciуn por las Ramblas. Este trozo completa el relato proporcionado por Andrea-narradora, pero ahora visto desde el punto de vista de Gloria y aporta lo no visto y escuchado por la protagonista. Lo relatado por esta mujer tiene como funciуn esclarecer sus actividades -quitбndole al lector la sospecha de algo indebido, sugerido por los diбlogos de Juan- y brindar informaciуn y puntos de vista de los demбs personajes relacionados con ella, asн como auxiliar al entendimiento de la sicologнa de este particular personaje. Otro de los narradores es Iturdiaga. Йste cuenta dos pequeсas aventuras sufridas por йl ­en dos momentos distintos de la historia- a sus amigos del estudio bohemio donde se reъnen. La primera anйcdota tiene como finalidad aportar datos sobre la vida y costumbres de la familia y sector social de Iturdiaga. Por ejemplo, el padre aunque es prуdigo con sus hijos, tambiйn es vigilante de la manera en cуmo gastan el dinero proporcionado: "-ЎPrestar dinero a un sinvergьenza semejante que no te lo devolverб jamбs! estoy por darte una paliza...Si no me traes ese dinero antes de veinticuatro horas, meto a Lуpez Soler en la cбrcel y a ti te dejo un mes a pan y agua...Ya te enseсarй a ser derrochador." (p.147). La segunda, relatada de manera breve y concisa, brinda elementos sobre la relaciуn entre Ena y Romбn, desconocidos por Andrea-narradora y que aclaran la historia de la novela y la conducta de estos personajes. Como personaje, Iturdiaga se caracteriza por pertenecer a la clase acomodada o burguesa espaсola, pretender ser un escritor y caballero galante que defiende a las damas ­inclusive a las mбs humildes-, ademбs de 34
derrochador y mantenido por su padre, ya que no trabaja ni administra el dinero proporcionado. Como narrador, su primera historia es una justificaciуn de sus acciones ante Los Amigos y una disculpa por no tener los medios necesarios para imprimir su propia novela. La segunda, en cambio, es la explicaciуn de su visiуn de la mujer perfecta que cree haber encontrado. El ъltimo de los narradores que tiene la novela es Margarita, la madre de Ena, quien relata en el capнtulo diecinueve de la tercera parte la historia de ella con Romбn. Como narradora, este personaje experimenta un cambio ante los ojos de la protagonista, a quien veнa como una mujer firme y equilibrada, pero que al narrar se vuelve frбgil, temerosa y dйbil: "Los labios le temblaban. Se daba cuenta de que hablaba conmigo y le cambiaba el color de los ojos a fuerza de quererse dominar. Luego los cerraba y dejaba que desbordase aquel tumultuoso decir..." (p. 216). El relato tiene la funciуn de brindarnos las imбgenes comparativas que establece la narradora con su hija y las circunstancias que vivieron cada una; la informaciуn que explica la mirada que habнa inquietado a Andrea-personaje en un capнtulo anterior y los rasgos de cada uno de los personajes de esta subtrama y el punto de vista de la madre de Ena sobre el romance que vive la hija. Ademбs de la transformaciуn que sufre fнsicamente ante los ojos de Andrea, la narradora se caracteriza como un personaje emocional, lleno de sentimientos de amor, preocupaciуn y miedo. 3.2- Los temas Nada de Carmen Laforet es una obra completa en muchos aspectos. Su historia, su lirismo, sus personajes y sus diferentes temas, como la maternidad, el hambre, el arte, la posguerra espaсola, el amor, el matrimonio, enriquecen y deleitan a los lectores. Algunos de йstos han sido trabajados por los crнticos de una manera general. 35
Este capнtulo es un anбlisis de algunos de los temas que consideramos importantes de la novela: el hambre, la violencia y la posguerra. 3.2.1. El Hambre La novela inicia con la llegada de Andrea a Barcelona y su traslado al piso de sus parientes, que no la esperaban a esas horas de la madrugada y que la reciben desprevenidos. Despuйs de haber dormido esa primera noche con miedo y sobresalto, sale de la habitaciуn para explorar el piso de su familia, y al llegar al comedor, su mirada se fija en objetos clave que van a introducirnos al tema del hambre que padecen sus habitantes y que conforme la protagonista se interne en el ambiente de la casa, la irб envolviendo a ella tambiйn, hasta llegarle a trastornar la mente y los nervios, al igual que a sus tнos. Los objetos que sirven para que la narradora anuncie la situaciуn de la familia en torno a la falta de comida son, a nuestro parecer, el hueso con que tropieza el personaje en su camino al comedor y el azucarero vacнo sobre la mesa: Enfrente aparecнa el comedor, con un balcуn abierto al sol. Tropecй en mi camino hacнa allн, con un hueso [...]Habнa una mesa grande con un azucarero vacнo abandonado encima. [...] (p. 25) Ambos anticipan y despiertan el deseo de comer de la joven adolescente, que a continuaciуn expresa "de una manera ingenua"65 su hambre, pero se da cuenta de que en la casa "no habнa nada comestible que no estuviera pintado en los abundantes bodegones que llenaban las paredes" (Ibid). De esta manera, su mirada "denuncia el mбs poderoso componente del contexto social" de esa йpoca, el hambre. Y sus parientes, aunque pertenecen a la burguesнa, sufren al igual que el resto de Espaсa de esta situaciуn, sуlo que algunos se niegan a reconocer que afecta su posiciуn 65 Valeria de Marco. "Nada: el espacio transparente y opaco a la vez", en RHM, vol. XLIX (jun 1996), nъm. 1, p. 67. 36
social, aferrбndose en creer que su prestigio estб por encima de los problemas. Esto es observable en las expresiones de la tнa Angustias, al aleccionar a la joven en su primera charla: Angustias me mirу. -No eres muy inteligente, nenita. -Te lo dirй de otra forma: eres mi sobrina; por lo tanto, una niсa de buena familia, modosa, cristiana e inocente. Si yo no me ocupo de ti para todo, tъ en Barcelona encontrarнas multitud de peligros. (Ibid) Para su tнa, Andrea es "una niсa de buena familia" que, a pesar de la situaciуn, tiene la obligaciуn de obedecer y de cuidar el buen nombre de sus parientes, aunque йstos le muestren a lo largo de la novela la doble moral que los rige. Dentro de la casa, sin embargo, no todos padecen hambre, ya que hay algunos habitantes del piso que sн cuentan con los medios e ingresos para comer bien. La narradora en esta primera parte de la novela, nos relata cуmo entre sus tнos existe un egoнsmo y una divisiуn en torno al tema de la comida. Aquellos que trabajan -Angustias y Romбn-, se disputan el control sobre los que no y organizan la distribuciуn de los alimentos de una manera injusta. Por ejemplo, su tнo Romбn sуlo mantiene a la abuela, a la criada Antonia, a sus mascotas y a йl mismo. No ayuda para nada en los gastos a su hermana Angustias o a su hermano Juan. Ademбs, en su habitaciуn guarda otros productos para autoconsumo, como cafй, chocolates y cigarros, que comparte con Andrea cuando йsta sube a visitarlo. De todos los miembros de la familia es quien menos sufre la falta de alimentos o de dinero para obtenerlos, debido a la naturaleza de sus actividades ilнcitas, y por las descripciones fнsicas que hace la narradora de йl, nos percatamos que Romбn no sufre problemas de salud derivados de la mala alimentaciуn, en comparaciуn con Juan: "Hablaba conmigo de cuclillas junto a la cafetera, que estaba en el suelo, y entonces parecнa en tensiуn, lleno de muelles bajo los mъsculos morenos. [...] A veces, yo miraba sus manos, morenas como su cara, 37
llenas de vida, de corrientes nerviosas, de ligeros nudos, delgadas." (p. 39). Al contrario, su rasgos son de un individuo fuerte y sano, que no ha sufrido alguna enfermedad visible. O Angustias, que al verse obligada a trabajar para ayudar a su casa, cree que su sueldo es el ъnico sostйn de su familia y que sin йl, la casa se derrumbarнa: "El dнa que falte mi sueldo, esta casa va a ser un desastre" (p. 97). Por eso y otras razones, siente que tiene la autoridad para vigilar lo que se hace en la casa y el poder para humillar a sus moradores, como a Andrea, a quien denigra cuando llega por primera vez a la casa, recalcбndole su condiciуn de invitada, pobre y huйrfana, y subrayбndole que lograrб sus objetivos gracias a la ayuda que recibirб de ellos: -Bueno, pues pasemos a otra cuestiуn. їPor quй has venido? Yo contestй rбpidamente: -Para estudiar. [...] -Para estudiar Letras, їeh? [...] Bueno, yo no me opongo, pero siempre que sepas que todo nos lo deberбs a nosotros, los parientes de tu madre. Y que gracias a nuestra caridad lograrбs tus aspiraciones. -Yo no sй si tъ sabes... -Sн; tienes una pensiуn de doscientas pesetas al mes, que en esta йpoca no alcanzarб ni para la mitad de tu manutenciуn.... їNo has merecido una beca para la Universidad? -No, pero tengo matrнculas gratuitas. -Eso no es mйrito tuyo, sino de tu orfandad. (pp. 26-27). Angustias, en su posiciуn de jefa de la casa y proveedora de parte de la comida, como ya dijimos, no sуlo vigila, tambiйn ejerce su poder denigrando a los otros habitantes del piso, como a Gloria, la esposa de Juan, a quien ofende llamбndola "mujerzuela", pensando que sale por la noche para andar de prostituta por las calles de la ciudad. Durante las conversaciones con sus hermanos, Angustias nunca trata el tema del dinero ni de la comida; las discusiones inician por otros motivos, como son: la vigilancia sobre su sobrina, los rumores en torno de su vida o la defensa de la abuela a favor de Gloria. Es sуlo hasta que se va 38
al convento para ser monja, cuando el tema del dinero y de las posiciones sociales de ella y su patrуn y ex novio, Jerуnimo Sanz, son expuestos por su hermano Juan en la estaciуn del tren: -ЎEres una mezquina! їMe oyes? No te casaste con йl porque a tu padre se le ocurriу decirte que era poco el hijo de un tendero para ti... ЎPor esooo! Y cuando volviу casado y rico de Amйrica lo has estado entreteniendo, se lo has robado a su mujer durante veinte aсos...y ahora no te atreves a irte con йl por creer que toda la calle de Aribau y toda Barcelona estбn pendientes de ti... ЎY desprecias a mi mujer! ЎMalvada! ЎY te vas con tu aureola de santa!... (p. 103). Para ellos, Angustias era una mujer de doble moral, pues tenнa relaciones con su propio jefe y aъn asн se atrevнa a criticar las conductas de los demбs. Por esto y porque pudo en ella mбs el orgullo social que le impidiу casarse en un modesto "hijo de un tendero" que luego se convertirнa en su patrуn, es por lo que sus hermanos la despreciaban y la juzgaban constantemente. Otro personaje que, ademбs de Angustias y Romбn, nos describe la narradora en esta primera parte como dueсo del control sobre la comida en el piso, es Antonia, la criada de la familia. Ella es quien prepara los alimentos de todos y cuida al perro de Romбn, Trueno. Pero no sуlo es una empleada domйstica, tambiйn actъa como los ojos y oнdos de su benefactor, Romбn, ya que vigila a todos todo el tiempo: "Abuela-. Esa mujer es una fiera. [...] no duerme nunca; algunas noches, cuando yo vengo a buscar mi cestillo de costura, o las tijeras [...] aparece en la puerta de su cuarto y me grita: <<їPor quй no se va usted a la cama, seсora? їQuй hace usted levantada?>> La otra noche me dio un susto tan grande que me caн..." (p 50). Sus miradas inspeccionan todos los rincones del piso y entra a todas las habitaciones, con una autoridad otorgada por ellos mismos, pues le estбn en deuda, pues Antonia le salvу la vida a Romбn durante la guerra. Ademбs, el propio Romбn la protege y los demбs la temen dejando que haga o ande por todas los 39
cautos del piso. Ella es la ъnica que entra a la cocina, los demбs personajes tienen restringido el acceso a este sitio y cuando entran, lo hacen a escondidas o en ausencia de Antonia: Abuela.- Juan trajo muchas cosas buenas para comer, leche condensada y cafй y azъcar... Yo me alegrй por Gloria; pensй: <>...pero Antonia, esa mujer tan mala, no me deja meterme en la cocina..." (p 51). Antonia tambiйn habнa salido y escuchй los pasos de la abuelita, nerviosa y esperanzada como un ratoncillo, husmeando en el prohibido mundo de la cocina; en los dominios de la terrible mujer. Arrastrу una silla para alcanzar la puerta del armario. Cuando encontrу la lata del azъcar oн crujir los terrones entre su dentadura postiza." (p 74). De esta manera, no sуlo espнa a sus "patrones", sino que tambiйn controla lo que comen y beben, rigiendo en su alimentaciуn y evitando que ellos puedan decidir o hacer su comida. Del resto de los personajes, incluyendo a la misma Andrea, se nos dice en esta primera parte de la novela que no trabajan, que se quedan en casa, padeciendo la falta de alimento y la violencia. Sobre Juan, la narradora sуlo menciona que se dedica a pintar; de su mujer Gloria, que ъnicamente cuida al niсo; de la abuela, que cuando sale de la casa, es para ir a misa a alguna iglesia cercana y de Andrea, que va a la Universidad y regresa a la casa de sus parientes y acaso a veces se escapa hacia la calle sin una explicaciуn. Es en la segunda parte de la novela donde este tema adquiere mayor importancia, pues por la falta de dinero y de comida, en la vida de los personajes ocurren varios cambios que nos muestran cуmo se sienten y lo que realmente sucede detrбs de las apariencias del piso de la calle Aribau. Este cambio de la atmуsfera familiar en torno a la comida inicia desde el capнtulo final de la primera parte, cuando Angustias, antes de irse al convento, le comunica a su sobrina que ahora ella se harб cargo de su pensiуn. Este hecho provoca que su tнo Juan se enfrente despuйs con la joven para demandarle su cooperaciуn en los gastos: 40
La misma noche en que se marchу Angustias, yo habнa dicho que no querнa comer en la casa y que, por lo tanto, sуlo pagarнa una mensualidad por mi habitaciуn. Habнa cogido la ocasiуn por los pelos cuando Juan, todavнa borracho y excitado por las emociones del dнa aquel, se habнa encarado conmigo. -Y a ver, sobrina, con lo que tъ contribuyes a la casa... porque yo, la verdad te digo, no estoy para mantener a nadie... (p. 112). A lo que la joven responde que "sуlo pagarнa una mensualidad" por su cama , de esta manera, podrб desligarse un poco de sus familiares, sobre todo en lo que respecta a la comida. Ya que prefiere valerse por sн misma para conseguir sus alimentos. Esta escena tiene como funciуn revelar lo que piensa Juan acerca de la acogida de su sobrina en su casa. Para йl, ella es un estorbo mбs o un peso que no quiere ayudar a mantener, pues apenas puede con su esposa e hijo. Aunque en la novela se menciona con claridad que uno de los trabajos de Juan es ser pintor, no sуlo trabaja en su arte, al igual que su hermana tiene que salir de la casa para desempeсarse en otras labores, que nunca quedan del todo aclaradas en esta secciуn de la obra. La narradora sуlo da algunos datos generales sobre sus actividades o presenta las escenas referentes a sus trabajos: Sуlo una vez cada quince dнas Gloria se iba a la alcoba de la abuela con el pequeсo, para que el llanto caprichoso de йste no despertara a Juan, que estaba precisado a salir de casa cuando aъn no habнa amanecido y luego habrнa de pasar la jornada haciendo unos duros trabajos suplementarios de los que volvнa, rendido, a la noche siguiente. Aquella tan desgraciada en que llegу Angustias era una de estas noches en que mi tнo tenнa que madrugar. (p. 92) -No sй si ir, Gloria... -Me parece, chico, que no estamos para pensarlo. Te ha caнdo del cielo esta oportunidad de poder ganar unas pesetas tranquilamente. Ya nos quedamos yo y la mamб. Ademбs, en El Almacйn hay telйfono, їno?, Te podrнamos avisar si se pusiera peor... Y como no eres tъ solo el que haces las guardias, podrнas venirte. Todo serнa que no cobraras el dнa siguiente... (p. 157) Como se puede observar en esta ъltima cita, el trabajo de Juan es de velador, aunque el personaje de Gloria nunca utiliza este adjetivo o algъn otro para seсalar lo que hace su esposo. Los trabajos de Juan, sin embargo, son temporales y lo ganado apenas les alcanza para sobrevivir. 41
De esto se da cuenta la adolescente cuando regresa al piso despuйs de sus paseos: "En la calle de Aribau tambiйn pasaban hambre, [...] pasaban hambre Juan y Gloria y tambiйn la abuela y hasta a veces el niсo" (p. 120), y sin embargo, insiste en no compartir mбs la penuria de sus familiares, pues ella ya tiene con su hambre. Esta situaciуn de carestнa incrementa las peleas entre el matrimonio y en una de estas discusiones se dan las pistas de algunas de las ocultas acciones de Gloria para ayudarse econуmicamente: Estoy harto de tanta majaderнa -gritу Juan-, їentiendes? ЎNi siquiera puedo renovar los pinceles! Esa gente nos debe mucho dinero aъn. Lo que no comprendo es que no quieras que vaya yo a reclamбrselo. -Pues, chico, si me diste palabra que no te meterнas en nada y que me dejarнas hacer, ahora no te puedes volver atrбs. Y ya sabes que estabas muy contento cuando pudiste vender esa porquerнa de cuadro a plazos... -ЎTe voy a estrangularЎ ЎMaldita! (p. 120). Acciones que descubren que Juan como pintor no vende y que Gloria para conseguir comida, da sus cuadros a los traperos a cambio de unas monedas o sale a jugar cartas a la casa de su hermana todas las noches para obtener un poco de dinero. La urgencia que sufren al enfermarse el niсo expone estas salidas nocturnas y aclara cualquier otra interpretaciуn sugerida por las palabras de los tнos de Andrea. Sin embargo, Juan se niega a reconocer su verdadera posiciуn econуmica e insiste en creer que su salario aporta lo necesario para su familia. Y como Gloria lo saca de su error diciйndole que para comer tiene que vender los objetos de la casa, se suscita un nuevo enfrentamiento entre el matrimonio, que culmina en golpes y heridas fнsicas: Las puertas de un balcуn se abrieron y se cerraron cerca de mн. [...] Gloria se asomaba al balcуn del comedor para llamar a aquel trapero que voceaba en la calle y Juan la detuvo por el brazo, cerrando con un golpe estremecedor los cristales. -ЎDйjame, chico! -Te he dicho que no se vende nada mбs. їMe oyes? Lo que hay en esta casa no es solamente mнo. -Y yo te digo que tenemos que comer... -ЎPara eso gano yo bastante! 42
-Ya sabes que no. Ya sabes bien por quй no nos morimos de hambre aquн... -ЎMe estбs provocando, desgraciada! -ЎNo te tengo miedo, chico! -ЎAh!... їNo? Juan la cogiу por los hombros exasperado. -ЎNo! -Vi caer a Gloria y rebotar su cabeza contra la puerta del balcуn. (p. 228) La pelea entre el matrimonio por cuestiуn de dinero, muestra cуmo Juan es incapaz de darle de comer a su familia y la decisiуn de su mujer de ayudar, asн sea vendiendo los muebles de sus parientes polнticos, aunque esto le provoque ser golpeada por su marido. Mientras tanto, la protagonista, explora los diversos espacios de la ciudad y en estas andanzas, aprende a conocer "excelencias y sabores en los que antes no habнa pensado" (p. 118). Asн, la libertad de Andrea adquirida al independizarse de su familia, se ve opacada "por el hambre que sufre."66 Pero en vez de cambiar y planear mejor sus gastos, continъa con el mismo mйtodo, teniendo que idear despuйs cуmo arreglбrselas para alimentarse. De esta forma es como encuentra restaurantes baratos o alimentos para satisfacer su hambre, como "las almendras tostadas, o mejor, los cacahuates, cuya delicia dura mбs tiempo porque hay que desprenderlos de su cбscara" (p. 118). Por medio de estos nuevos lugares, ademбs, la narradora nos presenta como es la vida de la ciudad, sus habitantes, su apariencia y lo que se piensa en otros ambientes, asн como lo que se come y comenta. Por ejemplo, cuando la joven conoce a los bohemios de la calle de Montcada, la narradora resalta que comen bien, que son hijos de hombres de negocios jugando a ser artistas y que la mayorнa ni siquiera estudia pues sus papбs les dan todo lo necesario. Pero no sуlo selecciona escenas en donde hay abundancia y bienestar, tambiйn se expone que en las calles de la urbe hay carestнa y sufrimiento: Algunas noches, hambrienta, compraba un cucurucho de almendras en el puesto de la 66 Robert C. Spires. Op. cit, p. 63. 43
esquina. Me era imposible esperar a llegara a casa para comйrmelas... Entonces me seguнan siempre dos o tres chicos descalzos. --ЎUna almendrita! ЎMire que tenemos hambre! --ЎNo tenga mal corazуn! (ЎAh!ЎMalditos!, pensaba yo. Vosotros habйis comido caliente en algъn comedor de Auxilio Social. Vosotros no tenйis el estomago vacнo). (p, 174). Asн, esta secciуn muestra cуmo este tema abarca a toda la ciudad de Barcelona y en sн, a toda la naciуn ibйrica, que padece las consecuencias terribles de la posguerra. En la tercera parte de la novela, el hambre de los habitantes de la casa de Aribau tiene un desenlace progresivo que culmina con la muerte de Romбn, la recriminaciуn de las otras hermanas de Juan a su madre y a йl y la salida de Andrea de la casa para trasladarse a la ciudad de Madrid, donde la espera su amiga Ena. En esta secciуn de la obra, Gloria le explica a la joven adolescente, en su recreaciуn de la aventura en el Barrio chino, cуmo es que se gana el dinero para darle de comer a su hijo y a sus parientes. Tambiйn, en estos ъltimos capнtulos, Andrea se da cuenta cуmo ha adquirido un parecido con sus parientes en las acciones o en la imitaciуn de muecas, debido a que, como a ellos, el hambre le ha afectado la mente y la salud: "Vi que la gente me miraba con cierto asombro y me mordн los labios de rabia, al darme cuenta...<>... <>... <>..." (p. 236.) Cuando ocurre la muerte de Romбn, Antonia se va llevбndose al perro. "Su reino" entonces, queda abandonado y sin custodia y Gloria entra para en йl para disponer de los alimentos y darle de comer a la familia. 44
3.2.2. La violencia Este tema, al igual que el del hambre, se encuentra patente en toda la novela de Carmen Laforet y "debido a (esto) y a la alta tensiуn del relato", menciona David Wiliams Foster67, "muchos crнticos han querido ver una fuerte ligazуn entre Nada y el tremendismo y el existencialismo" y analizarla desde esta уptica. En algunos artнculos se menciona este tema, pero no se analiza con detalle. Desde que Andrea entra en contacto con la casa de Aribau "observa el estado de guerra que impera en ella. Es la guerra de todos contra todos",68 en donde hasta la criada estб incluida. Estas batallas "son una representaciуn de la guerra civil",69 que se continъa en el presente del relato, actualizando las huellas de un pasado que se detiene en la casa y envolviendo a todo aquйl que se introduzca en el ambiente del piso, en los conflictos de sus habitantes.70 En esta primera secciуn del texto, la narradora nos introduce a la violencia de la casa y "a la primera de una serie interminable de peleas"71 por medio de un metбfora que tienen como objetivo anticipar los conflictos que, lнneas adelante, mostrarб. Йsta es: la imagen de "un cielo pesado de tormenta" (p. 28), que representa la atmуsfera de violencia que envuelve a la familia e intuye la joven Andrea. Ademбs, hay objetos que son sнmbolos de esta violencia, como las groserнas que murmura el loro que saca Romбn de su jaula para mostrбrselo a su sobrina, mismas que se han dicho entre ellos en sus enfrentamientos o el arma que estaba engrasando Romбn en 67 David William Foster. "Nada de Carmen Laforet. (Ejemplo de Neo-romance en la novela contemporбnea)", en RHM, 32 (1966), nъms. 1-2, p. 53. 68 Marcela del Rнo Reyes. Art. cit, p. 114. 69 Ibid., p. 198. 70 Andiana E. Minardi. "Trayectos urbanos: paisajes de la posguerra en Nada de Carmen Laforet. El viaje de aprendizaje como estrategia narrativa" en http://www.vcm.es.info/especulo/nъn.30/laforet.html. 71 Ibid. 45
un extremo de la mesa: "Un hombre con el pelo rizado y la cara agradable e inteligente se ocupaba de engrasar una pistola al otro lado de la mesa." (Ibid). Este objeto, que en sн mismo ya representa la violencia materializada del hombre y su instinto agresivo e iracundo, en esta parte de la novela, funciona como un emblema de la personalidad de su dueсo y sнmbolo del poder y autoridad que йste tiene sobre los demбs moradores de la casa. Estas peleas familiares ocurren, la mayorнa, en el comedor. "El comedor es el escenario donde se dramatiza el estado de absoluto deterioro de las relaciones familiares",72 aunque hay otras que se dan en las demбs habitaciones. Estos pleitos no se originan por la falta de comida ­como podrнa pensarse--, detrбs de ellos hay una serie de factores diversos que a travйs de la narraciуn se van a ir descubriendo. En el caso de la lucha entre Romбn y Juan, por ejemplo, algunos crнticos73 coinciden en que la causa principal de la pelea es el romance que ambos sostuvieron con Gloria y el que uno de ellos se casarб con la joven pelirroja y la llevara a vivir a la casa de la familia. Para sus hermanos este matrimonio arruinу la vida de Juan y de los demбs parientes. Estos conflictos tienen un comъn denominador, Romбn. Йl es quien la mayorнa de las veces inicia la discusiуn con sus hermanos, provocбndolos. A Juan lo incita al insultar a su esposa Gloria llamбndola "estъpida", "esa", "esa basura", (p. 29); con Angustias Romбn discute por los paseos que йsta realiza con Andrea por la ciudad o por insinuar que tiene que ver con su jefe, Jerуnimo Sanz. Tambiйn Romбn crea la idea de que Angustias ocasionу el estado de locura de la esposa de йste. En otras ocasiones, por medio de mentiras y falsas acusaciones, consigue que Angustias pelee con Gloria y, como consecuencia, Juan agreda a su propia hermana: 72 Valeria de Marco. Art. cit, p 66. 73 Algunos son: Valeria de Marco. Art cit, p. 69. y Geraldine C Nichols. "Caнda/ Re(s)puesta: la narrativa femenina de la posguerra" en Des/cifrar la diferencia. Narrativa femenina de la Espaсa contemporбnea. Barcelona, S. XX, 1992, p. 31. 46
-(Andrea) їQuiйn te ha metido en la cabeza que Gloria me lo quitу? (el paсuelo que originу la pelea). -(Angustias) Me lo asegurу tu tнo Romбn, hija ­se volviу a tender, lacia, sobre la almohada--, que Dios le perdone si ha dicho una mentira. Me dijo que йl habнa visto a Gloria vendiendo tu paсuelo en una tienda de antigьedades; por eso fui yo a registrar la maleta esta maсana. (p. 73). Lo demбs fue muy rбpido: un bofetуn de Juan, tan brutal, que hizo tambalearse a Angustias y caer al suelo." (p. 70). Ademбs de las peleas entre los hermanos, en esta secciуn de la obra, hay otras formas de violencia que, aunque menos escandalosas, no por ello carecen de importancia. Por ejemplo, Angustias, que se disputa con Romбn el control de la casa,74 ejerce al igual que su hermano, su autoridad sobre los demбs con rasgos violentos, humillando a las demбs mujeres de la casa: a su sobrina por su pobreza, su orfandad y su origen provinciano: "­Eres muy salvaje y muy provinciana, hija mнa--decнa Angustias, con cierta complacencia--." (p. 32) y a Gloria, porque se arregla, proviene de una clase inferior y porque sale a la calle de noche; creyendo por esto que es una "mujerzuela" (p. 70). Tambiйn supervisa todos sus movimientos y busca, incluso, mandar sobre el propio Romбn. Con Andrea tiene ademanes de "cariсo" que mбs bien son agresiones a la joven: "(Angustias) A veces me parecнa que estaba atormentada conmigo. Me daba vueltas alrededor. Me buscaba si yo me habнa escondido en algъn rincуn. [...] Se sentaba a mi lado y apoyaba mi cabeza contra su pecho. A mн me dolнa el cuello, pero, sujeta por su mano, asн tenнa que permanecer, mientras ella me amonestaba dulcemente." (p. 31). En la segunda parte de la obra, la violencia entre los miembros de la familia de Andrea casi no cambia, sigue habiendo golpes de Juan hacia su esposa, insultos entre los hermanos varones, pues Angustias se ha ido al convento de monja, y humillaciones entre todos. Sin embargo, ahora, en 74 Valeria de Marco. Art. cit., p. 67. 47
algunas peleas Andrea se ve involucrada. Su tнo Romбn la usa de ejemplo para provocar a su hermano poniйndola de ejemplo de mujer hogareсa: Romбn era cariсoso e irуnico conmigo. [...]En una ocasiуn me vio en plena faena de baldeo y pareciу ponerse muy contento. [...] --ЎBien , Andrea! Veo que estбs hecha una mujercita...me gusta pensar que tengo una sobrina que cuando se case sabrб hacer feliz a un hombre. Tu marido no tendrб que zurcirse йl mismo sus calcetines ni darle de comer a sus crнos, їverdad?. [...] La puerta del comedor estaba abierta detrбs de Romбn. En aquel momento vi que йl se volvнa hacia allн. --ЎEh! їQuй dices a esto, Juan? [...] Entonces me di cuenta de que Juan estaba en el comedor, haciendo tomar al niсo --que despuйs de la enfermedad se habнa quedado un poco mimoso--su tazуn de leche. Dio un puсetazo en la mesa y la taza saltу por el aire. Se puso de pie. (p. 184-185). Lo que es nuevo, es el motivo que da origen a las discusiones entre el matrimonio: el dinero. En esta segunda secciуn de la novela los esposos ya no sуlo van a pelear por las intromisiones de los hermanos de Juan. Discuten porque no les alcanza el sueldo de Angustias, ni lo que gana Juan vendiendo sus pinturas, para sus gastos. La narradora selecciona escenas en que se muestran los reclamos de Juan hacia su esposa porque no le permite ir a cobrar dinero, o donde ella le recuerda que tiene que irse para poder conseguir "unas pesetas". Pero las peleas de la casa de Aribau no son las ъnicas que presenta este fragmento de la novela. En la narraciуn se alude a otros pleitos de los amigos de la joven, ocurridos en un plano de acciуn paralelo a la historia de Andrea. Ella no presencia estas discusiones, se las relatan o resumen los que las tuvieron: (Jaime comenta con Andrea sobre Ena)... A ella le pasa algo extraсo. Estoy seguro. Creo que es desgraciada. -Pero їpor quй? -Si yo lo supiera, Andrea, no habrнamos reсido y no tendrнa que pedirte a ti que la acompaсes, sino lo harнa yo mismo. (p. 177). 48
En estas historias, la narradora muestra que no sуlo en la casa de la adolescente existen problemas y conflictos, los hay en todos los hogares y parejas de la ciudad, aunque a Andrea le llegan ъnicamente los ecos de los pleitos. Ademбs de esta clase de violencia ­las peleas de la familia o de los demбs personajes-, la joven denuncia en su historia otras. Una de ellas es la violaciуn a la intimidad y la privacнa. Esto ya lo habнa expresado la narradora en la primera parte de la novela, en el episodio donde relata que sus parientes le revisan sus maletas y sus pertenencias, y no sуlo eso, incluso Gloria usa su ropa intima: "(Angustias le dice a Gloria) Dos veces te he descubierto ya usando la ropa interior de Andrea. Esto era efectivamente cierto. Una desagradable costumbre de Gloria, sucia y desastrada en todo y sin demasiados escrъpulos para la propiedad ajena" (p. 69) y en las escenas donde describe cуmo encuentra a Romбn en el dormitorio de su tнa Angustias, buscando las cartas de ella o leyйndolas. Sin embargo, vuelve a sucederle esta invasiуn, cuando su tнo Juan le llena su habitaciуn con objetos que estaban en otros cuartos y le ordena no encerrarse con llave, para asн tener acceso al telйfono. Otro tipo de violencia lo sufre con Gerardo, el muchacho que conociу al salir de casa de Ena. Con йl aprende la presiуn de los convencionalismos sociales y la fuerza fнsica que ejercen algunos varones para cumplir sus caprichos. La violencia de la casa, en la ъltima parte de la novela, se relaciona нntimamente con el tema del hambre. Andrea, despuйs de padecer la falta de comida - en el fragmento dos--, sufre cambios en su actitud y en sus palabras, que la hacen violenta y agresiva y semejante a su tнo Juan. Ella, que era la tranquila en su familia, la que no se alteraba, se vuelve como sus parientes, un ser desquiciado, que insulta y arremete: 49
--Eres como un animal ­dije, furiosa--. Tъ y Juan sois como bestias. [...] La violencia de mis sentimientos me empujaba el cerebro haciendo que me brotaran lбgrimas. [...] La abuela, espantada y dolorida, dijo. --ЎAndrea! ЎMi nieta hablando asн! (p235). A esta evoluciуn de Andrea hacia el lado oscuro de su familia, caracterizado por los gritos, peleas y llantos, se suma el suicidio de Romбn, quien, en estos capнtulos finales, comete la ъltima de sus agresiones con йl mismo, degollбndose en su habitaciуn. 3.2.3. La posguerra Este tema, al igual que el del hambre y el de la violencia, estб presente desde las primeras pбginas de la obra. Sin embargo, para algunos crнticos75, es solamente un marco temporal en el que se ubica la narrativa y no por esto puede considerбrsele una obra realista o de crнtica social del contexto histуrico en que surgiу. Otros, al contrario, consideran "que las referencias relativas a las nociones de tiempo-espacio van mбs allб de la determinaciуn de un periodo: la posguerra, y un espacio meramente fнsico: Barcelona."76 Y es que ademбs de tomar como marco referencial un aсo indeterminado de la posguerra, la narraciуn alude a otros tiempos, a los aсos de las guerra civil espaсola y sus huellas en la vida de los personajes o al pasado lejano de algunos de ellos, como, por ejemplo, los abuelos de la protagonista, la vida de estudiantes de sus tнos y Margarita, o la vida de Andrea en el pueblo. 75 Josй Corrales Egea. La novela espaсola actual. (Ensayo de ordenaciуn), Madrid, Cuadernos para el diбlogo, 1971, pp. 15-45 y Alicia G. Andrew. "Huellas textuales en el Bildungsroman de Andrea", en Revista de Literatura, 59, 118 (1997), pp. 595-605. 76 Luis Marнa Quintana. Op. cit., p. 59. 50
De este modo, "la Barcelona de la primera posguerra es un personaje tan importante como aquellos que se mueven en ella."77 Y los aspectos que se reflejan en la obra son muchos y muy variados, por ejemplo, el hambre y el racionamiento de la comida, asн como de otros productos; la carestнa de ciertos productos de primera necesidad y el estraperlo al que recurren algunos personajes; el problema de los medios de transporte por los que pasaba el paнs; la apariciуn de una nueva clase burguesa que hace negocios por la Segunda Guerra Mundial; la violencia, fruto de todas estas circunstancias, asн como por los rencores generados por la guerra civil, etc. Los temas del hambre y de la violencia ya se analizaron en apartados anteriores, seguiremos con algunos otros aspectos de la posguerra que se observan en el texto. "El primer apunte"78 sobre la situaciуn que reinaba en la ciudad despuйs de la guerra, nos lo brinda la joven protagonista, cuando sale de la estaciуn de Francia y observa que no hay vehнculos para transportarse hasta la calle de sus parientes, pues "la gente corrнa a coger los escasos taxis o luchaba por arracimarse en el tranvнa." (p. 14) Por su mirada, el lector descubre que йstos son insuficientes y ella opta entonces por tomar "uno de esos viejos coches de caballos" surgidos despuйs de la guerra, que indica el "retroceso industrial"79 que el paнs sufriу y la necesidad de la gente de volver hacia el pasado obligada por las circunstancias impuestas por el gobierno nacional80. 77 Birutй Ciplijauskaitй. La novela femenina contemporбnea (1970-19859 Hacia una tipologнa de la narraciуn en 1Є persona, Espaсa, Antrуpos, 1988, p. 47. 78 Marcela del Rнo Reyes. Art. cit,, p. 110. 79 Ibid. 80 Vйase supra "Contexto Histуrico de la Posguerra", p. 2. 51
Despuйs, cuando llega a la casa de sus parientes, encuentra otros indicios de la crisis que sufren algunas clases sociales en la ciudad. Andrea observa que el piso no tiene suficiente luz, ni Agua Caliente, no encuentra alimento y hay un amontonamiento de muebles en casi todas las habitaciones de la casa que evidencia la ruina de sus parientes. Ademбs, descubre que en йl hay una atmуsfera de guerra "donde el tiempo permanece estancado"81 y sus habitantes sufren por lo que padecieron durante la guerra civil. En la familia sуlo se habla de "la guerra y (de) los hechos antiguos", "en una especie de movimiento recurrente..."82 que tiene por meta presentar ante nuestros ojos los recuerdos de las escenas padecidas por los parientes de Andrea y las secuelas dejadas en sus vidas. Andrea misma siente el hastнo de escuchar estos relatos, estas "historia turbias" que le provocan que los dнas transcurridos le pesen "como una cuadrada piedra gris en el cerebro": ЎCuбntos dнas inъtiles! Dнas llenos de historias, demasiadas historias turbias. Historias incompletas, apenas iniciadas e hinchadas ya como una vieja madera a la intemperie. Historias demasiado oscuras para mн. Su olor, que era el podrido olor de mi casa, me causaba cierta nбuseas...Y sin embrago habнan llegado a constituir el ъnico interйs de mi vida. (p. 42) Por medio de sus diбlogos, la narradora nos muestra que cada uno de los integrantes de la casa tiene un punto de vista diferente sobre lo sucedido en el conflicto. Para Angustias, la guerra fue la causante del deterioro de la familia y del estado en que se encuentran sus hermanos: "--Tengo que advertirte algunas cosas. Si no me doliera hablar mal de mis hermanos te dirнa que despuйs de la guerra han quedado un poco mal de los nervios... Sufrieron mucho los dos, hija mнa, y con ellos sufriу mi corazуn..." (p. 27), 81 Adriana E. Minardi. Art. cit., p. 4. 82 Marcela del Rнo Reyes. Art, Cit. p. 114. 52
asн como tambiйn fue la ruta por donde se filtrу la "mujer serpiente", Gloria, la esposa de Juan, que provocу que la casa-"paraнso" se derrumbara: Te voy a dejar sola en una casa que no es ya lo que ha sido... porque era como un paraнso y ahora [...] con la mujer de tu tнo Juan ha entrado la serpiente maligna. Ella lo ha emponzoсado todo. Ella, ъnicamente ella ha vuelto loca a mi madre [...] Con los sufrimientos de la guerra, que aparentemente soportaba tan bien, ha enloquecido. Y luego esa mujer, con sus halagos, le ha acabado de trastornar la conciencia. (p. 96) Para Gloria esta guerra fue el trampolнn por el que ascendiу de posiciуn social, de una clase social baja a una burguesa, que sin embargo, padece con mayor fuerza las secuelas de su participaciуn en el conflicto y las condiciones de la posguerra, por ser "tan refractaria al trabajo".83 Esto se lo hace ver Gloria en una conversaciуn a Andrea, despuйs de una de las palizas que recibe: -- їY que te parece eso de no dejarme ver a mi propia hermana? Una hermana que me habнa servido de madre...Todo porque es de condiciуn humilde y no tiene tantas pamplinas... Pero en su casa se come bien. Hay pan blanco, chica, y buenas butifarras...ЎAy, Andrea! Mбs me valdrнa haberme casado con un obrero. Los obreros viven mejor que los seсores, Andrea; llevan alpargatas, pero no les hace falta su buena comida y su buen jornal. Ya quisiera Juan tener el buen jornal de un obrero de fбbrica [...] --...ЎAy, Andrea! A veces voy a casa de mi hermana sуlo para comer bien, porque ella tiene un buen establecimiento, chica, y gana dinero. Allн hay de todo lo que se quiere...Mantequilla fresca, aceite, patatas, jamуn...Un dнa te llevarй. (p. 124). Esta situaciуn de pobreza y hambre la hace recapacitar sobre su matrimonio y el beneficio obtenido por йl, asн como nos muestra que otra clase social, la baja, vive mejor aunque no presuman de categorнa. 83 Valeria de Marco. Art. cit., p. 65. 53
Para Juan y Romбn, el conflicto representу el inicio de sus diferencias. La guerra puso en evidencia la traiciуn de Romбn a los republicanos, a su hermano y el encarcelamiento o sufrimiento de ambos, que al retornar a su casa van a manifestar de diferentes modos. Pero la guerra no sуlo se recuerda en la casa de los parientes de Andrea, tambiйn los otros habitantes de la ciudad la padecieron y en su relato la narradora nos expone cуmo йsta dejу sus huellas en la vida de los demбs. En la familia de Ena, donde observa la joven otra situaciуn econуmica, pues sus miembros pertenecen a "una burguesнa que no conoce la miseria de la posguerra"84, tambiйn se menciona a la guerra. Aunque la narraciуn no expone el pasado de este nъcleo, se intuye que estuvieron fuera del paнs durante la conflagraciуn, por las palabras de Ena a sus progenitores: "Yo no quiero irme de Barcelona por ahora... ЎEs una cosa tonta!...Al fin y al cabo, Barcelona es mi pueblo y se puede decir que sуlo la conozco desde que se terminу la guerra." (p. 115) Para la muchacha y su familia, este suceso sуlo significу salir temporalmente de su patria, para regresar luego a seguir con sus negocios. En este hogar, Andrea conoce a "un ejemplar representativo de la nueva burguesнa que ascenderб despuйs de la guerra [...] (al) desarrollo capitalista que proporcionarб el rйgimen franquista"85, y que no es el ъnico en la obra. Otro ejemplo de este sector de la Espaсa de la posguerra lo conoce la joven al ser invitada a la casa de su amigo Pons. En este espacio escucha cуmo los grandes empresarios ambicionan las riquezas que otra guerra ­la Segunda Guerra Mundial- les puede proporcionar y comprende que hay una divisiуn entre las clases sociales existentes de esa йpoca: No sabнa yo si acercarme a йl, pues me sentнa humilde y ansiosa de compaснa, como un perro [...] Allн, en uno de los estrechos senderillos asfaltados, vi a dos 84 Ibid., pp. 71-72. 85 Ibid. 54
seсores que sin duda paseaban charlando de negocios [...] Se habнan detenido a pocos pasos de la ventana, tan animadamente discutнan. --їPero usted se da cuenta de lo que puede hacernos ganar la guerra en este caso? ЎMillones, hombre, millones!... ЎNo es juego de niсos, Iturdiaga!... Siguieron su camino. (p. 204). La narradora, asн nos lleva de la mano para descubrir a la sociedad de Barcelona y las huellas que muestra tras de la guerra padecida y cуmo unos sufren carencias, mientras otros sacan provecho de la necesidad. Sin embargo, no sуlo en la cuestiуn econуmica o material se observan los rastros que dejу tras de sн la contienda. Tambiйn "en lo referente a la moral el texto ofrece numerosos ejemplos de los cambios [...] que la guerra ha provocado"86. Por ejemplo, en un episodio de la obra, Angustias le reclama a su madre la rнgida educaciуn impartida a ella cuando joven y el que haya cambiando despuйs, permitiйndole a Gloria las acciones que se le prohibнan a ella: --ЎParece mentira, mamб! ЎParece mentira!--volviу a gritar Angustias--. Ni siquiera le preguntas dуnde ha estado... їTe hubiera gustado a ti que una hija tuya hiciera eso? ЎTъ, mamб, que ni siquiera nos permitнas ir a las fiestas en casa de nuestros amigos cuando йramos jуvenes, proteges las escapadas nocturnas de esta infame!" (p. 89). O en otro ejemplo, la misma abuela expresa este cambio en la moral, al mencionarle a Andrea el temor que siente al pensar que Gloria estuviese nuevamente embarazada: "--En otros tiempos no te lo hubiera dicho... porque tъ eres una niсa. Pero ahora, despuйs de la guerra..." (p. 140). Es decir, por lo acontecido en el conflicto, las normas se han relajado o modificado. 86 Marcela del Rнo. Art. cit., p. 113. 55
Para la crнtica Adriana Minardi, la presencia de los barrios suburbanos del Barrio chino "funcionan como estrategias del desvнo, para mostrar la doble moral del rйgimen."87 En ellos, Andrea observa lo oculto de la ciudad, lo que su tнa Angustias le habнa prohibido conocer: ­Espero que no habrбs bajado hacia el puerto por las Ramblas. --їPor quй no? --Hija mнa, hay unas calles en las que si una seсorita se metiera alguna vez, perderнa para siempre su reputaciуn. Me refiero al barrio chino...Tъ no sabes dуnde empieza... --Sн, sй perfectamente. En el barrio chino no he entrado... pero їquй hay allн? Angustias me mirу furiosa. --Perdidas, ladrones y el brillo del demonio, eso hay. (p. 56) En este espacio, la joven descubre la existencia de lugares de juego y de prostituciуn. Ya mostramos cуmo la conflagraciуn afectу a todos los sectores de la sociedad barcelonesa de la posguerra, ya sean ricos o venidos a menos, como la familia de Andrea. Pero no ъnicamente sus efectos se ven en las familias completas. Otra consecuencia de la contienda se aprecia en algunos personajes que no pertenecen a ningъn grupo, como la misma Andrea, quien al quedar huйrfana, tiene que vivir durante el conflicto en un colegio de monjas y luego con su prima en provincia, para despuйs llegar a la casa de sus parientes en la ciudad de Barcelona. O en Jaime, novio de Ena, a quien "la guerra partiу por la mitad los estudios y cuando concluyу [...] se habнa encontrado huйrfano y con una fortuna bastante grande." (p. 178), por la cual decide no terminar la carrera. "Como ya bien han seсalado estudiosos de la obra de Laforet, este episodio difнcil de la historia espaсola se percibe"88, como hemos visto a lo largo de estas pбginas, a travйs de todos los capнtulos de la obra, en sus diferentes aspectos y matices. En lo econуmico, en lo moral, en la 87 Adriana Minardi. Art. cit., p. 5. 88 Alicia G. Andrew. Art. cit., p. 602 56
cotidiano, la guerra y sus efectos en la posguerra afectan a todos los habitantes de una ciudad moderna como es Barcelona. Para concluir con este tema, falta mencionar que tambiйn la obra presenta pasajes de la devastaciуn de la ciudad en la destrucciуn de edificios, consecuencias de los enfrentamientos: --їConoces la iglesia de Santa Marнa del Mar?-me dijo Pons. --No. --Vamos a entrar un momento si quieres. La ponen como ejemplo del puro gуtico catalбn. A mн me parece una maravilla. Cuando la guerra, la quemaron... Santa Marнa del Mar apareciу a mis ojos adornada de un singular encanto, amazacotada de casas viejas enfrente [...] Luego entramos. La nave resultaba grande y fresca y rezaban en ella unas cuantas beatas. Levantй los ojos y vi los vitrales rotos de las ventanas, entre las piedras que habнan ennegrecido las llamas. (p. 144). La Guerra Civil Espaсola y la Posguerra son temas importantes en la novelнstica de Carmen Laforet, lo mismo que el hambre y la violencia. Sin embargo, no son los ъnicos ni hemos agotado las posibilidades de estudio. Es sуlo un acercamiento a la gran riqueza de su primera novela, Nada. 3.3 Personajes 3.3.1. Personajes femeninos Para la crнtica Rosa Navarro "El mundo femenino invade[...] la obra"89. Y es que en la novela abundan mбs mujeres que hombres a lo largo de sus pбginas. Salvador Crespo Matellan observa que: los personajes femeninos estбn mucho mбs desarrollados, tienen un relieve mucho mayor que los masculinos, los cuales, en su mayorнa, sуlo se hallan esbozados. Esto determina una mayor consistencia de los personajes femeninos, que resultan mбs transparentes y con una profundidad psicolуgica de la que carecen (casi todos) los personajes masculinos [...] 90 89 Rosa Navarro Durбn. Introducciуn a Nada, ed. cit., p. XXXV. 57
Valeria de Marco coincide con este aspecto y nota que es la figura femenina la que: "En los demбs nъcleos de personajes [...] establece las pautas de comportamiento y anбlisis"91 de los miembros de la familia. Algunas de estas mujeres aparecen frecuentemente dentro de la narrativa; otras sуlo tienen una apariciуn pequeсa dentro de todo el texto. Pero realmente todas desempeсan un papel importantнsimo dentro del mundo novelesco de Nada. Para el siguiente anбlisis, hemos dividido a los personajes femeninos en dos categorнas: las mujeres de la casa de la calle de Aribau, tanto maduras como jуvenes, y las mujeres de los otros hogares que aparecen en la novela, especнficamente la casa de su amiga Ena, aunque hay otras familias en donde aparecen otras mujeres. En la familia de la calle de Aribau hay cinco mujeres adultas. Una es la madre de la familia que habita el piso, tres son tнas de la protagonista Andrea y la ъltima es una trabajadora domйstica o criada. Dos de las tнas sуlo aparecen al final de la novela, la abuela de Andrea y la criada aparecen en toda la obra y Angustias sуlo en la primera parte, aunque a ella aludirб varias veces la narradora en su relato en las secciones restantes de la narrativa. La abuela es descrita en sus diferentes aspectos: el psicolуgico, el fнsico y el social, y presentada desde varios puntos de vista. En el aspecto psicolуgico se nos muestra como una anciana desequilibrada, enferma, que se ha quedado estancada en el pasado. "Su discurso enajenado" estб "empapado de nostalgia que combina, extraсamente, alegrнas y tristezas"92 por un pasado lejano, en el que sus hijos estaban pequeсos y ella era su orgullosa madre: "--Abuela--. No habнa dos 90 "Aproximaciуn al concepto de personaje novelesco: los personajes en Nada, de Carmen Laforet", en Anuario de Estudios Filolуgicos, XI, Universidad de Extremadura, 1988, p. 145. 91 Valeria de Marco, Art. cit., p. 74. 92 Luis Marнa Quintana Tejera, Op, cit., p. 58. 58
hermanos que se quisieran mбs. (їMe escuchas, Andrea?) No habнa dos hermanos como Romбn y Juanito [...] Yo he tenido seis hijos." (p. 43). Al mismo tiempo, se nos presenta con un carбcter amable y bondadoso, que se pone de manifiesto cuando interviene en las peleas "para calmar los бnimos y para justificar y disculpar las acciones que la(s) han provocado, poniйndose siempre de parte del personaje mбs dйbil"93. Sus descendientes, tienen diferentes puntos de vista sobre ella. La joven protagonista considera a su abuela como una madre abnegada y comprensiva que ayuda a sus hijos en todo momento. Angustias cree que su madre estб loca por causa de lo padecido en la guerra y por los halagos de Gloria y aсora a la mujer del pasado, recriminбndole que haya cambiado sus valores morales94. Gloria opina que la abuela es una de las pocas personas buenas que hay en la casa: "No hay nadie bueno aquн, como no sea la abuelita, que la pobre estб trastornada [...]" (p. 34), y coincide con la visiуn de Angustias sobre el estado mental de la seсora. Al igual que su cuсada, Gloria cree que su suegra estб loca, aspecto que aprovecha para su beneficio, haciendo de la viejecita su cуmplice en sus escapadas nocturnas. Juan, implнcitamente, le tiene rencor y coraje a su progenitora, que se trasluce en las expresiones que le dirige en algunas de las discusiones de la familia: --Sн, hijo mнo--decнa la abuela, envolviйndolo en una mirada de adoraciуn--, haces bien. --ЎCбllate, mamб, y no me hagas maldecir de ti! ЎNo me hagas maldecir! La pobre movнa la cabeza y se inclinaba hacia mн, bisbiseando a mi oнdo: --Es el mejor de todos, hija mнa, el mбs bueno y el mбs desgraciado, un santo... --їQuieres hacer el favor de no enredar, mamб? їQuieres no meter en la cabeza de la sobrina majaderнas que no le importan para nada? El tomo era ya destemplado y desagradable, perdido el control de los nervios. (p. 33). 93 Salvador Crespo Matellan. Art. cit., p. 144. 59
Romбn, en sus diбlogos con Andrea, nunca habla de su madre o de lo que piensa de ella, pero tiene muestras de afecto que contrastan con las agresiones verbales de su hermano Juan: "En la puerta, tнo Romбn tropezу con la abuelita, que volvнa de su misa diaria, y la acariciу al pasar." (p. 30) "Cuando Romбn terminaba su tarea, daba unos golpecitos en el hombro a la abuela y se marchaba antes que nadie." (p. 33) "La enlazу por la cintura, de modo que parecнa que iba a levantarla, y le dio un beso en el cabello." (p 62) Para las otras dos hijas, que llegan despuйs del suicidio de Romбn, su madre es la culpable de la muerte de йste y de que Juan sea un bueno para nada. Le recriminan su manera de ser y el que haya preferido a sus hijos varones sobre las mujeres, lo que terminу por llevarla a la ruina y al escбndalo. (pp. 264-265) En lo fнsico, la narradora describe a la anciana con adjetivos que para Alicia G. Andrew "provienen de la poйtica romбntica de la muerte"95; pues las primeras referencias de ella la presentan como "la mancha blanquinegra de una viejecilla decrepita, en camisуn," (p.15) o "la pequeсa momia irreconocible" (p. 24) que vive en una casa oscura y macabra, llena de objetos inservibles. Sobre el aspecto de la anciana, la joven Andrea destaca su pequeсa estatura y su apariencia acabada: "A la fuerte luz del sol, la viejecilla, con su abrigo negro, parecнa una pequeсa y arrugada pasa" (p. 68), que a lo largo de la historia se irб agudizando por el hambre que padece, al sacrificarse para cederles a sus seres queridos la comida que a ella le toca: "Romбn estuvo otra vez de viaje cerca de dos meses. Antes de marcharse dejу provisiones para la abuela, leche condensada y otras golosinas [...] Nunca vi que la viejecilla las probara. Desaparecнan y aparecнan sus huellas en la boca del niсo." (p. 120). 94 Vйase supra, "La posguerra", p. 48 y sigs. 60
De sus caracterнsticas sociales, la narradora resalta su origen y el comienzo de su hogar, hasta llegar a la situaciуn actual de la familia en el presente del relato. Describe cуmo aсos atrбs ella y su esposo llegaron a Barcelona buscando un "descanso" en un trabajo seguro y metуdico, tal vez con el cual poder recuperar esa "fortuna" que hizo "larga y difнcil (la) historia de sus amores" (p. 22); y compara el crecimiento de la familia con el de la ciudad, destacando el ambiente que entonces habнa en la casa de su abuela. Despuйs, da un salto temporal hasta ubicarse unos tres aсos antes de la llegada de la protagonista al piso, para explicar el porquй del amontonamiento de los muebles del piso y mencionar los indicios de la razуn de la ruina de sus habitantes, empezando por su abuela. Para algunas crнticas, la anciana representa "el modelo de la santa madre espaсola"96, y tambiйn "simboliza [...] la tradiciуn de la moral cristiana y las buenas costumbres"97. No obstante, en la novela todos estos elementos son duramente cuestionados por la autora. Otra de las mujeres de la casa es la tнa Angustias. En el aspecto psicolуgico, esta mujer presenta varios matices que la mirada de Andrea registra y comunica, por medio de la narraciуn. La adolescente conoce primero a la tнa autoritaria, que controla todo y a todos y que con ella tiene gestos que le demuestran su fuerza y la autoridad que posee: "--Has disfrutado, hijita?--me preguntу Angustias cuando, deslumbradas, entrбbamos en el piso de vuelta de la calle. Mientras me hacia la pregunta, su mano derecha se clavaba en mi hombro y me atraнa hacia ella."(p. 31) Mбs adelante, la describe como un personaje hipуcrita y mentiroso, que ante los demбs actъa y representa diferentes papeles: "Tнa Angustias sollozaba a mi lado, mordiendo su paсuelo, porque 95 Alicia G. Andrew, Art. cit, p 598. 96 Ibid. 97 Marcela del Rнo Reyes. Art. cit. p. 113. 61
no sуlo se veнa a sн misma fuerte y capaz de conducir multitudes, sino tambiйn dulce, desdichada y perseguida." (p. 33). Y en otros momentos de la historia, observa cуmo su tнa sufre realmente por los rumores en torno a su vida y trabajo y detalla los rasgos que le llaman la atenciуn de su familiar: "Los pуmulos de Angustias aparecieron amarillos y rojos y me pareciу curioso que su pecho ondulase como el de cualquier otra mujer agitada" (p. 62). "Con el rabillo del ojo vi a tнa Angustias ­mientras Romбn me hablaba--apoyada en el aparador, muy pensativa, afeada por una mueca dolorosa, pero sin llorar, lo que era extraсo en ella." (p. 63). Asн, este personaje es un ser complejo, que puede ser tirбnico, hipуcrita, sincero y hasta incauto, capaz de creer las mentiras que su hermano Romбn le dice para enfrentarla a los demбs.98 Los otros personajes, cuando se refieren a ella, exponen diferentes posturas, de acuerdo al trato tenido en la casa. La abuela opina que su hija lo ъnico malo que tiene "es muy mal genio [...] pero no hay que hacerle caso" (p. 77). Romбn la considera "un trozo viviente del pasado que estorba la marcha de las cosas", que siempre les estб recriminando su inmadurez y su falta de rumbo en la vida; por lo que se alegra cuando ella parte para convertirse en monja (p 100). Para Gloria, su cuсada es una hipуcrita, que aunque presume de religiosa y recta, sуlo iba a la iglesia "para ver quien ha entrado en el templo con mangas cortas y sin medias" (Ibid) o para encontrarse con su jefe Jerуnimo Sanz. Y tambiйn se alegra de la salida de Angustias de la casa, pues por ella es que recibнa palizas de parte de su esposo. En el aspecto social, Angustias se considera de una posiciуn alta respecto a las demбs clases, aunque ella y toda su familia sufran econуmicamente. A su sobrina, en su primera plбtica, le recuerda esta posiciуn y le explica que ella se encargarб de cuidarla: -Te lo dirй de otra forma: eres mi sobrina; por lo tanto, una niсa de buena familia, 98 Vйase supra, "La posguerra", p. 48 y sigs. 62
modosa, cristiana e inocente. Si yo no me ocupara de ti para todo, tъ en Barcelona encontrarнas multitud de peligros. Por lo tanto, quiero decirte que no te dejarй dar un paso sin mi permiso. (p 26). En la casa, a sus hermanos les supervisa sus conductas y sus acciones y a su cuсada, la ofende y rechaza por provenir de un estrato inferior, bajo para ella, que se cree una mujer de muy alta calidad moral y buenas costumbres. Sin embargo, la narradora descubrirб la doble moral de su tнa, lнneas mбs adelante. Juan es el que la denuncia. Por esta situaciуn es juzgada por su familia y puesta en duda su calidad moral y sus desplantes de burguesa acomodada. Para Adriana E. Minardi, Angustias es el sнmbolo de la "mujer muy mujer, tradicional que aspira a la orden de clausura"99 impuesta por el rйgimen. Enrique Fernandez100 coincide en este punto con la crнtica, pero para Marcela del Rнo Reyes este personaje representa, ademбs, el "poder hegemуnico de la iglesia y, por ende, sus mбs negativos abusos y dolos, asн como el autoritarismo que es capaz de pasar por sobre todos los derechos ajenos, con tal de ejercer el poder, aun pretendiendo actuar siempre bajo el mando de la voz de Dios"101. Las otras dos hermanas de Angustias no tienen nombre, son casadas y su apariciуn en la tercera parte de la novela cumple la funciуn de reforzar la perspectiva --pues Angustias tambiйn lo habнa expresado-- de que para las tres hijas la culpa de la ruina de la casa, la pйrdida de la fortuna y el fracaso de los hermanos varones es sуlo de su madre y la educaciуn que les dio. Para describir a sus dos nuevas tнas, la narradora tambiйn emplea, como lo habнa hecho con sus otros parientes, adjetivos que tienen connotaciones negativas y de oscuridad y que las cosifican o animalizan: "Bultos grandes, de humanidades bien cebadas, se destacaban en la oscuridad dando 99 Adriana E. Minardi, Art. cit., p. 5. 100 Enrique Fernбndez, "Nada de Carmen Laforet, ricitos de oro y el laberinto del minotauro", en Revista Hispбnica Moderna, t. LV, (Junio 2002) n. 1, p. 125. 63
sus olores corporales apretados por el verano" (p. 264). "Poco a poco las caras se iban perfilando, ganchudas o aplastadas, como un capricho de Goya. Aquellos enlutados parecнan celebrar un extraсo aquelarre". (Ibid) "Entonces todo el cuarto se removiу con batir de alas, graznidos. Chillidos histйricos" (p. 265). La ъltima mujer madura de la casa de la calle de Aribau es la criada Antonia. Este es uno de los personajes que menos diбlogos tiene en la novela. De su aspecto fнsico la narradora resalta los rasgos siniestros y desagradables que impactan profundamente a la joven Andrea cuando llega por primera vez al piso: Al levantar los ojos vi que habнan aparecido varias mujeres fantasmales. Casi sentн erizarse mi piel al vislumbrar a una de ellas (Antonia), vestida con un traje negro [...] Todo en aquella mujer parecнa horrible y desastrado, hasta la verdosa dentadura que me sonreнa. La seguнa un perro, que bostezaba ruidosamente, negro tambiйn el animal, como la prolongaciуn de su luto. (p. 16) Antonia y su perro son una sola entidad, que a travйs de la historia experimentan los cambios psicolуgicos de su protector y amo, Romбn. Ademбs de su vestimenta y dentadura, sus ojos "chicos y oscuros", su "risa espantosa" y sus "manos aporradas, con las uсas negras"102 son elementos de su apariencia en los que la joven se fija. De sus rasgos sociales, la obra no trata nada, aunque se deduce que pertenece a la clase baja, por ser la criada de una familia burguesa. Sin embargo, en el relato se descubre que no es sуlo una empleada domйstica, sino un miembro mбs de ese hogar al que llega Andrea. Por medio de un diбlogo entre la abuela y Gloria, la joven se entera de que la criada lleva en la familia bastante 101 Art. cit., p. 116. 102 En la novela, la narradora no sуlo menciona las manos de Antonia, tambiйn hay alusiones a las manos de los otros personajes. Este es uno de los leitmotif de la obra, otros son: el color azul, la descripciуn y menciones de la Catedral y de la vegetaciуn, asн como los elementos negativos empleados para describir al piso de la casa de Aribau y a sus habitantes, elementos que se verбn en el capнtulo siguiente. 64
tiempo y que "compartiу la felicidad de los abuelos"103, asн como tambiйn sus sufrimientos, pues durante la guerra estuvo con ellos, protegiendo sobre todo a Romбn de los peligros que le rondaban: Gloria:-- Por aquellos dнas vinieron a buscar a Romбn y se lo llevaron a una checa; querнan que hablara y por eso no le fusilaron. Antonia, la criada, que estб enamorada de йl, se puso hecha una fiera. Dijo que yo era una sinvergьenza, una mujer mala. [...] Abuela.--Esa mujer es una fiera. Pero gracias a ella no fusilaron a Romбn. Por eso la aguantamos (p. 50). En su conducta y gestos, este personaje demuestra que sabe que los demбs estбn obligados a respetarla, por eso puede reнrse o ser insolente, sobre todo durante y despuйs de las discusiones entre ellos, en las que nunca interviene esta mujer: Y entrу la criada a poner la mesa para el desayuno [...] En su fea cara tenнa una mueca desafiante, como de triunfo, y canturreaba provocativa mientras extendнa el estropeado mantel y empezaba a colocar las tazas, como si cerrara ella, de esta manera, la discusiуn [...] (p. 31) Juan intentaba golpear con una silla la cabeza de Angustias y ella habнa cogido otra como escudo y daba saltos para defenderse. Como el loro chillaba excitado y Antonia cantaba en la cocina, la escena no dejaba de tener su comicidad." (p. 68). De este modo, Antonia se caracteriza por su soberbia, su odio oculto hacia los otros miembros de la familia y por su fidelidad incondicional hacia Romбn, por el que ademбs siente un cariсo especial. Los personajes femeninos jуvenes de la casa de la calle de Aribau son: Andrea, la adolescente de 18 aсos, huйrfana y provinciana y Gloria, esposa de Juan. Ambas son herfanas y de provincia, aunque sus clases sociales son diferentes. 103 Luis Marнa Quintana Tejera, op. cit. p. 163. 65
Como protagonista de la historia, Andrea es caracterizada con muy pocos detalles que apenas delinean la figura de la joven, tanto exteriormente como de forma interna. Como sus familiares, Andrea tiene "la tez muy oscura y los ojos claros" (p. 143), es alta y no acostumbra pintarse. Durante el aсo que permanece con sus parientes, su complexiуn cambia debido al hambre que padece. Esto lo nota ella al mirarse en el espejo de su tнa Angustias: "Yo veнa en el espejo, de refilуn, la imagen de mis dieciocho aсos бridos, encerrados en una figura alargada" (p. 96), pero tambiйn lo perciben los demбs personajes y algunos de ellos se lo comentan: "--Te vas a poner enferma ­me dijo Pons--." (p. 149), "Gloria se inclinу hacia mн, palpando mi blusa sobre mi espalda, con cierta satisfacciуn. --Tъ tambiйn estбs delgada, Andrea..." (p. 243). En el aspecto psicolуgico, la adolescente es presentada por la narradora con las caracterнsticas propias de una adolescente: como una chica caprichosa, voluble e ingenua que explora todo por el simple gusto de "andar suelta". Por medio de una separaciуn entre el ser actuante y el ser contemplativo104, la Andrea adulta reflexiona y analiza sobre lo que viviу e hizo la jovencita. De esta manera resalta todavнa mбs la personalidad que tenнa en ese entonces la Andrea personaje: No sй si era un sentimiento bello y mezquino ­y entonces no se me hubiera ocurrido analizarlo--el que me empujу a abrir mi maleta para hacer un recuento de mis tesoros. (p 66). Porque entonces era lo suficiente atontada para no darme cuenta de que йl era uno de los infinitos hombres que nacen sуlo para sementales [...] (p. 136). Por medio de este recurso, la narradora, en varias ocasiones, hace йnfasis en los rasgos psicolуgicos que poseнa cuando adolescente: era un ser incauto, sensible a su ambiente y observador del entorno. 104 Robert Spires. Op. cit., p. 51 y ss. 66
Para la crнtica Adriana E .Minardi, "Andrea es la chica rara" que representa "el modelo femenino de la escritora, la mujer que no elige casarse ni serpentear o tener hijos, la mujer que cuenta su experiencia, la narradora que pone en la escritura un proceso que va de lo privado a lo pъblico."105 Sin embargo, para Geraldine C. Nichols, este personaje es sуlo uno mбs de "la lista de mujeres que conocen y hasta alaban su lugar en un mundo caнdo por la culpa."106 Ya sea que represente una u otra imagen, Andrea es uno mбs de los personajes femeninos que pueblan el relato. Otra mбs de estas mujeres que conforman este mundo novelesco es Gloria. Ella es diferente a su familia polнtica en su fisonomнa. Tiene el cabello rojizo y piel blanca, rasgos que son la causa, para la crнtica Geraldine C. Nichols, del rechazo de sus parientes hacia ella, ya que "representa varios elementos considerados no-castizos o marginales en la penнnsula que la marcan, dentro del cуdigo nacional espaсol, como catalana con seny, diferente de los castellanos mнsticos y hambrientos"107de la casa de Aribau. Aunque en la novela no aparecen expresiones que manifiesten un racismo por parte de sus cuсados, sн aparecen las que discriminan su origen humilde, su pasado con Juan ­el haberlo conocido en la guerra y haberse casado con йl--; y las que seсalan que no se comporta como miembro de una familia distinguida de la burguesнa. Y es que Gloria, aparte de no tener los mismos rasgos fнsicos que sus cuсados, tampoco tiene la educaciуn, el vocabulario ni las costumbres que los demбs habitantes del piso. En el lenguaje, se caracteriza por el uso de "vocativos (chica, Andrea, Andreнta, chico), exclamaciones (ЎAy, chica!, ЎAy, Andrea!), preguntas y" 108 frases inacabadas. Y en su educaciуn y sus hбbitos, la narradora 105 Art. cit., p. 7. 106Art. cit., p. 33. 107 Art. cit., p. 31. 108 Salvador C. Matellan. Art. cit., p. 141. 67
destaca que es una mujer sucia, a la que le gusta oнr detrбs de las paredes, hurtar objetos ajenos y pintarse, por lo que es criticada por su cuсada. Todos estos elementos reflejan su carбcter inseguro, contradictorio y vulgar.109 De entre todos los miembros de la familia, esta mujer, para los crнticos, es la que mбs ha simbolizado algo. Para Adriana E. Minardi, es el "sнmbolo de los vencedores"110, lo contrario opina Geraldine C. Nichols, porque para ella Gloria simboliza los intentos de la II Repъblica, "que pretendнa mejorar la situaciуn de las clases bajas."111 Para otros crнticos, este personaje representa, en el nivel "mбs convencional", a la hembra, a la sexualidad animal e instintiva112que "provoca violentos celos entre los hermanos machos y una perpetua discordia entre Angustias y la abuela."113 En otros niveles, "representa a (sic) Espaсa manipulada por traidores"114o simboliza el primer asomo "aunque bien problemбtico, de la liberaciуn"115 de las mujeres de la posguerra. Ademбs de estos personajes femeninos de la casa de Aribau, la novela presenta a otros que se irбn relacionando con este espacio. Ena y su madre Margarita son dos de ellos y pertenecen a una clase social diferente a la de Andrea, son de la nueva burguesнa, formada por comerciantes. Ena es joven, estudia en la Universidad a la que asiste Andrea y de sus rasgos externos la narradora destaca "sus gestos suaves, el aspecto juvenil de su cuerpo y de su cabello rubio", pero sobre todo "la mirada verdosa cargada de brillo y de ironнa que tenнan sus grandes ojos" (p. 58); que serб su rasgo mбs sobresaliente a lo largo de la historia. De su sicologнa, sobresale "su 109 Ibid. 110 Art. cit., p. 4. 111 Art. cit., p. 31. 112 Enrique Fernбndez. Art. cit., p. 125. 113 Geraldine C. Nichols. Art. cit., p. 31. 114 Marcela de Rнo Reyes. Art. cit., p. 119. 115 Birutй Ciplijauskaitй. Op. cit, p. 47. 68
malicia y su inteligencia" (Ibid), asн como el que le guste jugar con sus pretendientes, "a todos los de la casa les hago reнr con los desplantes que doy a mis pretendientes" (p. 128). Para el crнtico Enrique Fernбndez, esta mujer representa a Teseo, el personaje mitolуgico, que al entrar a los dominios de Romбn, lo hace para matar al monstruo y para "eliminar un aspecto sбdico de su personalidad femenina."116Para Robert C. Spires, el color de cabello de Ena y de su familia, es un elemento que brinda a la joven Andrea una esperanza, "una alternativa al mundo oscuro de la casa."117 La madre de Ena contrasta con su hija en lo fнsico y en lo emocional. Al principio le parece a Andrea un "pбjaro extraсo y raquнtico" (p. 114), cuando la compara con el resto de los miembros de su familia, despuйs observa que comparte rasgos con su primogйnita. Margarita, al contrario de su hija, es "pequeсita", con "un cabello mбs claro que el de Ena, sedoso, abundantнsimo; unos largos ojos dorados y una voz magnнfica." (p. 114). Su mirada y esa "voz magnнfica" impactan profundamente a la joven protagonista y son los recursos que emplea la narradora para enlazarla con los habitantes de la calle de Aribau. En lo psicolуgico, Margarita se describe a sн misma de dos maneras. Antes de que fuera madre, era una "mujer desequilibrada y mezquina. Insatisfecha y egoнsta" (223), a la que la ilusiуn de un primer amor la marcу externa e internamente, pues conociу la decepciуn amorosa y el dolor. Despuйs de su primera hija, se vuelve mбs fuerte, mбs comprensiva, mбs abierta a los nuevos horizontes. Todos y cada uno de estos personajes femeninos integran la riqueza del mundo novelesco de Nada, presentando los diferentes aspectos de una sociedad que trataba de formarse de nuevo, despuйs de haber pasado por una guerra. 116 Art. cit., p. 129. 117 Op. cit., p. 60. 69
3.3.2. Los personajes masculinos. En esta novela, como ya anticipamos118, la mayorнa de los personajes masculinos apenas estбn esbozados y se pueden considerar como seres comunes, simples, que a lo largo de la historia permanecen iguales y sus diferencias radican en la funciуn que cumplen dentro de la obra. El ъnico que se puede considerar fuera de esta clasificaciуn es Romбn. Este hombre presenta una complejidad psicolуgica que contrasta enormemente con la de los demбs de la historia. Para el anбlisis de ellos, hemos seguido la misma estrategia que para los personajes femeninos. Dividimos a los hombres en dos grupos: aquellos que forman parte de la familia de Andrea y aquellos que son parte del mundo exterior a la casa. Los personajes masculinos que integran el grupo familiar de la casa de la calle de Aribau son: Juan, Romбn y un bebй, hijo de Juan y Gloria. Juan y Romбn son dos hombres adultos, hermanos de Angustias y de las otras dos damas que aparecen al final del relato y por lo tanto, tнos de la joven protagonista. De ninguno de los dos, la narradora especifica la edad, pero por el relato sobre el pasado de la familia que hace la anciana madre, conocemos que son los menores de sus seis hijos; cuando jуvenes, fueron sobreprotegidos por ella, permitiйndoles y tapбndoles "sus picardнas y sus diabluras" (p. 44). Otras caracterнsticas que aparecen en la novela, complementan la configuraciуn de estos sujetos; por ejemplo, ambos fueron a las mismas escuelas hasta la adolescencia, aunque despuйs cada uno tuvo diferentes intereses: "Juan quiso ser militar", pero "le suspendieron en el ingreso de la Academia", por lo que partiу a Бfrica, donde permaneciу muchos aсos hasta que regresу a su casa para querer ser pintor. (Ibid) Romбn, por su parte, empezу a estudiar medicina, pero abandonу la carrera; tambiйn pretendiу ser ingeniero, aunque 70
sin resultado y finalmente, imitando a su hermano, comenzу "a pintar de aficiуn..." (p. 39); no obstante, sus coincidencias son muchas: ambos participaron en la guerra civil en el mismo bando; ambos conocieron a Gloria que despuйs se casу con uno de ellos; los dos sufrieron las consecuencias de haberse vuelto traidores (cбrcel y al parecer, aunque en el texto no se menciona, tortura) y los dos son "artistas esterilizados y oprimidos por las circunstancias (la guerra, el hambre, el aislamiento, el egoнsmo) y por sus propias aberraciones psнquicas y morales".119 Si bien estos rasgos se aplican para los dos hermanos, hay otros que la narraciуn destaca como propios y particulares de cada uno. De esta forma, Juan es presentado como un "tipo descarnado y alto" (p. 16), con una "cara llena de concavidades, como una calavera" (Ibid); que hace "muecas nerviosas" como morderse las mejillas o "mirar a todos lados" (p. 126); que trabaja por temporadas y pinta cuando no tiene trabajo; que estalla fбcilmente en ataques de ira, provocados por su hermano Romбn o por Angustias; que golpea e insulta despiadadamente a Gloria y, en ocasiones, tambiйn a los demбs testigos de sus peleas; que al igual que su esposa e hijo, sufre la falta de dinero para conseguir buena comida y otros artнculos necesarios para su vida; que es contradictorio en su forma de actuar y pensar y, finalmente, cuando muere su hermano, demuestra un dolor que asombra a todos los de la casa. La descripciуn fнsica de este personaje estб marcada por el uso de palabras relacionadas con el campo semбntico de la muerte y lo macabro: "descarnado", "concavidades" y "calavera"; que, ademбs de describir al personaje, cumplen la funciуn de ayudar a crear la atmуsfera de 118 Ver supra, p. 55. 119 John W. Kronik. "Nada y el texto asfixiado: proyecciуn de una estйtica", en Revista Iberoamericana, nъms. 116117 (jul-dic. 1981), p. 198. 71
oscuridad y desolaciуn que reina en la casa de Aribau. Ademбs, la narradora tambiйn destaca de su apariencia su mirada nerviosa: "Juan empezу a mirar a todos lados, nervioso" (p. 126), rasgo que se reitera en varios momentos de la historia y que pone de manifiesto el estado trastornado de su mente y espнritu. Asн, psicolуgicamente, Juan es un ser enfermo de los nervios, que padece en su salud mental las consecuencias de quizбs haber recibido tortura (su esposa Gloria, en su relato sobre lo que vivieron durante los ъltimos meses de la guerra civil, sуlo menciona: "una maсana se abriу la puerta y entrу Juan. No le reconocн al pronto. Me pareciу altнsimo y muy flaco" (p. 51), que al ser provocado por sus hermanos, la reproduce nuevamente en las peleas con ellos o en las golpizas que le propina a su mujer constantemente. Para la crнtica Marcela del Rнo Reyes, Juan representa "lo otro de la cultura, esto es, la Incultura", "la mediocridad dependiente, manipulada y brutal de una masa que ya no tiene otro escape para sus incapacidades que la de su violencia"120, debido a que a este personaje, durante la historia, demuestra: su ineptitud como pintor; su incapacidad para mantener a una familia; su poco carбcter y dignidad; y su extremado sadismo y locura. Su hermano Romбn, en cambio, presenta caracterнsticas fнsicas, psicolуgicas y sociales totalmente opuestas a йl, que lo van a seсalar como un personaje complejo y distinto al resto de los hombres que habitan la novela. En lo fнsico, Romбn se caracteriza por ser mбs fuerte y sano que sus demбs parientes. Tiene una "cara agradable e inteligente" (p. 28), asн como "una agilidad enorme en su delgado cuerpo" (pp. 38-39), y en su manos, la narradora tambiйn destaca las huellas de una buena salud. En sus facciones no hay signos de que padezca hambre, pues йl mismo se procura sus alimentos con su actividad de contrabandista. 72
En lo psicolуgico, la narradora seсala que este personaje no tiene gestos extraсos que denuncian su alteraciуn mental, como su hermano; sin embargo, son sus palabras y cambios de conducta los que dejan ver a la protagonista que su tнo Romбn sufre de trastornos de la mente. En las discusiones de la familia, la narradora muestra cуmo Romбn es quien comienza los conflictos, insultando de repente a su cuсada o a su hermano, simplemente insinuando algo que pueda causar daсo en el бnimo de los demбs habitantes del piso o mostrando su burla: "Romбn tuvo un cambio brusco que me desconcertу" (p. 29), "A la hora de la cena, Romбn me notaba en los ojos el paseo y se reнa. Esto preludiaba una envenenada discusiуn con tнa Angustias," (p. 32). Y en una escena, es el propio tнo quien expresa su sadismo y sicologнa retorcida a su sobrina, exhibiendo asн sus secretos. Romбn, al igual que Gloria, para los crнticos simboliza varias cosas. Para Mуnica Gustaffson es "como la araсa en su telaraсa, capturando a la gente con su enigmбtica personalidad"121, para el crнtico Enrique Fernбndez, representa "un modelo de sexualidad masculina que a Andrea le resulta atractiva [...] de manera doble: por un lado, lo ve como objeto de deseo a poseer y, por otro, como modelo de identidad sexual a imitar"122 y tambiйn lo ve como "(un) Lucifer congelado" o "un Diablo-Minotauro."123 Otro personaje masculino de la casa de Aribau, aparte de los dos tнos de Andrea, es el niсo pequeсo del matrimonio. Por los datos que aportan su madre y su abuela, asн como la narradora, conocemos que naciу en los ъltimos meses de la guerra civil; que desde reciйn nacido padeciу junto con su madre la violencia y el rechazo de sus parientes y que incluso, en su cuerpecito 120 Art. cit., p. 118. 121 "Hijas de la Repъblica en la temprana postguerra espaсola. Un estudio de tres novelas de Carmen Laforet como muestras del Bildungsroman femenino" en lab1.isp.su.se/escritoras_2000/MG.2htm, 11de marzo 03 122 Art. cit., p. 126. 123 Ibid. 73
manifiesta las huellas de las peleas de sus papбs. Para Marcela del Rнo Reyes, este bebй "encarna un sнmbolo de [...] la niсez de esa posguerra espaсola". 124 Ademбs de estos tres varones parientes de la protagonista, aparecen en el texto otros personajes masculinos que en su conjunto, pertenecen a un diferente estrato social que ella: la nueva burguesнa de los primeros aсos de la posguerra y que, tiene como funciones en la novela: acompaсarla y mostrarle nuevos y diferentes espacios de la sociedad barcelonesa y presentar la ideologнa que comparten los personajes jуvenes en contraste con los adultos. Estos hombres son presentados casi siempre, desde la уptica de la narradora, aunque tambiйn algunas veces entre ellos mismos se describirбn, para informar a la protagonista sobre sus rasgos. Y tienen cada uno su propio nombre, individualizando asн su participaciуn. Gerardo, por ejemplo, es uno de ellos, que Andrea conoce despuйs de haber asistido a una reuniуn en casa de Ena. La primera impresiуn que le causa a la joven es la de ser un diablo que la acecha en la oscuridad: "Una silueta que me pareciу algo diabуlica se alargaba en la oscuridad. Confieso ingenuamente que me sentн poseнda por todos los terrores de mi niсez y que me santigьй" (p. 110). Su funciуn consiste en mostrarle a la joven Andrea la presencia de las normas machistas en los espacios pъblicos de la ciudad, que ya anteriormente su tнa Angustias le habнa querido imponer. Despuйs del susto, la sigue y le comenta: "--Estos sustos los pasan las niсas por andar solas a deshoras..." (Ibid), "--їNo te da miedo andar tan solita por las calles їY si viene el lobito y te come?..." (p. 111). Posteriormente, la escolta, contrariando sus deseos y amonestбndola: "--Prefiero ir sola--confesй con aspereza. (Gerardo) ­No, eso sн que no, niсa... Hoy te acompaсo yo a tu casa... En serio, Andrea, si yo fuera tu padre no te dejarнa tan suelta." 124 Art. cit., p. 120. 74
(Ibid). Para el crнtico Enrique Fernбndez, este personaje, que previene contra los peligros a la joven protagonista, "se convierte йl mismo en el lobo que fuerza a Andrea a darle un beso."125 Otro personaje masculino, extraсo al nъcleo de su casa, es su compaсero de la universidad y miembro de una de las familias adineradas de Barcelona, Pons. Por йl es que Andrea se relaciona y conoce al grupo de hombres jуvenes e "intelectuales" de la calle de Montcada. En ese estudio, la protagonista observa a lo que se dedican las nuevas generaciones de espaсoles que nacieron en la abundancia y el confort, pues todos pertenecen a familias acomodadas. Descubre cуmo estos varones fingen ser artistas de diferentes tipos ­Iturdiaga es el escritor y Guixols, el pintor-- y convive con ellos aprendiendo. Ademбs de las funciones que arriba seсalamos que cumple este conjunto de jуvenes, existen otras que a continuaciуn vamos a indicar. Es por medio de sus narraciones como Andrea escucha de otros espacios de la ciudad, los bares nocturnos. Lugares a los que, por su condiciуn de mujer pobre, no tiene acceso, mientras que para ellos, que son hombres, sн. Ademбs, debido a la informaciуn que aporta Iturdiaga sobre Jaime y su recorrido por esos ambientes, es que se van completando los datos que desde la уptica limitada de la Andrea narradora quedaban pendientes. Y finalmente, otro hombre que conoce Andrea y que pertenece a esta clase adinerada es Jaime. Este personaje es la pareja sentimental de su amiga Ena. Con йl establece una especie de lazo solidario cuando Ena se separa de ellos, para relacionarse con Romбn. Jaime cumple la funciуn como narrador --al igual que Iturdiaga--de brindarle al lector los datos faltantes de la historia de Ena y Romбn. 125 Art. cit., p. 127. 75
IV Lenguaje y estilo. 4.1 La oposiciуn casa-ciudad a travйs del lenguaje. Dos son los ejes espaciales en los que se centra la historia de la joven Andrea: la casa en la calle de Aribau y la ciudad de Barcelona. Si bien aparecen otros espacios a lo largo del relato como: el puerto marнtimo, las playas alrededor de la ciudad o las referencias al pueblo de donde proviene la protagonista, estos son lugares secundarios de la trama; los marcos espaciales principales son la casa de sus parientes y la urbe barcelonesa, que ademбs cobrarбn en la obra cuerpo y presencia hasta llegar a ser dos personajes mбs dentro de todo el conjunto. Este "trasfondo social" que rodea a los personajes de Nada estб presentado de una manera lнrica, "a partir de una experiencia basada en el uso de imбgenes afectivas"126 por medio de las cuales la narradora, ademбs de describirnos los diferentes sitios o lugares que inundan la obra, tambiйn transmite los sentimientos e ideas de los personajes que habitan este mundo. Pues no sуlo el punto de vista de la Andrea personaje es el ъnico que presenta la novela, tambiйn se da la perspectiva de los otros personajes sobre los espacios que les rodean. Varios crнticos coinciden en que las exploraciones o movimientos espaciales de la protagonista Andrea se dan en una forma circular127, partiendo siempre de la casa de sus parientes a los demбs sitios urbanos y regresando al piso de la calle de Aribau. De esta forma en la narraciуn la joven adolescente establece una comparaciуn constante entre el hogar de sus familiares y los demбs ambientes que conoce y transita. 126 Robert. C. Spires. La novela espaсola de posguerra. Creaciуn artнstica y experiencia personal, Madrid, Cristуbal Bordiu, 1987, p. 52. 127 Luis Marнa Quintana Tejera. Nihilismo y Demonios (Carmen Laforet: tйcnica narrativa y estilo literario en su obra), UAEM, Mйxico, 1997, p. 63., Enrique Fernбndez. "Nada de C L. Ricitos de oro y el laberinto del minotauro" 76
El siguiente anбlisis estudia las metбforas y otros elementos de estilo que la narradora emplea para caracterizar y contrastar estos espacios y la funciуn de estos contrastes. 4.1.1. Las imбgenes de la casa La casa de Aribau es el lugar que habita la jovencita durante un aсo. En este tiempo, la joven Andrea conoce todos los rincones que lo forman y tambiйn aprende y muestra como es que los espacios нntimos se relacionan con la personalidad de cada unos de los miembros de la familia. La primera impresiуn que tiene de la casa estб dada desde la descripciуn de la fachada del edificio en donde estб el piso: "Enfilamos la calle de Aribau, donde vivнan mis parientes, con sus plбtanos llenos aquel octubre de espeso verdor y su silencio vнvido de la respiraciуn de mil almas detrбs de los balcones apagados. Las ruedas del coche levantaban una estela de ruido, que repercutнa en mi cerebro" (p. 14). Aunque la joven no expresa su temor, la narradora enfatiza las expresiones "su silencio vнvido" "respiraciуn de mil almas detrбs de los balcones apagados" que para la crнtica Valeria de Marco: "al edificio (sic) asocian indicios de muerte, como oscuridad, sombras, silencio"128. Estos elementos son los que mбs adelante encuentra la adolescente al entrar a la casa, pero que desde este momento anuncian la atmуsfera de encierro y oscuridad que le espera. Ademбs, de la fachada de la casa la narradora destaca sobre todo los balcones de los pisos: "filas de balcones se sucedнan iguales con su hierro oscuro, guardando el secreto de las viviendas. Los mirй y no pude adivinar cuбles serнan aquellos a los que en adelante yo me asomarнa"(p. 15). Estos pisos, ante nuestros ojos, aparecen transformados en una especie de prisiуn o de caja fuerte, protegiendo con sus "hierros oscuros" esos secretos, nuevamente remarcados en este inicio de relato. en RHM, t. LV, jun.2002, n. 1(Columbia), 1962, p. 127., y John Kronik. "Nada y el texto asfixiado: proyecciуn de una estйtica" en Revista Iberoamericana, nъms. 116-117, jul-dic. 1981, Pto. Rico, p. 196. 77
En este primer acercamiento de Andrea con lo que serб su morada, se observa una sensaciуn de duda, de rechazo o temor hacia el sitio, como si la casa fuera su antagonista129; este sentimiento se irб incrementando poco a poco al acercarse la joven y encontrar ruina y desolaciуn: "todo empezaba a ser extraсo a mi imaginaciуn, los estrechos y desgastados escalones de mosaico, iluminados por la luz elйctrica, no tenнan cabida en mi recuerdo" (Ibid.). Ante sus ojos se observan las cosas gastadas por el tiempo y esto le crea un desasosiego, que alcanza su mбximo nivel cuando llega ante la puerta del piso, en donde su miedo es tal que no se atreve a llamar, por "temor de despertar a aquellas personas desconocidas" y titubea y sufre, hasta que finalmente encuentra valor y realiza "una tнmida llamada" a la que nadie responderб, sуlo despuйs de otro intento. Ante la puerta del piso me acometiу un sъbito temor de despertar a aquellas personas desconocidas que eran para mн, al fin y al cabo, mis parientes y estuve un rato titubeando antes de iniciar una tнmida llamada a la que nadie contestу. Se empezaron a apretar los latidos de mi corazуn y oprimн de nuevo el timbre. Oн una voz temblona. "Ya va". (Ibid.). Este sentimiento que siente la joven, se transforma en una imagen visual, "se empezaron a apretar los latidos de mi corazуn y oprimн de nuevo el timbre", que anticipa el momento de conocer a sus parientes. Su imaginaciуn exaltada hace que todo lo exagere y agrande, asн cuando se abre la puerta del piso, todo le parece una pesadilla, que la narradora va a describir resaltando rasgos como la oscuridad de la casa, el amontonamiento de muebles y la fusiуn de estos con sus habitantes y la impresiуn de espanto de la joven reciйn llegada: Lo que estaba delante de mн era un recibidor alumbrado por la ъnica y dйbil bombilla que quedaba [...] Un fondo oscuro de muebles colocados unos sobre 128 Art. cit., p. 60. 129 Sobre la relaciуn personaje-espacio, Ricardo Gullуn explica que la casa "puede sentirse como rйplica, prolongaciуn o antagonista del personaje", "Espacios novelescos" en Germбn y Agnes Gullуn (eds.), Teorнa de la novela, Madrid, Taurus, 1974, (Persiles, 75), p. 259. 78
otros como en las mudanzas. Y en primer tйrmino la mancha blanquinegra de una viejecita decrйpita, en camisуn [...] Quise pensar que me habнa equivocado de piso. (Ibid) Para Gastуn Bachelard una casa "es nuestro rincуn del mundo"130, un sitio que puede albergar, proteger o cobijar al hombre, aunque tambiйn puede darse el caso inverso, en donde los moradores tengan miedo de su propia vivienda y quieran escapar de ella. Para Andrea, la casa de sus parientes desde el primer momento parece rechazarla, oponerse a su entrada y negarle el secreto que contiene, y cuando finalmente entra, se da cuenta de que no es bien recibida, que sus parientes la ven como una invitada, como alguien extraсa que no forma parte del grupo y a quien le niegan su propio espacio e intimidad, debido a que la casa es un campo de batalla, "dividido en distintos microcosmos casi siempre en pugna, que representan a los diferentes grupos que se disputan mбs que el poder, los despojos de la Espaсa en ruinas"131, que simboliza este hogar. El piso de la familia es muy importante en la obra; a travйs de las habitaciones que contiene este lugar, es como Andrea conoce a sus familiares, sus personalidades y sus ideologнas, asн como los secretos que le escoden y que sin quererlo llega a develar. Tambiйn en este espacio descubre la lucha que libran entre sн y que termina con la muerte de uno de ellos y la salida de la adolescente para buscar una nueva posibilidad de futuro. El piso, propiedad de los parientes de Andrea, no estб нntegro, pues por el relato de la narradora nos enteramos de que sуlo es la mitad de lo que antes poseнan. Esto, debido a la decisiуn de la familia, a la muerte del jefe o abuelo, de quedarse solamente con una parte: "tres aсos hacнa que, al morir el abuelo, la familia habнa decidido quedarse sуlo con la mitad del piso" (p. 24). Al dividirse, el espacio se vio reducido, y esto provocу, en parte, el amontonamiento, aspecto que 130 Gastуn Bachelard. La poйtica del espacio, Mйxico, FCE, 1886, p. 34. 2Є reimp. 131 Marcela del Rнo Reyes. Art. cit, p. 115. 79
los miembros del hogar no buscaron modificar o arreglar, sino que soportaron e inclusive continuaron en otras habitaciones de la casa. Esta caracterнstica de la casa impactarб a la protagonista y la narradora lo marcarб constantemente a lo largo de la obra: Lo que estaba delante de mн era un recibidor alumbrado por la ъnica y dйbil bombilla que quedaba [...] Un fondo oscuro de muebles colocados unos sobre otros como en las mudanzas. (p. 15) [...] El aspecto de aquel gran estudio era muy curioso[...] Siguiendo la tradiciуn de las demбs habitaciones de la casa, se acumulaban allн, sin orden ni concierto, libros, papeles y las figuras de yeso que servнan de modelo a los discнpulos de Juan. (p. 35). Ademбs de la aglomeraciуn de objetos en las diferentes habitaciones que forman el piso, otra caracterнstica que destaca la narradora en este espacio es la oscuridad, ya que la lбmpara del recibidor sуlo tiene una bombilla. Sumado a la oscuridad, hay un hedor a excremento de gato que inunda todo el ambiente, provocando en la joven Andrea un sensaciуn de ahogamiento: "El hedor de gato que se advertнa en toda la casa llegу en una rбfaga mбs fuerte. Era un olor a porquerнa de gato. Sentн que me ahogaba...." (p.20). En la casa, casi todos los miembros de la familia tienen su habitaciуn propia, inclusive la criada Antonia, excepto Andrea, que como reciйn llegada, tendrб que usar un espacio comъn, el salуn, lugar "que durante el dнa tiene que estar disponible"132. Asн, ella carece de intimidad, "de un espacio privado donde reivindicar su identidad"133, mientras que los demбs "tienen una habitaciуn propia, un espacio que define su identidad sexual como adultos". Y durante todo el aсo que permanece con ellos, ella misma tiene que buscarse su propio lugar, pues sus parientes no le brindarбn ese derecho. Por ello, cuando ocurre la salida temporal de su tнa, es que Andrea decide modificar su estado de invitada. Pero su tнa regresa y ella vuelve de nuevo al cuarto asignado. Sin embargo, cuando Angustias se marcha definitivamente, le deja su habitaciуn, a la 132 Enrique Fernбndez. Art. cit., p.124. 80
que la joven se cambia inmediatamente creyйndola suya, pero despuйs las acciones de sus parientes le harбn saber que sigue siendo una intrusa y extraсa y que no tiene derecho a la intimidad: Entre en el cuarto de Angustias, que desde unos dнas atrбs habнa heredado yo, y al encender la luz encontrй que habнan colocado sobre el armario una pila de sillas [...] que allн amenazaban caerse sombrнas . p 111. Sobre la mesilla de noche habнa un papel con una nota de Juan: "Sobrina, haz el favor de no encerrarte con llave. En todo momento debe estar libre tu habitaciуn para acudir al telйfono." [...] El dнa me habнa traнdo el comienzo de una vida nueva; comprendнa que Juan habнa querido estropeбrmela en lo posible al darme cuenta que, si bien se me cedнa una cama en la casa, era sуlo eso lo que se me daba... (p. 112). Los demбs habнan incorporado su habitaciуn al resto de la casa, al caos. Mientras habitarб en ella su vida serнa controlada por todos134. Los diferentes espacios que forman parte de este microcosmos configuran de formas diferentes y complementarias a los personajes que lo habitan. Y tanto a las habitaciones de la casa cуmo a los propios personajes les asigna diferentes metбforas o imбgenes para caracterizarlos EL primero de ellos es el recibidor de la casa. Es el que inaugura o manifiesta los rasgos sobresalientes perceptibles en toda la casa, pues desde йl se observa ya la aglomeraciуn de objetos, una oscuridad y descuido que se va a extender a otras habitaciones. Tambiйn el recibidor es el enlace entre el mundo exterior y el mundo нntimo de la familia, pues ahн se encuentra la puerta de salida o entrada de los habitantes, asн como en este lugar llegan los extraсos a la familia. Por tal razуn, es un бrea estratйgica, custodiada y vigilada por Angustias, quien es la vigнa de todo lo que se hace en la casa. Y como vimos, tambiйn en йl se observan las peleas de sus habitantes. 133 Ibid. 134 Rosa Navarro Durбn. Introducciуn a Nada, ed. cit., p. XXIII 81
Otro lugar importante del piso familiar es el baсo. En esta habitaciуn, al igual que los otros espacios de la casa, se repite el esquema de amontonamiento de objetos. Y aunque es el ъnico baсo de la casa, el descuido y la suciedad que encuentra Andrea en йl le hacen pensar que "no se debнa utilizar nunca" (p.18). Al entrar Andrea por primera vez en este espacio, lo compara con una "casa de brujas", al ver que tiene: un techo "cargado de telas de araсa", "paredes sucias", que para la imaginaciуn de la protagonista parecen conservar "la huella de manos ganchudas, de gritos de desesperanza"; desconchados llenos de humedad, semejando para Andrea "bocas desdentadas", un espejo manchado y un bodegуn "macabro" de pescados y cebollas, colocado allн "porque no cabнa en otro sitio" (Ibid). La adolescente describe este espacio "deformado por sus impresiones"135, despiertas desde su llegada a la estaciуn y aumentadas por su encuentro con sus parientes. La funciуn que cumple este cuarto es la de marcar la importancia que tiene para la protagonista el acto de baсarse. Andrea, como personaje, es la que mбs utiliza esta habitaciуn y aunque no hay agua caliente en el piso, ella se baсa constantemente, pues "baсarse se convierte en un acto purificador, repetidor del sacramento del bautizo, para lavar la suciedad"136: "ЎQuй alivio el agua helada sobre mi cuerpo! ЎQue alivio estar fuera de las miradas de aquellos seres originales!". (p. 18). Estos actos van cambiando de matices, segъn su sensibilidad y, en ocasiones, no son descritos, sino sуlo resumidos en la historia El salуn o la sala es el cuarto que se asigna a la joven cuando llega. Como en el resto de las otras habitaciones, hay acumulaciуn de muebles, pero ademбs, es un cuarto que carece completamente de luz elйctrica y huele- como toda la casa- a excremento de gato. Andrea dormirб en este lugar 135 Rosa Navarro Durбn. Introducciуn a Nada, ed. cit., p. XIX. 136 Marcela Del Rнo Reyes. Art. cit., p. 112. 82
y la primera impresiуn que le causa tambiйn es transformada por su sensibilidad, pues ella la ve "como la buhardilla de un palacio abandonado", que en su centro tiene: "un tъmulo funerario rodeado de dolientes seres- aquella doble fila de sillones destripados-, (y) una cama turca, cubierta por una manta negra" (p. 19), donde ella descansarб durante su estadнa con sus parientes. Posteriormente, cuando observa la habitaciуn a la luz del dнa, ya no le parece horrorosa, sin embargo, no por ello deja de mencionar el "absoluto abandono" en que se encuentra. Ademбs, hay otros objetos que le llaman la atenciуn de este cuarto, los cuales cumplen una funciуn concreta. Algunos son los retratos de sus abuelos, el empapelado de la pared negra y la humedad existente, y el gato de la familia que descubre en la habitaciуn. Durante sus primeros meses en esta habitaciуn, йsta sufrirб transformaciones debido a los diferentes estados anнmicos y a las circunstancias que rodearбn a Andrea. Por ejemplo, cuando se enferma, la percepciуn del cuarto como algo espantoso de nuevo resurge y las cosas las describe deformadas: "Tenнa escalofrнos y Angustias me hizo acostar. Mi cama estaba hъmeda, los muebles, en la luz grisбcea, mбs tristes, monstruosos y negros" (p. 52). El cuarto de la abuela, al igual que la alcoba de Antonia, no es descrito, sуlo hay menciones a lo largo del relato. Por ello, sabemos que la protagonista ha entrado ahн y visto su apariencia. Resalta sуlo detalles que configuran la alcoba de la anciana, mismos que reflejan ­al igual que en las otras habitaciones- la personalidad de la matriarca. Por ejemplo, el cajуn de fotos desordenadas simboliza su memoria fragmentada y caуtica, afectada por los aсos y por la guerra: "Fue una tarde de luz muy triste. Yo me cansй de ver los retratos antiguos que me enseсaba la abuela en su alcoba. Tenнa un cajуn lleno de fotografнas en el mбs espantoso desorden, algunas con el cartуn mordisqueado de ratones."(p. 79). 83
Este espacio tambiйn es transitado y utilizado por toda la familia e inclusive es alcanzado por la violencia reinante en la casa. En esta alcoba ocurren, de la misma manera que en las otras, peleas y agresiones, sobre todo, del matrimonio. Y desde su lejanнa se perciben los ecos de los pleitos, asн como los llantos de los afectados: Gloria y el niсo. Es casi hasta el final de la novela cuando Andrea fija su mirada en otros detalles de este cuarto y sуlo debido a que йstos son contrastados con los personajes que lo visitan: "El cuarto estaba casi a oscuras, con olor a flores de trapo. Bultos grandes, de humanidades bien cebadas, se destacaban en la oscuridad dando sus olores corporales apretados por el verano." (p. 264) Otra habitaciуn es la de su tнa Angustias, descrita como "un mundo aparate de aquella casa", por estar limpio y ordenado y "una gran oreja" (p. 81), porque en йl todo lo que pasa en el piso se escucha. Ademбs, tiene elementos que representan a su propietaria, como el crucifijo que tapia la puerta con el recibidor o el olor a naftalina e incienso "que su dueсa despedнa" y que se impregna en la habitaciуn (p.78). Este personaje, en la historia, va a ser identificado por todos por su peculiar sombrero: "la veнa encasquetarse un fieltro marrуn adornado por una pluma de gallo, que daba a su fisonomнa un aire guerrero" (p. 32) y por su actitud de vigilante y guardiana, asн implнcitamente es representada como un ave vigнa o una celadora de la casa. El cuarto de su tнo Juan y de su esposa Gloria es otro al que la narradora lo describe usando metбforas e imбgenes visuales que presentan a sus moradores como animales: "El cuarto de Gloria se parecнa algo al cubil de una fiera. [...] Las paredes estaban llenas de fotografнas, y entre ellas, en un lugar preferente, aparecнa una postal vivamente iluminada representando dos gatitos" (p. 34). La misma mujer de Juan tiene expresiones corporales que la relacionan con un felino, 84
dueсo de ese "cubil": "Gloria [...] se estiraba con delicia, metiйndose las manos entre la brillante cabellera. Luego se tumbaba en la cama, con sus gestos lбnguidos" (p. 34). Otra mбs de las habitaciones que componen ese microcosmos familiar es el estudio de la casa. Aunque la narradora no lo describe metafуricamente, sн destaca sus caracterнsticas. En este espacio, ademбs de observar el mismo amontonamiento de muebles y objetos de las otras habitaciones, destacan la figura de gloria posando para su marido y el "esqueleto de Anatomнa sobre su armazуn de alambre." (p. 35) El estudio es el sitio en que Andrea conoce otra faceta del matrimonio, que no es la de la violencia ni las golpizas. Observa al hombre seudo-artista tratando de reproducir la "llamada del espнritu" que percibe en Gloria, no logrбndolo. Ademбs, este espacio es la zona de trabajo de Juan, que en la segunda parte de la novela defiende y protege de su mujer, para evitar que ella le siga vendiendo sus cuadros. Un espacio mбs de esta casa es la cocina, "los dominios" de la criada Antonia. La narradora no describe directamente el interior de este cuarto, pero por medio de la intromisiуn de la joven o de los diбlogos de los otros personajes que se refieren a la habitaciуn se describen algunos detalles. La criada a su "reino" a nadie le permite la entrada y desde allн observa o escucha los pleitos que tienen sus patrones: "Al entrar encontramos que Gloria, Angustias y Juan tenнan un altercado de tono fuerte en el comedor. [...] Como el loro chillaba excitado y Antonia cantaba en la cocina, la escena no dejaba de tener su comicidad" (p. 68), "La criada dio un chillido de gozo, ansiosa como estaba, en la puerta de su cubil." (p. 90) Aparte de todas estas habitaciones, se encuentra el cuarto de Romбn. Ubicado en las buhardillas del edificio, desde ahн puede supervisar la vida del piso y tener una libertad de movimiento. "Allн 85
estб rodeado de objetos tнpicamente masculinos: una pistola, latas de cafй, tabaco, y otros objetos que guarda"137 en los cajones de sus muebles y que son un reflejo de su personalidad Otra forma de metбfora que se observa en la novela es la utilizada por la narradora para describir a sus parientes. La mirada de la joven los deforma de diferentes maneras, sobre todo en la primera parte de la novela. Por ejemplo, cuando tiene el primer encuentro con ellos, los presenta como miembros de una casa embrujada o de una escena de terror. A su tнo Juan lo ve como un ser cadavйrico, a sus tнas como "mujeres fantasmales" que por sus vestiduras le provocan todavнa mayor temor y el conjunto en general le parecen "figuras alargadas y sombrнas. Alargadas, quietas y tristes, como luces de un velatorio de pueblo" (p.17). En otra escena, menciona que sus tнos parecen "gallos de pelea" (p.29) o a su abuela la compara con una "pequeсa y arrugada pasa" (p. 68). Otro modo en que la narradora describe metafуricamente a la casa es por medio de sus elementos atmosfйricos, que durante toda la historia, la joven protagonista los percibe y en ocasiones, le provocan estados de бnimo tambiйn transformados en bellas expresiones lнricas. Estos rasgos son "imбgenes de acorralamiento y ahogo"138, que se observan por todos los cuartos de la casa, especнficamente en el amontonamiento de los muebles y el aroma a excremento de gato. De esta manera, la narradora emplea metбforas y otros elementos para describirnos a sus parientes, sus acciones y sus habitaciones. Pero ademбs, tambiйn las utiliza para mostrar sus diferentes estados de бnimo, los cuales cambian de acuerdo a lo que vive en su casa. Por ejemplo, la pesadumbre que siente despuйs de haber ya convivido con ellos un tiempo y de haber escuchado tantas "historias turbias" y sentido "su olor", el "podrido olor de [su] casa" (p. 42) la 137 Enrique Fernбndez. Art. cit., p. 129. 86
expresa en la metбfora: "Me pesaban como una cuadrada piedra gris en el cerebro."(Ibid). Tambiйn se refiere a estas sensaciones con las expresiones "aquellas fiebres" o "pasaron como una ventolera dolorosa"; de esta manera, se siente liberada de la presiуn y de la tristeza. Pero en la novela no sуlo la narradora se refiere a su casa lнricamente, tambiйn los otros personajes expresan por medio de metбforas su punto de vista sobre la vida de la casa. Dos de sus parientes, Angustias y Romбn, le comunican a la joven sus impresiones. Su tнa considera que su casa es un "paraнso" perdido al que deja para irse al convento (pp. 95-96) y para su tнo Romбn es un "barco que se hunde" y ellos son "las pobres ratas que, al ver el agua" no saben que hacer (p. 39). Otro personaje que, ademбs de sus parientes, expresa su opiniуn sobre la casa de Aribau es su amiga Ena. Para ella la vida de esta casa es "mundo tan extraсo", una "madriguera de antigьedades", un "sitio inverosнmil" que le llama la atenciуn y que le atrae. (p. 154) Asн, la narradora emplea imбgenes y otros elementos lнricos para describirnos a sus parientes, sus acciones, sus habitaciones, la atmуsfera en que viven y que la agobia, produciйndole diferentes sensaciones transformadas en imбgenes. Tambiйn nos muestra cуmo cambia su percepciуn de la casa a travйs del tiempo que pasa con ellos y cуmo ven los demбs personajes este espacio tan significativo en la historia. Asн este hogar tiene un sitio importante en el marco espacial de la novela. A йl llega la joven y desde йl explora los barrios y calles de la ciudad. Y de йl parte al final de la obra para buscar un nuevo horizonte. 4.1.2 Las imбgenes de la ciudad. La ciudad, como la casa, en ocasiones, tambiйn se ve transformada por la sensibilidad del personaje narrador, que la va construyendo a travйs de metбforas, personificaciones y 138 John Kronik. "Nada y el texto asfixiado: proyecciуn de una estйtica", en Revista Iberoamericana, nъms. 116-117( jul-dic. 1981), p. 197. 87
adjetivaciones. La mirada de Andrea, los recorridos que hace y la visiуn que otros personajes tienen de ella, la describen como una urbe que, al igual que sus habitantes, tambiйn sufriу los efectos de la guerra. Asн, la Barcelona de la posguerra en el mundo novelesco, adquiere poco a poco cuerpo y consistencia. En la primera parte de la novela, los espacios urbanos cumplen diferentes funciones, aunque sean poco descritos por la narradora, debido a que la mirada de Andrea se concentra sobre todo en el piso de Aribau y en sus familiares. La primera funciуn y la mбs obvia que cumple la ciudad en la novela consiste en ser el marco espacio-temporal en donde se ubica la historia. Andrea llega a la ciudad de Barcelona de la posguerra una noche en que nadie la espera y de la estaciуn de Francia, "puerta de la ciudad", toma el carro que la lleva a la casa de sus parientes en la calle de Aribau. Para Luis Marнa Quintana Tejera, la urbe es "el gran cнrculo" al que entra Andrea, para luego transitar a otro, que es la calle de Aribau y finalmente, ingresar al tercero, la casa de sus parientes139. Otras funciones que desempeсa el espacio urbano en la primera parte de la novela ataсen al contraste entre las expectativas que la protagonista se habнa formado sobre la ciudad y lo que realmente observa ante sus ojos. Es decir, a su llegada, Andrea imaginaba la vida citadina de una forma, pero su recorrido en la noche y su despertar al dнa siguiente deshacen el cuadro fantasioso: "Todo lo demбs, las grandes tiendas iluminadas, los autos, el bullicio, y hasta el mismo paseo del dнa anterior desde la estaciуn, que yo aсadнa a mi idea de la ciudad, era algo pбlido y falso, construido artificialmente como lo que demasiado trabajado y manoseado pierde su frescura original." (pp. 21-22) Algunas de las descripciones de la ciudad o la sola menciуn de ella son un medio utilizado por la narradora para contrastar el paisaje que rodea a los personajes y lo que estos sienten, piensan 88
o hacen. Por ejemplo, en la plбtica que Andrea tiene con su tнa Angustias al dнa siguiente de haber llegado al piso, йsta expresa su punto de vista sobre la ciudad, a la que ve como "un infierno" y la preocupaciуn que le produjo que su sobrina la haya recorrido sola: La ciudad, hija mнa, es un infierno. Y en toda Espaсa no hay una ciudad que se parezca mбs al infierno que Barcelona... Estoy preocupada con que anoche vinieras sola desde la estaciуn. Te podнa haber pasado algo. Aquн vive la gente aglomerada, en acecho unos contra otros. Toda prudencia en la conducta es poca, pues el diablo reviste tentadoras formas... Una joven en Barcelona debe ser como una fortaleza.(p. 27). Por lo que decide no permitir que ande sola por las calles, "quiero decirte que no te dejarй dar un paso sin mi permiso." (Ibid.) Por eso sus trayectos por la metrуpoli en esta secciуn de la novela se le vuelven tristes: "aquellos recorridos de Barcelona eran mбs tristes de lo que se puede imaginar" (p. 32), pues la opresiуn de la casa se extiende a los espacios pъblicos de la calle. De esta forma, la Barcelona que conociу a su llegada, la que recorriу en el "desvencijado vehнculo" y de la que recibiу un saludo de bienvenida se transforma: Corrн aquella noche, en el desvencijado vehнculo, por anchas calles vacнas y atravesй el corazуn de la ciudad lleno de luz a toda hora, como yo querнa que estuviese, en un viaje que me pareciу corto y que para mн se cargaba de belleza. El coche dio la vuelta a la plaza de la Universidad y recuerdo que el bello edificio me conmoviу como un grave saludo de bienvenida. (p.14) La vigilancia de su tнa Angustias le ocasiona que vea a la urbe de otra manera: "Cogida de su brazo (de Angustias) corrнa las calles, que me parecнan menos brillantes y menos fascinadoras de lo que yo me habнa imaginado." (p. 32) Otro ejemplo en el que se contrapone la descripciуn metafуrica de la ciudad con el sentir de Andrea es el siguiente: El tiempo era hъmedo y aquella maсana tenнa olor a nubes y a neumбticos mojados... 139 Luis Marнa Quintana Tejera, op. cit., p. 63. 89
Las hojas lacias y amarillentas caнan en una lenta lluvia desde los бrboles. Una maсana de otoсo en la ciudad, como yo habнa soсado durante aсos que serнa en la ciudad el otoсo: bello, con la naturaleza enredada en las azoteas de las casas y en los troles de los tranvнas; y sin embargo, me envolvнa la tristeza. (p. 42). Aunque para la jovencita la belleza de la ciudad no cambia y nos la describe lнricamente destacando sus elementos sensoriales, como la harб en toda la obra, ella sуlo siente pesadumbre, porque su vida ha sido absorbida por la vida del piso: "Poco me habнa ido quedando ante mis propios ojos en un segundo plano de la realidad, abiertos mis sentidos sуlo para la vida que bullнa en el piso de la calle de Aribau."(p. 43). Para el crнtico John W. Kronik140, "desde el momento de su llegada, Andrea y Barcelona son dos potencias en conflicto," pues Andrea representa "una fuerza dinбmica, en constante movimiento, surgiendo hacia delante" y la ciudad es "una masa inerte, que cambia sуlo segъn la percepciуn del individuo" que la observe. Es asн que para йl "la ciudad y la naturaleza se juntan para acosar a Andrea."141 Otro ejemplo de cуmo la descripciуn de las calles de la urbe funciona para contrastar con la vida de la familia de Andrea se observa en el episodio del dнa de Navidad, en este primera parte de la obra. Desde su casa la joven imagina la algarabнa de las calles en oposiciуn a la tristeza de su casa y enumera los elementos que ella cree existen en las calles metafуricamente: Terminй el dнa de navidad en mi cuarto, entre aquella fantasнa de muebles en el crepъsculo. [...] Fuera, en las tiendas, se trenzarнan chorros de luz y la gente irнa cargada de paquetes. Los belenes armados con todo su aparato de pastores y ovejas estarнan encendidos. Cruzarнan las calles, bombones, ramos de flores, cestas adornadas, felicitaciones y regalos. Gloria y Juan habнan salido de paseo con el niсo. Pensй que sus figuras serнan mбs flacas, mбs borrosas y perdidas entre las otras gentes. (p. 74). 140 Art., cit. p. 199. 141 Ibid. 90
Su circunstancia hace que cambie la percepciуn de la vida exterior, viйndola como una escena en donde las personas pierden la humanidad y son cosificadas, es decir, la narradora describe a objetos, cosas y no a personas en las calles. Ademбs, a sus familiares los despersonaliza y diluye en esa multitud. Otra funciуn muy importante que desempeсan las descripciones de la ciudad, no sуlo en esta primera secciуn de la novela, sino en toda la obra, es por medio del йnfasis en la enumeraciуn de sus rasgos como el sonido, la luz u oscuridad, el calor, el olor y otros mбs: "El olor especial, el gran rumor de la gente, las luces siempre tristes" (p. 13), "llegу hasta mн el tintineo de uno de ellos (los tranvнas)" (p. 21), "Sin abrir los ojos sentн otra vez una oleada venturosa y cбlida" (p. 22); la narradora resalta la importancia del cuerpo y de los sentidos en el texto, siendo un recurso por medio del cual Andrea transgrede las normas establecidas en una urbe regida por una moral maniquea: "Andrea piensa (y siente), recorre con su cuerpo la ciudad del adentro y del afuera."142 Es en la segunda parte de la novela en donde Andrea amplia sus exploraciones del espacio urbano, pues se libera del yugo de su tнa Angustias, quien parte para un convento. Asн, conoce nuevos sitios y nuevos personajes de la ciudad, que tambiйn van a ser modificados por la уptica de la joven protagonista o van a mostrar su punto de vista sobre el lugar que habitan. Algunos de los mбs frecuentes en esta secciуn de la obra son: La casa de Ena, situada en la Vнa Layetana. "La Vнa layetana, tan ancha, grande y nueva, cruzaba el corazуn del barrio viejo." (p. 108) La ciudad, es presentada en todos sus aspectos, el moderno y el viejo, que la van configurando de una manera completa. 142 Adriana E. Minardi. Art., cit. 91
Este hogar se caracteriza porque sus moradores son muy rubios y porque parece que aquн no existe la violencia que Andrea vive en su domicilio. Ademбs de que no sufren hambre, pues trabajan en el comercio. Sin embargo, aunque todo parece perfecto, en este sitio la joven descubre nuevas formas de control, como el econуmico, que la madre de Ena ejerce sobre su marido o el que Ena realiza sobre sus pretendientes. La catedral, que atrae a la joven cuando sale de la casa de su amiga, la primera noche de su liberaciуn, es uno edificios urbanos mбs poйticamente descritos en todo el texto: Una fuerza mбs grande que la que el vino y la mъsica habнan puesto en mн me vino al mirar el gran corro de sombras de piedra fervorosa. La catedral se levantaba en una armonнa severa, estilizada en formas casi vegetales, hasta la altura del limpio cielo mediterrбneo. Una paz, una imponente claridad, se derramaba de la arquitectura maravillosa. En derredor de sus trazos oscuros resaltaba la noche brillante, rodando lentamente al compбs de las horas. Dejй que aquel profundo hechizo de las formas me penetrara durante unos minutos. Luego di la vuelta para marcharme. (pp 109-110.) La presencia de este lugar en el texto es importante porque, por una parte, la narradora muestra una de las construcciones clбsicas de la urbe barcelonesa y por otra, implнcitamente alude a la poderosa influencia de la religiуn en el contexto de la posguerra, ya que es un lugar religioso la vez que civil, por su atractivo arquitectуnico y turнstico. Los locales comerciales, como el cine, el restaurante al que asiste Andrea, el cafй donde platica con su amiga Ena y otros mбs funcionan en la obra como lugares de anonimato, de intimidad y de escape. En ellos la joven busca tener libertad para comer y descansar, pues en esta parte de la novela ella toma la decisiуn de salirse de la casa de Aribau durante casi todo el dнa para estar alejada de la violencia de su familiares: "La verdad es que me sentнa mбs feliz desde que estaba desligada de aquel nudo de las comidas en la casa. [...] A veces se me ocurrнa pensar, con delicia, 92
en lo que sucederнa en casa. Los oнdos se me llenaban con los chillidos del loro y las palabrotas de Juan. Preferнa mi vagabundeo libre." (pp. 117-118) Aunque el espacio de la Universidad aparece desde la primera parte de la obra, en esta segunda secciуn la narradora ubica algunas de las plбticas de Ena y de Andrea, asн como la relaciуn de amistad de las dos mujeres, que aquн se reconcilian despuйs de haber sido separadas por la amistad de Ena con Romбn. Sobre este sitio urbano, la crнtica Rosa Navarro Durбn menciona: "estб, pero no puede apresarse, se desvanece tras unas mнnimas referencias (sus claustros de piedra, su reja, su puerta). Casi ni existen los profesores, ni los estudios."143 Realmente la descripciуn de este importante centro de estudios es escueta a lo largo del texto, como si de esta manera tambiйn presentara a las nuevas generaciones de profesionistas de la historia. El Barrio Chino. Ya mencionamos en otra parte de este trabajo144, una de las funciones que cumple este sector de la urbe en la obra. Sin embargo, no es la ъnica que tiene. En estas calles la joven observa, en oposiciуn al resto de la ciudad, la actividad nocturna que esperaba ver cuando llegу a Barcelona; tambiйn, que el peligro que le habнa prevenido su tнa Angustias era, visto de cerca, "empobrecido y chillуn." (p. 163). Otras cosas que la aventura de la protagonista en este sitio destaca son: la violencia y el ambiente de temor de algunos de los habitantes; los rasgos fнsicos de los personajes: "Alucinada, me pareciу ver caras gordas"(p. 165), "la mujer que me habнa abierto era gordнsima" (p. 168), que muestran no sufrir penurias por la escasez de la posguerra, ni padecer la carestнa, tal vez por dedicarse al estraperlo; la vida escondida que los otros sectores se niegan a reconocer y cуmo es visto el tнo de la joven por los habitantes de esos lugares. 143 Introducciуn a Nada, ed. cit., p, XVI. 144 Ver . supra, "La posguerra" p. 56 93
El estudio de Guнxols en la calle de Montcada es descrito por la narradora como rodeado de calles viejas: "El estudio estб en el barrio antiguo..." (p. 143), "fuimos andando, dando un largo paseo por las calles antiguas." (Ibid.) Ademбs, "este piso-estudio de Guнxols nos es presentado como un laberinto"145 que lleva a Andrea hacia el encuentro con un conjunto de seudo-artistas a los que va a observar detenidamente: "Le seguimos, atravesando un largo dйdalo de habitaciones destartaladas y completamente vacнas, hasta el cuarto donde Guнxols tenнa su estudio." (p. 144) Las funciones que cumple este espacio son varias. En йl la joven protagonista encuentra un refugio a su soledad por el alejamiento de Ena, se introduce entre los miembros jуvenes del sector rico de la ciudad, asн como muestra sus psicologнas en los diбlogos y en las obras que la protagonista escucha y mira en ese estudio. Ademбs, desde este lugar tambiйn observa a la urbe en su plenitud y la describe cromбticamente con prosopopeyas que expresan su gran sensibilidad: La ciudad, cuando empieza a envolverse en el calor del verano, tiene una belleza sofocante, un poco triste. A mн me parecнa triste Barcelona, mirбndola desde la ventana del estudio de mis amigos, en el atardecer. Desde allн un panorama de azoteas y tejados se veнa envuelto en vapores rojizos y las torres de las iglesias antiguas parecнan navegar entre olas. Por encima, el cielo sin nubes cambiaba sus colores lisos. De un polvoriento azul pasaba a un rojo sangre, oro, amatista. Luego llegу la noche. (p. 186) En esta imagen de Barcelona, la narradora destaca nuevamente un elemento sensorial como la "belleza sofocante", ademбs de que su perspectiva vuelve lo observado un cuadro compuesto por tonos de diversos colores y formas, como si de esta manera se burlara de las malas reproducciones de sus amigos artistas. Por otro lado, este cuadro de la metrуpoli muestra otro бngulo de Barcelona que va complementando asн su presencia en la obra. 145 Enrique Fernбndez. Art. cit. p. 127. 94
La segunda parte de Nada es una de la secciones mбs rica en metбforas e imбgenes. La mayorнa de las que aparecen estбn relacionadas con los espacios a los que describen. Otras se relacionan con el tema del hambre que padece la joven durante sus recorridos por la ciudad y que la narradora transmite: "Yo me marchй a la calle a respirar su aire frнo; cargado de olores de tiendas."(p. 120) Para Andrea, la ciudad en ocasiones le tortura con sus expendios de alimentos o con sus aromas, inclusive con sus mendigos, que al verla le solicitan su ayuda para poder comer, cuando ella misma sufre en su persona la falta de recursos: "Algunas noches, hambrienta, compraba un cucurucho de almendras en el puesto de la esquina. Me era imposible esperar a llegar a casa para comйrmelas [...] Entonces me seguнan siempre dos o tres chicos descalzos."(p. 174). La ciudad de Barcelona en la tercera parte de la novela termina de ser construida no sуlo a travйs de las percepciones de la narradora, sino tambiйn por medio de los relatos de otros personajesnarradores el espacio urbano completa su construcciуn. Ya desde la primera secciуn de la obra, algunos personajes presentaban elementos para configurarla, como Gloria y la abuela, quienes, en una escena de la primera parte, describen algunos rasgos de la metrуpoli durante la Guerra y meses despuйs de terminada. Una de estas narradoras de la novela en esta tercera secciуn es la madre de Ena, Margarita, quien envuelta en la intimidad de un cafй citadino, comienza a contarle a Andrea la historia de su juventud y de cуmo se enamorу de Romбn, temiendo que ahora a su hija Ena le pase lo mismo. Este relato tiene la funciуn de completar el pasado de Romбn y de la familia de Ena, pero ademбs, tambiйn construye a la Barcelona del pasado lejano, a la del tiempo anterior a la Guerra Civil. Esta ciudad la describe Margarita por medio de elementos sensoriales asociados a la figura de Romбn: "Habнa pasado un aсo entero sin oнr el nombre de Romбn y entonces cada бrbol, cada 95
gota de luz de esa barroca, inconfundible luz de Barcelona me traнa su olor, hasta dilatarme las narices presintiйndolo..." (p. 219), y que al igual que la narradora Andrea, la muestran por medio de los sentidos y del cuerpo: "Yo me acuerdo bien de aquella vuelta mнa a Barcelona. Del lбnguido cansancio del tren, [...] Me acuerdo del automуvil de mi padre que nos esperaba en la estaciуn, cuyos asientos saltaban haciйndonos chocar envueltas en nuestros peludos abrigos y nos ensordecнa con el ruido del motor." (Ibid) De esta forma, una nueva faceta de la ciudad se suma a las ya descritas durante las dos partes anteriores de la obra; la metrуpoli que cobijaba a dos potenciales artistas: Margarita y Romбn. Otra narradora es Gloria, que, a travйs de su crуnica, esclarece algunos datos de la aventura vivida por la joven Andrea y su tнo Juan en el Barrio Chino. En su narraciуn, Gloria describe el interior de la taberna de su hermana, que Andrea sуlo habнa mostrado por fuera y aclara lo que hacнa ahн adentro, erradicando con esto los malos entendidos que pudo suponer el lector: Allн van los amigos y amigas de ella, de tertulia, por las noches. A mi hermana le gusta mucho eso porque le hacen gasto de aguardiente y ella gana con eso. A veces se quedan hasta el amanecer. Yo gano casi siempre...Casi siempre, chica. Si pierdo, mi hermana me presta cundo tengo dйficit y luego se voy devolviendo con un pequeсo interйs cuando gano otras veces...Es la ъnica manera de tener un poco de dinero honradamente. (p. 229). Ademбs, en este relato se muestra la atmуsfera de temor y miedo que padecen los personajes buscados por el rйgimen franquista, asн como lo que sufren los otros que les ayudan a refugiarse o a escapar: Y en este momento se empieza a oнr los golpes en la puerta de la calle. Una amiga de mi hermana, Carmeta [...] dijo: »Tonet, me parece que va por ti. »Y Tonet, que ya estaba escuchando con la mosca sobre la oreja, se levantу como un rayo, porque aquellos dнas andaba huido. El marido de mis hermana le dijo... »Corre a la azotea y pбsate por allн a casa del Martillet. Yo contarй hasta veinte antes de abrir. Parece que no son mбs que uno o dos los que estбn abajo... »Tonet echу a correr escaleras arriba. La puesta parecнa que iba a caerse a golpes. 96
(p. 230). Y la ъltima de las narradoras que aparece en esta tercera y ъltima parte de la obra es Ena, la amiga de Andrea. Ella, como Gloria, "recoge elementos dispersos"146 e inconclusos de la historia y ademбs brinda su visiуn del sector de la ciudad que visitу acompaсada de Romбn: "Una noche salн con Romбn y me llevу al Paralelo. Estaba yo muy cansada y aburrida cuando entramos en un cafй atestado de gente y de humo." (p. 249). Este sector de la ciudad ya habнa sido descrito por otro personaje, Iturdiaga, miembro del grupo bohemio, en una escena de la segunda parte de la novela. En este lugar, se muestra la vida nocturna del sector burguйs de la sociedad, diferente al que Andrea descubriу en el Barrio Chino. Los espacios urbanos son casi los mismos que en la segunda. Algunos de ellos los recorre Andrea en sus salidas, pero otros aparecen por el recuerdo de otros personajes que completan las partes de la historia que la narradora dejo inconclusas. Un ejemplo de estos sitios que vuelven a tener presencia en la obra es el Barrio Chino. En la tercera y ъltima parte de la obra, la ciudad se vuelve para la joven Andrea un sitio solitario y fъnebre por la partida de su amiga y la muerte de su tнo Romбn y aunque sigue sus vagabundeos por las calles, su mirada ahora transforma a la naturaleza y a los objetos en cuadros macabros de duelo y muerte: "Ya de madrugada, un cortejo de nubarrones oscuros como larguнsimos dedos empezaron a flotar en el cielo. Al fin, ahogaron la luna." (p. 227) La atmуsfera o el tiempo en la ciudad cobra mayor importancia en esta secciуn, en comparaciуn con las dos primeras partes de la obra; en las diversas imбgenes metafуricas de esta secciуn: "La maсana vino y me pareciу sentirla llegar [...] en un gran carro cuyas ruedas aplastasen mi 97
crбneo." (p. 227), "El cielo aparecнa nublado con unas calientes nubes opresivas." (p. 235), "Al fin, muy despacio, pesбndome en los hombros los casos de lana de las nubes, volvн hacia mi casa" (p. 237); y trasmiten la sensaciуn de pesadumbre y agobio que padece la protagonista. Y los lugares urbanos ya recorridos son descritos con nuevos recursos que expresan las diferentes actitudes de la protagonista. Por ejemplo, la Plaza de la Universidad, despuйs de salvar a su amiga, ahora la describe usando tйcnicas fotogrбficas para resaltar que la mirada de la adolescente hacia ella fue muy rбpida: "Era como si los transeъntes que la cruzaban, como si los autos y los tranvнas estuviesen atacados de parбlisis. Alguien se me ha quedado en el recuerdo con una pierna levantada." (p. 242) En el estudio de Guнxols, las pinturas de su amigo se le figuran "espectros envueltos en sudarios" y "almas del recuerdo de mil conversaciones alegres." (p. 254), debido a que siente tristeza por haber despedido a su amiga, por lo que para ella "Barcelona se habнa quedado infinitamente vacнa." (p. 253) De esta forma, en esta parte de la obra, los espacios urbanos que transita, cambian nuevamente ante su mirada, por la debilidad que padece y por lo acontecido a su alrededor, como el suicidio de su tнo Romбn. Asн, su imaginaciуn exaltada le juega malas pasadas, creyendo ver fantasmas: "Del viejo balcуn de una casa ruinosa saliу una sбbana tendida, que al agitarse me sacу de mi marasmo. Yo no tenнa la cabeza buena aquйl dнa. La tela blanca me pareciу un gran sudario y echй a correr. Lleguй a la casa de la calle de Aribau medio loca." (p. 268) Al final de la novela, Andrea parte en el auto del padre de Ena para ir a trabajar y estudiar a Madrid. Antes de abordar el auto, observa su casa, su fachada; pero no describe a la ciudad, sуlo dice que "la calle de Aribau y Barcelona entera quedaban detrбs" (p276), cуmo si de esta manera se fundieran en una. 146 Rosa Navarro Durбn. Introducciуn a Nada, ed., cit, p. XXXIII. 98
CONCLUSIONES Los resultados a lo que hemos llegado despuйs este anбlisis, de mъltiples lecturas de la novela y de la bibliografнa crнtica, nos reafirma la nociуn de que en la obra, los espacios son uno de los elementos estructurales mбs importantes de la trama. A travйs de ellos la narradora nos muestra las huellas que la posguerra ha dejado en sus parientes de la calle de Aribau, los diferentes sectores que componen a la sociedad barcelonesa de la obra y la atmуsfera de represiуn, carestнa y miedo de la primera posguerra espaсola. En Nada, una de las formas en que se construyen estos espacios novelescos, sobre todo, el de la casa de la calle de Aribau y de la ciudad de Barcelona, es a travйs de una serie de metбforas, prosopopeyas y adjetivaciones. Por medio de estos recursos estilнsticos, junto con otros elementos como los desplazamientos espaciales de la joven protagonista o las narraciones de algunos personajes, la narradora contrasta los dos ejes espaciales principales de la novela. Estos contrastes se observan principalmente en el capнtulo cuatro de este trabajo: "Las metбforas de la casa y de la ciudad". Asн, vemos que la casa de Aribau es caracterizada como un espacio oscuro, asfixiante, donde la violencia y la suciedad se observan en cada uno de sus rincones y donde los personajes viven atormentados por su pasado y por la situaciуn de la posguerra espaсola ­hay hambre, carestнa econуmica, etc--. En este hogar, ademбs, el pasado lejano y reciente es reconstruido por los diбlogos y las acciones de los habitantes y las metбforas de йl y de sus moradores tienen connotaciones de muerte y degradaciуn. Mientras que la ciudad de Barcelona es descrita como un lugar luminoso a veces, pero en otras tambiйn oscuro; en el que viven diversas clases sociales, cada una en su sector de la metrуpoli ­ los pobres en el Barrio Chino y en los barrios viejos y los burgueses en las colonias recientes, modernas-- y en la que el tiempo transcurre rбpidamente, aunque a veces se detiene por la 99
presencia de los recuerdos que las secuelas de la guerra denuncian. Una urbe que cambia su apariencia por la sensibilidad de la joven protagonista. De una ciudad idealizada, "pastoril y bucуlica"147 a una metrуpoli tangible, corpуrea, en donde sus habitantes sufren las consecuencias de una guerra y que tiene tanto aspectos positivos como negativos y de la cual va a partir la joven Andrea a la casa de su amiga Ena. En este anбlisis que hemos realizado, el personaje de Andrea es sуlo uno de los que configura a travйs de su mirada, estos dos espacios principales; pues descubrimos que los demбs personajes, sus relatos y sus perspectivas tambiйn forman parte de los recursos para crear el universo de la novela Nada. Asн tambiйn, este trabajo muestra cуmo a travйs del cuerpo de Andrea, de sus sentidos y de las sensaciones, los espacios adquieren sus rasgos caracterнsticos y distintivos. Nada, es una novela rica en su temбtica, sus personajes y en otros aspectos que la componen. Sobre ella, hay una infinidad de trabajos que analizan desde diferentes corrientes y posturas sus elementos. Nuestro trabajo es uno mбs que se suma a la gran lista de estudios sobre la escritora y su primera novela. En nuestro anбlisis, desarrollamos algunos temas de tantos que contiene esta novela y que consideramos que los crнticos de la autora no habнan desarrollado. Йstos son: el hambre, la violencia y la posguerra. En algunos de los artнculos sobre esta obra se trabajan brevemente estos aspectos; nosotros hemos desarrollado un poco mбs estos temas considerando que son de los mбs importantes dentro del texto, aunque con esto no queremos decir que hemos agotado las opciones para trabajarlos. Al contrario, Nada es una veta de posibilidades para el estudioso de literatura. 147 Alicia G. Andrew. Art. cit. p. 598. 100
Tambiйn se han analizado, ademбs del estilo, el lenguaje y los temas que contiene, sus elementos estructurales; personajes, relaciуn temporal y espacial y estructura externa, para de esta forma completar este anбlisis de una de la grandes obras de la literatura espaсola. Nuestro anбlisis es sуlo otro acercamiento mбs a la novela de Carmen Laforet, tomando como herramienta de anбlisis la narratologнa. Creemos que este estudio a Nada, que aquн hemos esbozado, abrirб la posibilidad de nuevos trabajos por otros estudiosos de la autora. 101
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DMJR LEÓN, DLUZE ZAMUDIO, AG MATEOS

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Author: DMJR LEÓN, DLUZE ZAMUDIO, AG MATEOS
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Published: Sun Oct 22 15:15:09 2006
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